EL PLACER DE LA CULTURA

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domingo, 5 de junio de 2022

El arte como expresión del poder: el mimbar de la Mezquita de los Andalusíes de Fez

El pasado 24 de mayo se inauguró oficialmente la exposición En torno a las Columnas de Hércules. Las relaciones milenarias entre Marruecos y España en el Museo Arqueológico Nacional. Se trata de una muestra organizada conjuntamente por ambos países, concretamente por el Ministerio de Cultura y Deporte, el Museo Arqueológico Nacional, Acción Cultural Española y la Fondation Nationale des Musées du Royaume du Maroc.

La exposición pone de manifiesto las relaciones entre las dos orillas del Estrecho a lo largo de la historia, desde el Paleolítico hasta comienzos de la Edad Moderna. Y lo hace a través de más de 300 piezas procedentes del Museo Arqueológico Nacional y de cinco museos marroquíes, además de una obra singular del Museo del Prado. La muestra, comisariada por Eduardo Galán Domingo, jefe del Departamento de Prehistoria del MAN, y por el Abdelaziz El Idrissi, director del Museo Mohamed VI de Arte Moderno y Contemporáneo de Rabat, está organizada en capítulos históricos ordenados cronológicamente.


Es una gran oportunidad para reflexionar sobre los vínculos históricos entre los dos países y una ocasión única para disfrutar de extraordinarias piezas que se conservan en los museos marroquíes, como los bronces romanos de Volubilis y otros yacimientos norteafricanos, así como un variado conjunto de obras almorávides, almohades y, sobre todo, meriníes. Además, el Museo ha organizado visitas guiadas a la exposición.

Entre las obras islámicas procedentes de Marruecos queremos destacar un conjunto de paneles de madera tallada procedentes del mimbar de la Mezquita de los Andalusíes de Fez, el más antiguo de los conservados en Marruecos.  El mimbar es una especie de púlpito escalonado, de perfil triangular, desde el cual el imán dirige el sermón a los fieles en el interior de la mezquita.

Panel del almimbar de la Mezquita de los Andalusíes de Fez de época zirí (año 979).

Se exponen tres piezas de madera de cedro talladas y policromadas, pertenecientes al respaldo del citado mimbar, que pudimos ya contemplar hace 30 años en la Alhambra en la exposición Al-Andalus: las artes islámicas en España, organizada por The Metropolitan Museum of Art de Nueva York y el Patronato de la Alhambra y Generalife (18 marzo-19 junio 1992). En la exposición de Granada se mostraron también otros dos paneles longitudinales procedentes de la parte superior de los laterales del mismo objeto.

Los tres paneles, procedentes del Musée Batha de Fez, son un magnífico testimonio de las luchas de poder que tuvieron lugar en el territorio del actual Marruecos entre dos grandes dinastías musulmanas que se atrevieron a confirmar desde el punto de vista teórico la realidad de la división política en el seno del islam y crearon sendos califatos a comienzos del siglo X (de la era cristiana). Me refiero a los fatimíes de Egipto, shiíes, y los omeyas cordobeses, sunníes.

Panel del almimbar de la Mezquita de los Andalusíes de Fez de época omeya (año 985).
Remate superior del respaldo

El mimbar fue construido por orden del emir Bulukīn ibn Zīrī, vasallo de los fatimíes en el año 979 (369 de la Hégira). Los ziríes, originarios de la Cabilia, habían creado un emirato en ʾIfrīqiyā (actual Túnez), subordinado a los fatimíes, pero a finales del siglo X llegaron a ocupar Fez, ciudad clave para el control del Magreb. Las mezquitas fatimíes carecían de alminar, lo que favoreció el desarrollo del mimbar como símbolo de su dominio, lo que explica la decisión de Bulukīn de encargar un púlpito en la mezquita fundada por los exiliados andalusíes en el siglo IX en Fez.


Panel del almimbar de la Mezquita de los Andalusíes de Fez de época omeya (año 985).

