EL PLACER DE LA CULTURA

martes, 15 de noviembre de 2011

Goya, el secreto de la sombra

Tras las presentaciones de Goya, el secreto de la sombra (España, 2011, 77 min.) en Madrid, Zaragoza y Barcelona, la película estará disponible hasta el próximo 4 de diciembre en la página web de filmin. Para ver pinchar AQUÍ
Para más detalles sobre la película, os invitamos a visitar http://www.goyafilm.es/



sábado, 5 de noviembre de 2011

El rey David en la portada de Platerías de la Catedral de Santiago de Compostela

La fachada meridional del crucero de la Catedral de Santiago recibe el nombre de Platerías. Esta denominación se relaciona con los establecimientos de orfebres que se sitúan junto a ella desde la Edad Media hasta nuestros días. Se edificó en el primer cuarto del siglo XII, por impulso del arzobispo Diego Gelmírez y consta de dos puertas repletas de esculturas. Ciertamente se configura como un abigarrado y delicioso puzzle de escultura románica, que mezcla elementos originales, algunos cambiados de lugar tras un incendio, con otros procedentes de diferentes portadas de la Catedral e incluso del famoso coro del Maestro Mateo.

No entraremos ahora en la compleja y debatida cuestión de la autoría de las esculturas y relieves de la puerta, ni en la dificultad en descifrar el programa iconográfico original, para centrarnos en una de las figuras más hermosas. Se trata de la que representa al rey David, situada en un contrafuerte lateral de la puerta izquierda. Esta figura procede de la original fachada meridional del crucero, la del Paraíso, luego sustituida por la actual de la Azabachería.

Foto de Guillermo Juez. Agosto 2011.

La escultura de David se caracteriza por una elegante geometrización que convive con una palpitante vitalidad. El rey aparece tañendo un instrumento musical, sentado y con las piernas cruzadas, con un movimiento que rompe la frontalidad. Coronado, descansa en un trono bajo, rematado en cabezas de león, elemento que demuestra su carácter regio. Los mechones de su cabello caen rítmicamente, su barba está rizada, los carrillos hinchados, los ojos abultados y los labios son gruesos. Las piernas cruzadas se adivinan por debajo de su túnica pegada al cuerpo, con bellísimos pliegues en forma de U. Pisa una fiera diabólica que sin duda simboliza al diablo o al mal.

El instrumento que toca es un rabel, representado con gran detalle. El rey David era considerado en la Edad Media como el autor de los Salmos, aunque hoy sabemos que éstos son composiciones de autoría mucho más compleja. Dulce Ocón ha subrayado que en la exégesis bíblica medieval se dio gran importancia al pasaje en el que la música de David ahuyentaba el espíritu del mal que anidaba en Saúl y que enlazaba con la tradición pitagórica, recogida por los neoplatónicos sobre la música de las esferas y su carácter ordenador y moral frente a las fuerzas del caos. La misma autora ha destacado que el carácter sanador de la música de David se relaciona con la composición material del instrumento, hecho de madera y cuerdas, al igual que la cruz de Cristo.

David músico recibía a los peregrinos del Templo de Jerusalén y, en el caso de la portada de Platerías, por extensión, recibe a los peregrinos jacobeos, como señala Carlos Villanueva. La música aparece entonces relacionada con la penitencia y el perdón y con el triunfo de Cristo sobre el mal.

viernes, 21 de octubre de 2011

Taller de arqueología para niños

Recientemente hemos iniciado en Atacama una colaboración con FUN FUN Servicios de Ocio. Hasta la fecha hemos realizado varios talleres-cumpleaños sobre indios de las praderas y en fechas próximas realizaremos un taller sobre arqueología para niños: información sobre el taller


Los participantes deberán excavar varios estratos arqueológicos en un cajón habilitado para ello en el que se enterrarán distintas piezas arqueológicas. Los estratos inferiores corresponderán a los primitivos pueblos de cazadores-recolectores y en los superiores nos situaremos en la época actual. Los chicos deberán también rellenar unas fichas donde quedarán registrados los datos de la excavación: estrato, periodo histórico, dimensiones de la pieza, dibujo o fotografía…




Cuando los chavales terminen el taller sabrán exactamente cómo se realiza el trabajo arqueológico, qué datos son importantes y deben registrar y cuán necesaria es la paciencia para que una investigación arqueológica dé sus frutos.


