EL PLACER DE LA CULTURA

lunes, 28 de marzo de 2011

Mini museo de los Caños del Peral en la estación de metro de Ópera


La historia acuática de Madrid es fascinante, desde la discutida etimología de su nombre hasta su nostálgica obsesión por el mar, desde los pozos de San Isidro a los depósitos del Canal, desde Cibeles a Neptuno, pasando por Apolo, desde los viajes de agua a los aguadores, desde el Manzanares, tan “crecido de verbo” (Ramón), a las alcantarillas y desde el Lozoya al vaso.

El 23 de marzo de 2011 se ha inaugurado un mini museo ubicado en la estación del Metro de Ópera, bajo la plaza de Isabel II, en el que se exhiben tres buenos ejemplos de otras tantas tipologías típicamente madrileñas: la fuente pública, el arroyo canalizado y soterrado y el acueducto. Se trata, respectivamente, de una pequeña parte (un caño) de la fuente de los Caños del Peral (s. XVI), un tramo de la alcantarilla del arroyo del Arenal canalizado (s. XVI) y un arco del acueducto de Amaniel (s. XVII).


La musealización es formalmente impecable y la información clara y acertada, pero cabe lamentar el desplazamiento de los restos desde su ubicación original y la mutilación de los mismos, ya que fueron tres los arcos del acueducto encontrados en las excavaciones (sólo se expone uno) y el tramo de la fuente que apareció era mucho mayor que lo que podemos ver.

Eduardo Escudero nos ha enviado las primeras fotos del nuevo espacio expositivo:

 






sábado, 26 de marzo de 2011

El Capricho de la Duquesa de Osuna en el diccionario de Madoz

Pascual Madoz, una de las figuras políticas del siglo XIX español, gobernador, diputado, presidente de las Cortes y ministro de Hacienda, publicó en Madrid entre 1846 y 1850 los 16 volúmenes del indispensable Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Esta obra magna, que dirigió Madoz y en la que participaron numerosos colaboradores, es fundamental para conocer aspectos geográficos, históricos, artísticos, arqueológicos y antropológicos de nuestro país en el siglo XIX.

Foto: Paco Juez.
Edificio del abejero

La finca de los duques de Osuna conocida como El Capricho aparece, por supuesto, en el Diccionario. Para poder encontrar la información no debemos buscar en la entrada de Madrid capital, sino en la de La Alameda, localidad a la que pertenecía a mediados del siglo XIX El Capricho. Por entonces el jardín pertenecía a Mariano Téllez Girón, XII duque de Osuna, y ya había vivido su época de esplendor en tiempos de María Josefa Alfonso Pimentel, condesa-duquesa de Benavente y duquesa de Osuna, creadora del parque entre 1784 y 1834, y una segunda etapa de actividad jardinera y constructiva con su nieto Pedro, XI duque de Osuna, hasta 1844.

Foto: Paco Juez

En el Diccionario de Madoz se puede leer que El Capricho era “una do las posesiones mas hermosas y magníficas que hay en España, y la única quizá que pueda competir con los reales sitios. Inmensas sumas han invertido para hacerla amena y deliciosa por una larga serie de años, todos sus poseedores; pero ninguno con mas acierto y gusto que el hermano y antecesor del actual Duque” (se refiere, por tanto, a Pedro, XI duque de Osuna).

Según Madoz, la finca se hallaba “a 1 1/2 leg. de Madrid, en la carretera general de Aragón, y á corta dist. del pueblo de Canillejas, se desvia á la der. la carretera principal, y en linea recta se encuentra un camino ó calle de árboles de bastante long. que se conoce con el nombre del Ramal y conduce á la posesión de la Alameda. Pasada la barrera que la separa del camino, se entra en una plaza circular de 146 pies de diámetro , guarnecida de árboles de diferentes especies , con dos casillas ó pavellones para los guardas, que están sit. á los costados, y á su frente se presenta una puerta de hierro sostenida por dos pilastras almohadilladas de cantería con jarrones de piedra de Colmenar en sus estrados, que da paso al interior de la posesión”.