Cuando los Omeyas recuperaron el control de la ciudad en el año 985 (375 de la Hégira) destruyeron los dos paneles superiores del respaldo del mimbar, que, sin duda, incluían textos con el nombre del califa fatimí y fórmulas y bendiciones shiíes, y los sustituyeron por otros con una nueva inscripción conmemorativa con el nombre de Almanzor; además, el respaldo original fue enviado como trofeo a Córdoba. Posteriormente, en el siglo XIII, el mimbar fue remodelado por los almohades. Henri Terrasse fue el primer investigador que supo desentrañar la complicada y apasionante historia de este mueble.

En la exposición del MAN se muestran los tres paneles del respaldo del mimbar, uno, de forma rectangular y decorado con semicolumnas (parecen lomos de libros colocados en un estante), encargado por los ziríes, y los otros dos, uno rectangular y otro, el superior, rematado en semicírculo, pertenecientes a la reforma omeya del respaldo. Los paneles están decorados con bellos motivos vegetales y geométricos. Más de un siglo después de la reforma omeya del mimbar, ʽAlī ibn Yūsuf Yúsuf, segundo emir almorávide, construyó uno nuevo en la misma mezquita, sin duda para poner de manifiesto la soberanía almorávide sobre Fez.


viernes, 29 de octubre de 2021

El “misterioso” alfiz de San Tirso en Oviedo

La consolidación de la monarquía astur durante el reinado de Alfonso II (791-842) tuvo su manifestación material más palpable en la construcción de una verdadera urbs regia, en Oviedo. Estaba formada por edificios ya existentes con anterioridad, algunos reconstruidos, y otros nuevos: el palatium de Alfonso II, la basílica de San Salvador, la iglesia-panteón dedicada a Santa María, el monasterio de San Vicente, el baptisterio dedicado a San Juan Bautista, la capilla relicario de la Cámara Santa y la iglesia de San Tirso, además de los edificios episcopales.

La torre de la catedral gótica de Oviedo, con la cabecera de la iglesia de San Tirso a la izquierda

De todo el complejo sólo quedan algunos restos, algunos integrados en la catedral gótica, en especial, la Cámara Santa. De la iglesia original de San Tirso, muy próxima a la catedral, apenas se conserva el muro exterior del testero recto, construido con el aparejo de mampostería y sillarejo en las esquinas típico de la arquitectura astur, ya que un incendio en el siglo XVI destruyó la mayor parte del edificio, que además ya había sufrido diversas restauraciones. Llama la atención la presencia en la parte alta del muro de una ventana formada por tres arquitos de medio punto peraltados, de ladrillo, sobre columnas de piedra reutilizadas, con basas y capiteles corintios, los de los laterales romanos y los centrales del siglo IX siguiendo el modelo clásico. Los arcos están enmarcados por una sencilla moldura recta, que se conoce como alfiz. Dos piedras, a modo de ménsulas, colocadas sobre las esquinas del recuadro, se utilizarían como quicios para las puertecitas de madera que cerrarían la ventana.

Cabecera de la iglesia de San Tirso. Detalle del triple vano con alfiz

Lo sorprendente es que el alfiz es un elemento característico del arte andalusí, que no esperaríamos encontrar en un edificio astur de principios del siglo IX. En al-Ándalus, el alfiz más antiguo conservado lo encontramos en la remodelación de la llamada puerta de San Esteban de la Mezquita de Córdoba, de tiempos del emir Muhammad I, fechada por su inscripción entre los años 855 y 856. Es decir, el alfiz de San Tirso sería anterior al primero conocido en la arquitectura andalusí.

Detalle de la Puerta de San Esteban de la Mezquita de Córdoba

Por esa razón el triple vano de San Tirso es todavía objeto de debate, ya que, si pensamos en una influencia islámica, tendríamos que retrasar la fecha de la obra hasta el siglo X, cuando encontramos en otros edificios asturianos, como, la iglesia de San Salvador de Valdediós, de nuevo la presencia del alfiz, en este caso con una posible relación con la llegada de mozárabes al reino astur en época de Alfonso III (866-910). Ya Schlunk hace más de setenta años propuso que la triple ventana de San Tirso podría haber sido de una restauración del siglo X sobre el muro de principios del siglo IX.