Modelo de ficha que deberán rellenar con los datos de la excavación


FUN FUN servicios de ocio nace como un lugar de encuentro, un lugar de ocio, una nueva forma de aprender y disfrutar de tu tiempo. Un lugar distinto, pensado tanto para niños como adultos… donde el aprender va unido al disfrutar. No es una academia, sus cursos y talleres van más allá del conocimiento. En el centro podrás disfrutar de un té o un café mientras escuchas una charla sobre historia, arte o filosofía… Podrás charlar con tus amigos mientras aprendes cómo preparar un jarrón con flores de temporada, cómo realizar un álbum de fotos o cómo sacar partido a tu cámara digital….


Situado en un entorno céntrico pero tranquilo, el local cuenta con dos amplias salas que cuentan con los medios técnicos necesarios para la realización de todo tipo de talleres, cursos y charlas. Nuestros profesores, con una amplia experiencia en la realización de cursos, te ofrecen una atención personalizada en grupos muy reducidos.

Para obtener más información sobre FUN FUN pincha AQUÍ

viernes, 14 de octubre de 2011

El Casino de la Reina

El Ayuntamiento de Madrid donó a la Corona en 1817 una finca de recreo situada en el extremo sur de la ciudad, cuyo muro de cerramiento meridional coincidía con la cerca de la villa en el tramo que discurría entre la puerta de Toledo y el portillo de Embajadores. El municipio la había adquirido tras el regreso de Fernando VII en 1814, ya que la mayor parte de ella había pertenecido a Manuel Romero, ministro de José Bonaparte, y antes a la comunidad de San Cayetano y al mayorazgo de Gil Imón.

El nombre que recibió el nuevo Sitio Real fue el de Casino de la Reina, ya que la donación municipal de abril de 1817 se realizó con motivo del segundo embarazo de la reina Isabel de Braganza, segunda esposa de Fernando VII. Estaba situada entre las actuales calles de Ribera de Curtidores, Casino, Embajadores y Ronda de Toledo.

Romero había construido un palacete y jardines con terrazas, emparrados y fuentes, que la reina Isabel quiso transformar en un pequeño Trianon, aunque falleció sólo un año y medio después de la formación del Real Sitio.

Fernando VII y luego su hija Isabel II continuaron con las obras arquitectónicas y jardineras en la finca, con la intervención de los arquitectos reales, como Antonio López Aguado y Narciso Pascual y Colomer, escultores de la talla de José Tomás, pintores tan destacados como Vicente López o jardineros como Santos Santolín, José Ramos Amat o Fidel Amat de Gatineau.

El Casino de la Reina en el Plano de Madrid de Ibáñez de Ibero. 1874

El Casino de la Reina fue un pintoresco espacio de recreo de la familia real, en el que tampoco se despreciaban las funciones productivas, como la explotación hortofrutícola, la cría de peces o la producción de mantequilla. Se plantaron árboles de sombra y frutales, arbustos y flores y se crearon varios emparrados. Una ría navegable recorría la finca de norte a sur, con una gruta y un dique en forma de rotonda. Se erigieron templetes chinescos, cenadores, una casa rústica, dos invernaderos, una capilla, puentecitos de madera o de piedra, esculturas y un palacete, que se conserva, aunque muy transformado. Contaba con una puerta monumental, abierta al sur, ubicada desde 1885 en la entrada al Retiro por la plaza de la Independencia.