A continuación Madoz describe pormenorizadamente todos los variados elementos de El Capricho, pero especial interés presenta su referencia al extraordinario abejero: "Saliendo del palacio y dirigiéndose á la primera que está sit. á su der., varios bosquetes á la inglesa y planteles numerosos de flores cercan por todos lados un casino de buen gusto y proporcionada arquitectura, que está destinado para abejero , y al cual se pasa por dos puertas semicirculares colocadas en sus dos fachadas opuestas, y en cada una de las cuales se ostentan dos graciosas columnas del orden compuesto. La parte interior de este edificio consiste en una pieza circular que le sirve de ingreso, y dos pequeñas galerías que se hallan sit. á sus costados: la primera es notable por su decorado, que consiste en ocho columnas corintias con basas y capiteles dorados, que sostienen una cornisa y una media naranja encasetonada con adornos de estuco, y un caprichoso pedestal en su centro que sostiene una Venus , de mármol de Carrara, de tamaño mas que natural, obra de mucho mérito ejecutada por D. Juan Adán; y las segundas, que lo son también, porque en ellas y por medio dé cristales se puede admirar la incesante laboriosidad de las abejas".


Foto: Paco Juez

martes, 22 de marzo de 2011

Laboratorio de ideas

Atacama ha iniciado hace muy poquito tiempo nuevas vías de colaboración, difusión y aprendizaje.

A principios de mes decidimos “meternos” en la red del Hub Madrid, que, según su propia definición, proporciona: “El lugar ideal de trabajo para innovadores sociales. Donde inspirarte e intercambiar visiones con otros emprendedores, compartir conocimiento, recursos, sueños, desarrollar ideas y nutrir esos maravillosos proyectos que buscan transformar la realidad que vivimos”.
Página del Hub

Y efectivamente… por una cantidad económica más que razonable para los tiempos que corren (15 euritos al mes) te brindan la posibilidad de contactar con otros colectivos con inquietudes similares a las tuyas y con gente que pretende relacionarse con el mercado de una manera más abierta, solidaria e innovadora; por esos 15 euritos puedes utilizar las instalaciones 5 horas al mes (por supuesto hay tarifas más caras que dan acceso al uso del espacio por tiempo ilimitado), alquilar salas a un módico precio para realizar talleres, charlas… ir a comidas comunitarias los miércoles (donde todo el mundo participa en la elaboración de los platos, la recogida, limpieza…) con el objetivo de darte a conocer, contar tu proyecto y buscar posibles colaboraciones, además de entrar a formar parte de una red de cerca de 500 personas en España y un número enorme de “hubbits” repartidos por el mundo.

Los correos que como miembro del Hub envías a la red se distribuyen entre todos… interesante… y gracias a uno de esos correos abiertos conocimos un proyecto desarrollado en Zaragoza por la Asociación ¿hablamos?, presentado el día 21 en el Hub, sobre Justicia Restaurativa y mediación en contextos de conflicto social y penitenciario y los resultados obtenidos en estos últimos 6 años.
Página de ¿hablamos?

Las comidas comunitarias nos permitieron también enterarnos de la puesta en marcha del nuevo Vivero de Empresas del distrito de Latina (Paseo de Extremadura 172) que cuenta con la participación de Aecumad (Asociación de Emprendedores Culturales y Creativos de Madrid) y donde se ha puesto en marcha La Creadora o Incubadora cultural donde se impulsan y visibilizan proyectos dentro de este ámbito… interesante…
Página de Aecumad y La Creadora

Entre todos quizá podamos construir un lenguaje diferente... ¿no?