Sin embargo, si seguimos considerando que el alfiz se puede datar en el reinado de Alfonso II, deberíamos concluir que no es un elemento exclusivo del arte islámico. Así lo planteó Yarza, hace cuarenta años, de manera que el alfiz podría ser un elemento hispano anterior a la presencia islámica en la Península, con origen, aunque sea de manera marginal, en la arquitectura tardorromana y visigoda. El descubrimiento de otro alfiz en la ventana superior del testero de Santa María de Bendones, otra iglesia astur de la época de Alfonso II, parecería corroborar esta hipótesis, pero no olvidemos que el edificio, que estaba en ruinas, se reconstruyó a mediados del siglo XX mediante un trabajo que plantea algunas dudas. Los ejemplos visigodos que se han señalado como precedentes del alfiz de San Tirso no están tampoco nada claros. En cualquier caso, el triple vano de San Tirso, con su alfiz, nos traslada a un pasado evocador, al oscuro mundo de la Alta Edad Media en la Península Ibérica, oscuro por el escaso conocimiento que tenemos de él, pero deslumbrante por su belleza sencilla, rudimentaria y contundente.


viernes, 2 de octubre de 2020

El maŷlis, un espacio de encuentro y diálogo, en el Museo Arqueológico Nacional

La Unesco incluyó en 2015 el maŷlis en su Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Lo define así: El maŷlis –que literalmente significa “lugar para sentarse”– es un sitio en el que se reúnen los miembros de las comunidades para discutir eventos y temas locales, intercambiar noticias, recibir invitados, entablar amistades y divertirse. Pese a no ser muy conocido en otros lugares del mundo, el maŷlis es una realidad fundamental en la sociedad árabe-islámica.

Vista del maŷlis recreado en la exposición

La exposición EL MAJLIS DIÁLOGO ENTRE CULTURAS, que se puede visitar en el Museo Arqueológico Nacional hasta el 17 de enero de 2021, recrea uno de estos salones, un espacio abierto, con alfombras en el suelo y asientos junto a las paredes, en torno al cual se muestra una selección de objetos procedentes de la ecléctica colección del Museo del Jeque Faisal Bin Qassim Al Thani, de Qatar (https://fbqmuseum.org/). 

Museo del Jeque Faisal Bin Qassim Al Thani

Estas piezas reflejan la interacción de las civilizaciones, el diálogo entre el pasado y el presente y, como el propio maŷlis, propician la tolerancia, el debate y la ampliación de los horizontes.

Mano de Fátima, procedente de Tánger, Siglo XIX

Los objetos ilustran tres temas: el diálogo entre religiones, la diversidad cultural y la interrelación entre estilos artísticos. Además, el Museo ofrece un amplio programa de actividades en torno a la exposición: http://www.man.es/man/exposicion/exposiciones-temporales/majlis.html.


Plato persa de cerámica vidriada del siglo XI que imita a la porcelana china

sábado, 10 de agosto de 2019

Artículos sobre la Pieza del Mes en la web del Museo Arqueológico Nacional


A lo largo de los muchos años de colaboración con el Museo Arqueológico Nacional hemos realizado en varias ocasiones la actividad de la Pieza del Mes. Hemos disfrutado del privilegio de explicar varias piezas de la colección del Museo que se exponen en las salas dedicadas a al-Andalus y el Mudéjar. 


En la web del MAN se pueden descargar los artículos correspondientes a cada una de esas obras emblemáticas:







lunes, 29 de enero de 2018

El azulejo Fortuny en el Prado


La exposición dedicada a Mariano Fortuny, que permanecerá abierta en el Museo del Prado hasta el 18 de marzo, nos ha permitido comprobar que han envejecido mejor sus acuarelas, dibujos o grabados que sus óleos preciosistas. Pero también que su coleccionismo apasionado le impulsó a reunir obras magníficas como el conocido como “azulejo Fortuny”, aparecido en una casa del Albaicín en 1871 y adquirido por el pintor. Actualmente pertenece al Instituto Valencia de Don Juan y, por lo tanto, no es accesible al público, de manera que la muestra del Prado es una magnífica ocasión (ya ha habido otras, afortunadamente) de disfrutar de esta pieza realmente excepcional.