Mesonero Romanos describió así el lugar: “el precioso jardín llamado el Casino de la Reina, que mide nada menos que la considerable extensión de más de 13 fanegas de tierra, y en su centro tiene un lindísimo palacio, decorado con ellas pinturas al fresco y suntuoso adorno de muebles. Este magnífico jardín y mansión Real, una de las más preciadas curiosidades de Madrid, fue conocido en lo antiguo por la Huerta del clérigo Bayo, y adquirido por la villa de Madrid en 1816 para regalarlo a la reina doña María Isabel de Braganza. El principal ingreso a esta Real posesión por la parte de la Ronda consiste en una elegante portada de granito, decorada con dos columnas dóricas a cada lado, con remates y adornos correspondientes y separados por una verja de hierro” (Ramón de Mesonero Romanos. El antiguo Madrid: paseos histórico-anecdóticos por las calles y casas de esta villa, Madrid, 1881, t. II, p. 209).

El palacete, de planta rectangular, contaba con dos plantas y estaba cubierto con un chapitel central. En su salón principal, decoraba el techo un lienzo al temple de Vicente López que representaba una alegoría de la donación del Casino a Isabel de Braganza. Hoy se encuentra en el Museo del Prado e incluye una pequeña representación del edificio.

Vicente López. Alegoría de la donación del Casino a la reina Isabel de Braganza por el Ayuntamiento de Madrid. 1818. Museo Nacional del Prado

Detalle del citado cuadro, en el que se puede ver el palacete del Casino de la Reina

La historia del Casino como real sitio terminó en 1871, cuando se ubicó en él provisionalmente (durante 24 años) y “harto impropiamente”, según Mesonero Romanos, el Museo Arqueológico Nacional (Íbid., t. II, p. 349). Se inició así una larga decadencia de la finca que continuó cuando a finales del siglo XIX, aunque el Museo se trasladó al monumental Palacio de la calle Serrano, vio construir en su solar la sede de la Escuela de Veterinaria, bello edificio de Francisco Jareño, transformado en los años 60 del pasado siglo en el Instituto de Enseñanza Secundaria Cervantes. A comienzos del siglo XX llegó la actual verja que rodea el jardín, procedente de los desparecidos Jardines del Buen Retiro, que dejaron su sitio al Palacio de Comunicaciones. La reforma de finales de la pasada centuria ha mejorado el mutilado jardín, que hoy es un espacio público que conserva algunos vestigios del antiguo Real Sitio, pero que ha perdido su esplendor original. Los almeces y las acacias del Japón, casi bicentenarios, son los testigos mudos y frondosos de esta historia.

viernes, 9 de septiembre de 2011

El asesinato del primer obispo de Madrid

En 1885 la diócesis de Madrid-Alcalá se segregó de la archidiócesis de Toledo. Culminaba así un larguísimo proceso, que se remonta al menos a 1561, cuando Felipe II decidió establecer la sede de la Corte de manera permanente en Madrid. Desde entonces, la ciudad trató de obtener la independencia con respecto a la sede de Toledo, tropezando siempre la negativa del arzobispo toledano. La Corte de la monarquía católica más importante no contó, por tanto, con obispado, ni por consiguiente, catedral, ni con los Austrias, ni con los Borbones del siglo XVIII. Tampoco la capital liberal que se fue consolidando en el siglo XIX consiguió arrancar a Toledo este privilegio hasta el último año de reinado de Alfonso XII.

Narciso Martínez Izquierdo fue el primer obispo de Madrid-Alcalá. Además de haber desarrollado una brillante carrera eclesiástica, que le había llevado a ser obispo de Salamanca, destacó por su participación en la política como diputado y senador desde las filas carlistas. Sin embargo, poco más de un año después de la creación de la diócesis, Martínez Izquierdo fue asesinado en la escalinata de acceso a la catedral provisional (durante más de un siglo) de Madrid, la actual colegiata de San Isidro. Así daba noticia de los hechos la edición de la noche del 18 de abril de 1886, domingo de Ramos, del diario monárquico liberal El Día, con un lenguaje muy alejado de la prensa actual:

Adornaban la entrada del templo el romero florido, que traía a la ciudad el aroma del campo; el olivo, símbolo de la paz; la palma erguida y gallarda que esperaba la bendición del sacerdote para ser colgada en el balcón de la casa y alejar de allí las desdichas.