viernes, 18 de marzo de 2011

Edificios republicanos en la calle de Juán Álvarez Mendizábal

El barrio histórico de Argüelles ocupa un rectángulo irregular delimitado por la calle Princesa, la plaza de España, el inicio de la calle Ferraz, el paseo de Rosales y la calle del marqués de Urquijo. Se trata de un conjunto de gran calidad urbana, proyectado por Carlos María de Castro hacia 1865, con un trazado en cuadrícula de gran flexibilidad y adaptado al terreno y a las vías preexistentes. Precisamente estas características se echan en falta en el Anteproyecto de Ensanche de Madrid, obra del mismo ingeniero y aprobado cinco años antes. Argüelles no formó parte del gran Ensanche de Madrid porque cuando lo diseñó Castro, entre 1857 y 1859, los terrenos sobre los que después se trazó el barrio eran todavía propiedad de la Corona. Argüelles, por lo tanto, fue un añadido al Ensanche, aprobado en 1860, que sólo pudo comenzar a construirse después de que la reina Isabel II vendiera los solares correspondientes. No obstante, su crecimiento fue mucho más rápido que el de la mayoría de los barrios del Ensanche.

Pese a su corta historia, apenas siglo y medio, Argüelles ha vivido una gran agitación constructiva. Si en una primera fase el barrio se caracterizó por la presencia de casas unifamiliares, posteriormente fueron los edificios de viviendas los que acabaron por ocupar casi todo el espacio. En este sentido, cabe subrayar la existencia en el barrio de Argüelles de algunos inmuebles construidos en los años de la II República (1931-1936) de gran calidad arquitectónica y vinculados a los movimientos más vanguardistas del momento. En efecto, cuando observamos los edificios erigidos durante el periodo republicano en Madrid podemos comprobar que, tanto los promovidos por el Estado o el Ayuntamiento, como las iniciativas particulares, se relacionan con las corrientes arquitectónicas internacionales más modernas de la época.

En el caso de Argüelles se trata de viviendas multifamiliares de iniciativa privada. A lo largo de la calle dedicada al liberal decimonónico Mendizábal se encuentra una buena muestra de construcciones del periodo republicano que a continuación mencionaremos. El primer edificio que deseamos citar se encuentra en la esquina entre las calles de Ventura Rodríguez y Juan Álvarez Mendizábal, de arquitecto desconocido. Presenta elementos propios del lenguaje racionalista tratados con un dramatismo expresionista.


En la esquina con la calle de Quintana se sitúa otro edificio llamativo, obra de Casto Fernández-Shaw Iturralde, construido para D. Francisco Gálvez Alcaraz (fuente: Fundación del Colegio de Arquitectos de Madrid). Destaca su desnudez racionalista, sin ornamentación alguna, pero de gran fuerza expresiva, especialmente en las terrazas triangulares del chaflán.


En el nº 80 de la calle de Juan Álvarez Mendizábal se encuentra también un interesante inmueble construido igualmente en tiempos de la II República por Manuel López Mora para D. Félix Campos y D. Antonio Requejo (fuente: Fundación del Colegio de Arquitectos de Madrid). Es un buen ejemplo de modernidad racionalista con algunos rasgos claramente propios del art decó, dentro de un esquema en el que destacan los cuerpos volados y sinuosos de las terrazas macizas.


Junto a este edificio, en la esquina con Benito Gutiérrez, se halla otro de la misma época, obra de Ángel Laciana García, arquitecto muy activo en el Madrid de los años 30. Destaca también por sus connotaciones racionalistas y expresionistas y su tratamiento austero y dinámico, con sutiles contrastes.




Estos cuatro edificios forman un interesante conjunto, con ricas variaciones, con la particularidad de encontrarse reunidos en una única calle.

lunes, 14 de marzo de 2011

La cocina en su tinta

Hay exposiciones que sorprenden por su escasez de contenido y la desidia en su organización. Es el caso de la muestra recién clausurada en la Biblioteca Nacional de Madrid comisariada por Isabel Moyano, Carmen Simón y Ferrán Adrià.

No es ya sólo el pésimo diseño de los expositores: especie de cubos de cerámica que hacen muy difícil la visión a personas con movilidad reducida, si no también la pírrica información que acompaña a las piezas. Es necesario hacer en todo momento un ejercicio de imaginación más allá de lo razonable intentando dilucidar el porqué de algunos de los materiales expuestos.