Es un azulejo nazarí, el último periodo de la historia de al-Andalus, de dimensiones extraordinarias, 108 x 63 cm., tamaño que supone una enorme dificultad técnica. Fue realizado durante el reinado de Yusuf III (1408-1417) con la técnica del reflejo metálico, con tres cochuras, las dos primeras para fijar la forma y decoración y la última para dar el dorado mediante fuego oxidante, aplicando una solución de cobre y mercurio. Debió de decorar alguna sala de la Alhambra, seguramente en posición vertical, como hoy se expone.
Pertenece al grupo de los azulejos nazaríes decorados exclusivamente en dorado, frente a otros que también incluyen azul, en ambos casos sobre fondo blanco. Se organiza, a modo de un tapiz, con un reborde rectangular y decoración organizada simétricamente. En el recuadro aparece una inscripción árabe en letra cursiva repetida seis veces, como si fuera una jaculatoria, enmarcada por una cartela geométrica con decoración de lazos curvos que rodean motivos vegetales y el escudo nazarí. El texto, que está en reserva, sobre fondo dorado, dice:

Gloria a nuestro señor el sultán Abi-l-Hayyay al-Nasir li-din Allah
[es decir, Yusuf III]

La decoración del espacio interior se organiza con una simetría en la composición general pero no en los detalles. Presenta escudos nazaríes en el eje central, que están rodeados de grandes palmetas que rematan en forma de cabeza de dragón y aves estilizadas. En el fondo encontramos motivos vegetales de menor tamaño pero muy profusos que recuerdan, lo mismo que los remates en cabeza de dragón, al arte gótico, y que serán característicos de la cerámica de Manises posterior. Aunque no debemos buscar una interpretación literal de esta decoración, se refiere sin duda a la exaltación del soberano y su dinastía y a la prosperidad y abundancia pretendida bajo su reinado.


sábado, 27 de agosto de 2016

La lámpara de la mezquita de la Alhambra


Durante todos los domingos de septiembre presentamos la Pieza del Mes en el Museo Arqueológico Nacional, en este caso la Lámpara de la Mezquita de la Alhambra. Se trata de una obra fruto de la iniciativa piadosa del sultán nazarí Muḥammad III, tal y como puede leerse en la inscripción incisa de su borde inferior. Fue colocada en la mezquita principal de la ciudad palatina, construida también bajo las órdenes del mismo soberano, presumiblemente delante del miḥrāb. La citada inscripción proporciona también la fecha de realización del objeto de bronce: el año 705 de la hégira, es decir, el 1305 de la era cristiana.


Lámpara de la mezquita de la Alhambra

La mezquita de la Alhambra ya no existe. Fue convertida en catedral tras la conquista de Granada y finalmente se derribó en el siglo XVI y se sustituyó por la iglesia de Santa María. La pieza, que en realidad no es una lámpara, sino un portalámparas, se ha conservado porque el Cardenal Cisneros la tomó para su colección y estuvo en el colegio mayor de San Ildefonso de Alcalá de hasta 1836, cuando la Universidad se trasladó a Madrid. En 1868 pasó al recién nacido Museo Arqueológico Nacional. Desde entonces se expone como una de las piezas más importantes procedentes del periodo nazarí (s.XIII-XV), el último de la historia de al-Andalus.


Iglesia de Santa María de la Alhambra

En la explicación de esta pieza analizaremos su función y simbolismo y su relación con otras lámparas andalusíes. Asimismo explicaremos cómo se utilizaba, cuáles son sus características técnicas y el posible significado derivado de su forma, que evoca una campana. Estudiaremos también su maravillosa decoración calada, con motivos vegetales e inscripciones árabes.

Más información aquí: https://elcafedelalluvia.com/el-sereno-de-madrid-una-lampara-en-la-alhambra/