Todo ha sido turbado por el horrible crimen que ha derramado la sangre del prelado en las gradas del templo, donde iba a desempeñar su elevada misión.

La sotana morada, que debía ser cubierta con las vestiduras pontificales, está extendida sobre la mesa del juzgado de guardia al lado del revólver, que ha servido para cometer el crimen.

El prelado, que salió de su palacio para hacer descender la bendición del cielo sobre los ramos y las palmas, yace tendido en humilde catre de hierro en una dependencia de la catedral…”

Según El Día los hechos tuvieron lugar de esta forma:

A las diez y media llegaba el obispo en su carruaje a la catedral. A derecha e izquierda de las escaleras del templo había numerosos fieles que deseaban besar el anillo pastoral del prelado. El clero ocupaba el atril. Su eminencia desciende del coche y comienza a subir pausadamente las escaleras contestando con cariño a los saludos que recibía. Al poner el pie en el tercer peldaño el prelado, se dirige hacia éste un hombre vestido de sacerdote, quítase el sombrero, inclínase con fingido respeto, y sacando del bolsillo de la sotana un revólver, dispara tres tiros sobre el obispo, el cual cae ensangrentado en brazos de varias personas que más próximas a la suya estaban...

Más adelante continúa la información de El Día, haciendo una breve semblanza del sacerdote, que fue inmediatamente detenido. Se trataba de “Cayetano Galeote; tiene de treinta y siete a cuarenta años de edad (en realidad tenía 47); es alto y de tez morena. Nació en Vélez-Málaga; es, aunque parece inverosímil, sacerdote. Vivía en la casa número 31 de la calle Mayor…”

El obispo falleció al día siguiente como consecuencia de las heridas de bala y está enterrado en la propia colegiata. El cura Galeote explicó que asesinó al obispo para restituir lo que él consideraba una injusticia y una deshonra: había sido destituido de la capilla del Cristo de la Salud, del desaparecido hospital de Antón Martín, y había solicitado en repetidas ocasiones a Martínez Izquierdo y a otras autoridades su reposición; ante la negativa, amenazó al obispo y terminó asesinándolo. Galeote fue condenado a muerte, pero acabó recluido de por vida en el manicomio de Leganés.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Programa de actividades para centros educativos del curso 2011-2012


Ponemos en marcha con gran ilusión nuestro nuevo programa de actividades para centros educativos correspondiente al curso 2011-2012. Está dirigido a los cursos superiores de educación primaria, a la ESO y al Bachillerato, así como a los centros de formación de adultos.

Como en años anteriores (este es el cuarto) la propuesta de Atacama incluye, tanto talleres a realizar en el aula, como itinerarios didácticos por Madrid. A través de ellos pretendemos ofrecer a los centros educativos recursos didácticos dentro del área de las ciencias sociales que permitan complementar el trabajo del profesorado en el aula y acercar la investigación a los estudiantes no universitarios. Por eso concebimos y desarrollamos nuestros propios documentos y materiales didácticos expresamente para cada actividad y realizamos las adaptaciones correspondientes a cada nivel educativo. El material empleado en el taller puede ser utilizado posteriormente por el profesor.

Los talleres a realizar en clase más demandadas el año pasado fueron: Una excavación arqueológica en clase, La escritura jeroglífica egipcia, El Gran Espíritu y los indios de las praderas, La Historia de Madrid a través de sus planos y Desmontando un romance: la historia medieval en verso. Con respecto a los itinerarios fuera del centro los más realizados fueron: Mitología clásica: los dioses del Olimpo en las calles de Madrid, Madrid histórico: de fortaleza a Corte, La historia a través de la Heráldica y Madrid contemporáneo: de Corte a capital.