Sorprende, que ante las quejas realizadas por las “vitrinas”, responsables de la Biblioteca –en los tiempos que corren- te digan que “los expositores están medidos para que una persona con discapacidad se “eleve” un poco y pueda verlo”, sorprende, que en instituciones públicas del calibre de la Nacional nadie piense en que la adaptabilidad nos beneficia a todos y sorprende que con dinero público se prime el diseño frente a la accesibilidad.

Indigna el desconocimiento sobre discapacidad proponiendo que “se eleven” para ver las piezas colocadas al fondo del expositor, cuando deberían saber que hay discapacidades relacionadas con la parálisis cerebral que no permiten más que un ligero movimiento de cabeza ¡ya quisieran ellos poder “elevarse” un poco en la silla! y fastidian –por decirlo suavemente- los comentarios sobre la conveniencia o no de que un grupo grande de personas con movilidad reducida quieran visitar a la vez la exposición ¡¡es que no está pensada para un grupo tan grande!! –me dijeron- ¿por qué hay gente que sigue pensando que los discapacitados no tienen el mismo derecho que los demás a ir en masa a los sitios que les apetezcan?. Menos mal que los vigilantes de sala –como casi siempre en estos casos- demuestran más humanidad y sentido común que los responsables técnicos de la BN.

Lamentablemente al tratarse de un organismo público y por tanto de funcionarios, seguro que no rodarán cabezas por el derroche del dinero ajeno en una exposición donde lo último que importa es la accesibilidad y la difusión del rico legado patrimonial de nuestro país.

En cualquier caso, la muestra era una magnífica ocasión para hacer un recorrido por la historia de la humanidad a través de sus hábitos culinarios, para comprender las dificultades con las que se ha encontrado el hombre a lo largo de su historia para conservar y distribuir los alimentos y para ver hasta qué punto la religión influye en lo que comemos y en lo que somos. Estaba expuesto un magnífico documento de 1491 permitiendo comer huevos y leche en Cuaresma y los libros del Sent Soví y el Libre del Coch eran igualmente joyas dignas de verse con recetarios completísimos sobre distintos platos de la cocina catalana de los siglos XIV y XV.

La alimentación no es sólo placer, es salud y a lo largo de los siglos se aprecia la preocupación por el control de las enfermedades mediante el consumo de los alimentos apropiados (control del escorbuto, la gota…) igualmente es interesante resaltar las discusiones bizantinas que se originaron por el consumo del café o del chocolate o la influencia que el Descubrimiento de América tuvo en la variación de la dieta de los europeos con la introducción del tomate, la patata, el pimiento, el pavo… y cómo muchos de los nuevos alimentos asombraron a los descubridores del nuevo mundo. Destacamos el siguiente comentario realizado por Diego de Landa en su libro “Relación de las cosas de Yucatán”:

“Las iguanas y largartos se guarecen en el agua y en la tierra, por lo cual las comen los españoles en tiempos de ayuno y la hallan muy singular comida y sana. Hay de éstas tantas, que ayudan a todos por la cuaresma”.

Ésto nos lleva también a la reflexión sobre los aspectos culturales de la comida, lo que es “bueno para comer”, como diría Marvin Harris, en función de su utilidad en la obtención de las proteínas necesarias para la supervivencia y cómo los distintos pueblos ven “comestibles” unos alimentos y otros no, haciendo apetecibles a la vista y el paladar sabores que a otros pueblos rechazan.

Es interesante también observar como muchos “inventos” relacionados con la alimentación se han desarrollado en función de las necesidades de los ejércitos en tiempos de guerra: como el encargo que Napoleón hizo a su cocinero para encontrar un método de conservación que permitiera el transporte a gran escala de alimentos que ayudasen a sus tropas en la conquista de Europa. El cocinero cumplió con el encargo inventado las conservas en su modo más rudimentario: cociendo y envasando al vacío las verduras en botellas de champán.

Rituales relacionados con la agricultura para pedir la fecundidad de la tierra, férreas prescripciones religiosas en múltiples religiones en relación a la carne (cristianismo, islam, judaísmo, budismo, hinduismo), rituales mortuorios donde a los difuntos había que proveerles de comida en su tránsito hacia el más allá… multitud de costumbres y fiestas relacionadas con la alimentación que hoy en día van perdiendo poco a poco su significado para dar paso –en Occidente- a un modo de entender la comida como algo hedonista desprovisto de su función original de permitir la supervivencia en condiciones óptimas: evitando el hambre, la obesidad , la superabundancia y fomentando en muchas épocas la distribución equitativa de alimentos entre sus miembros.

Comer es un placer, efectivamente, pero para TODOS.

(Visita realizada por Atacama con la Asociación Adamar)


La cocina. Homenaje a Santa Teresa. Marina Abramovic

jueves, 10 de marzo de 2011

Documentos para la historia de Mayrit (مجريط)

No son muy frecuentes las referencias a Madrid, mejor dicho Mayrit, la ciudad fundada por Muhammad I (852-886), en las fuentes históricas árabes de al-Andalus. Además se trata de documentos indirectos, recogidos por autores muy posteriores a los hechos. La mayor parte de la información sobre el Madrid andalusí procede, así pues, de la arqueología; no obstante, en este artículo reproducimos algunos de los textos más curiosos e interesantes.

Foto de la muralla de Eduardo Escudero, primavera 2010

La Descripción anónima de al-Andalus, obra del siglo XIV, editada y traducida por Molina en 1983, se refiere a la calidad de la cerámica de Mayrit. Hay quien ha visto en este texto el origen del popular cocido madrileño:

"Hay en Mayrit una tierra magnífica con la que se fabrican unas ollas que se emplena en cocina durante veinte años sin que se estropeen y que, además, protegen los alimentos contra cualquier alteración en los días de verano"

Cabe recordar también la presencia del caudillo Almanzor en Mayrit, noticia recogida por Ibn 'Idari, historiador del siglo XIV:

"Muhammad (es decir, Almanzor) se puso en campaña para la expedición de verano el día de la Ruptura del Ayuno del año 366 H. (23 de mayo de 977) y se reunió con Galib en Mayrit"

Un autor tardío, al-Himayari, del siglo XV recoge del gran historiador del siglo XI Ibn Hayyan la noticia del hallazgo de un gran animal prehistórico en la excavación del foso de la muralla madrileña:

"El hisn (ciudadela) de Mayrit es una de las mejores obras defensivas que existen: fue construido por el emir Muhammad b. 'Abd al-Rahman (es decir, Muhammad I). Ibn Hayyan ha mencionado en su 'Historia' el foso que fue excavado en el exterior de la muralla de Mayrit, y dice a propósito de él: Cavándolo se encontró una tumba que contenía un cadáver gigantesco, de 51 codos de largo, es decir 102 palmos, desde el cojín que sostiene la cabeza hasta la planta de los pies. Esto fue confirmado por una carta del cadí (juez islámico) de Mayrit, que había ido a verlo en persona, así como por sus testigos instrumentarios. Este magistrado declaró que el volumen de la caja craneana de este cadáver podía calcularse en ocho arrobas, poco más o menos. Gloria a Aquel que ha puesto Su señal en todas las cosas"

Los textos pertencen a las siguientes obras:

- Dikr bilad al-Andalus. Una descripción anónima de al-Andalus, ed. a cargo de Luis Molina, Madrid. 1983, p. 41
- Ibn `Idari, Al-Bayan al-Mugrib, trad. francés E. Fagnan, Argel, 1901-1904, p. 440
- Al-Himyari, Kitab al-Rawd al-mi,tar fi jabar alaqtar. La Péninsule Ibérique au Moyen Âge, ed. y trad. de E. Lévi-Provençal, Leiden, 1938, p. 216

sábado, 5 de marzo de 2011

La cesión de la Casa de Campo al pueblo de Madrid por el gobierno de la II República

A través de un decreto del Gobierno de 20 de abril de 1931, es decir, tan sólo 10 días después de la proclamación de la II República Española, la Casa de Campo y el Campo del Moro, hasta entonces pertenecientes al patrimonio real, fueron incautados y cedidos al pueblo de Madrid. Aquel “paraíso vedado”, que era la Casa de Campo para el diario La Voz de 6 de mayo de 1931, iba a convertirse así en parque público.

El 1º de mayo los madrileños “asaltaron” real y simbólicamente la antigua finca real. La revista gráfica semanal Crónica, en su número de 10 de mayo de 1931, informaba de que las familias obrera celebraron la festividad en la Casa de Campo “con un júbilo de conquista”. En los días sucesivos más de 200.000 madrileños visitaron el parque, según la citada publicación, que incluye interesantes testimonios fotográficos de José María Díaz Casariego, uno de los principales reporteros gráficos de la época.








El día 6 del mismo mes, al mediodía, tuvo lugar en la Casa de Campo una ceremonia en la que el Ministro de Hacienda, Indalecio Prieto hizo entrega oficialmente al alcalde de Madrid, Pedro Rico, de la antigua finca real. El diario izquierdista La Libertad de 7 de mayo de 1931 subrayaba en su página 7 que “ese vergel que hasta ahora usufructuaba una familia y disfrutaban mediante especiales permisos contadas personas, es ya del pueblo de Madrid”.

Prieto, uno de los principales dirigentes del PSOE de los años 20 y 30, ocupó la cartera de Hacienda entre abril y diciembre de 1931 para pasar a continuación a dirigir el Ministerio de Obras Públicas. Rico, del partido Acción Republicana de Manuel Azaña, había sido elegido alcalde por la corporación municipal tras las elecciones del 12 de abril de 1931, comicios que provocaron la marcha al exilio de Alfonso XIII y la llegada de la República. La colaboración entre ambos fue muy fructífera para Madrid durante el tiempo en que Prieto estuvo al frente de Obras Públicas.




En la famosa fotografía de Alfonso que acompaña estas letras podemos ver al barbudo notario, Pedro Tobar, que da lectura al acta de entrega de la Casa de Campo al Ayuntamiento de Madrid ante los orondos ministro de Hacienda (a la derecha) y alcalde de la capital (a la izquierda), entre otras autoridades, además de numerosos periodistas.

Tras sonar el himno de Riego, una compañía de carabineros rindió honores y desfiló al son de la banda del Colegio de Huérfanos y las autoridades pronunciaron breves discursos en los que expresaron su satisfacción por la cesión. Prieto indicó su deseo de que la Casa de Campo sirviera para recreo e instrucción del pueblo y señaló que nunca debería edificarse, algo en lo que Rico insistió. El alcalde también indicó que la antigua finca no serviría en ningún caso para “orgías, francachelas y merendonas” y que el Ayuntamiento no consentiría destrozos, sino que la Casa de Campo cumpliría una función cultural y sanitaria.

Se conserva una grabación cinematográfica de aquel acto que puede verse en youtube: Aquí
A continuación las autoridades y los periodistas dieron un paseo en coche por la Casa de Campo, que quedó temporalmente cerrada a los madrileños para que pudieran llevarse a cabo las obras necesarias para su conversión en parque público.

Ante la presión popular, el alcalde decidió abrir algunos domingos la Casa de Campo de manera provisional, hasta que el 23 de junio se inauguró definitivamente como parque público. El alcalde Pedro Rico indicó en dicha fecha que quedaría abierta, como el Parque del Retiro, “todos los días y a todas horas”, como recoge el diario La Voz del mismo día; pero el alcalde también señaló que el Ayuntamiento sería muy estricto en el cumplimiento de las normas para su correcto uso. Informó también de la construcción de un paseo de coches de más de 3 kilómetros, que podría ser usado previo pago de un canon.