Destacamos también como novedades de este curso tres actividades que hemos incorporado a nuestro programa: La historia es un cuento (a realizar en el centro educativo) y Alcalá de Henares, ciudad histórica y La Ciudad Lineal de Arturo Soria (a realizar fuera del centro).

Toda la información sobre nuestros talleres para colegios e institutos puede consultarse en la web de Atacama: www.atacama.es/programacolegios2.pdf

También está disponible la información referente a las actividades para centros de educación de personas adultas: http://www.atacama.es/programacepa2.pdf

viernes, 26 de agosto de 2011

Ramón y Cajal en el Café Suizo de Madrid

El Café Suizo estuvo ubicado desde mediados del siglo XIX en la esquina entre Alcalá y Sevilla hasta que el edificio en el que se encontraba despareció para dejar sitio a la nueva sede en la “city” madrileña del Banco de Bilbao. Fue en 1922, un año después de que Ramón y Cajal publicara Charlas de café, en el que relataba sus experiencias en dicha tertulia, una de las más afamadas de Madrid:

El librito actual es una colección de fantasías, divagaciones, comentarios y juicios, ora serios, ora jocosos, provocados durante algunos años por la candente y estimulante atmósfera del café (Santiago Ramón y Cajal. Charlas de café; cuentos de vacaciones. Las Tres Sorores, 2007).

El aragonés Cajal llegó a Madrid en 1892 después de ganar las oposiciones a la Cátedra de Histología y Anatomía Patológica de San Carlos. Tras haber conocido la tertulia de médicos militares del Café de Levante, de la que salió defraudado, don Santiago se convirtió en 1893 en integrante de la peña del Café Suizo. Había sido una tertulia frecuentada por políticos, escritores y financieros de gran influencia en la vida madrileña, pero cuando se incorporó Cajal estaba formada sobre todo por médicos, aunque también abogados, catedráticos de universidad y otras personas.




Para Ramón y Cajal, el hombre de ciencia no debía permanecer encerrado en su trabajo:

Precisamente, y por compensación de la excesiva concentración de la vida de laboratorio, he cultivado siempre en Madrid dos distracciones: los paseos al aire libre por los alrededores de la villa, y las tertulias de café. (Santiago Ramón y Cajal. Recuerdos de mi vida. Ed. Crítica. Barcelona, 2006 (1ª ed. 1932)).

El Suizo, propiedad de la firma helvética Matori Fanconi, era un local de elevadas columnas, elegantes espejos que cubrían las paredes, mesas de mármol y divanes rojos. Según los diferentes testimonios que se conocen, la de Cajal en el Suizo era una tertulia diaria apasionada y jovial en la que se hablaba de todo, especialmente de la actualidad política nacional e internacional y de literatura. Para pertenecer a ella había que someterse a tres normas:

1.ª, guardar al discutir el debido respeto a las personas; 2.ª, discurrir de lo que no se entiende o se entiende poco (tratábase de evitar las latas pedantes y académicas), y 3.ª, olvidar a la salida todos los desatinos e incoherencias provocados por el estímulo del café o por los horrores de la digestión. Porque importa notar que nuestra reunión se celebraba en las primeras horas de la tarde, y pocas veces duraba más de una. De esta suerte, al levantarse la sesión, los cerebros hallábanse caldeados, pero ágiles todavía para la cuotidiana labor. Bueno es divagar algo todos los días; fuera, empero, peligroso prolongar el diástole de la mente a expensa del sístole del trabajo (Santiago Ramón y Cajal. Recuerdos de mi vida. 1932).

Como dato de interés cabe señalar que el Suizo, en una época en la que los cafés eran sólo accesibles a los varones, abrió un salón de té para mujeres, conocido como “el Suicillo”, uno de los primeros de Madrid. Por otra parte, los típicos bollos madrileños conocidos como “suizos” deben su nombre, al parecer, a que se elaboraban en este café.

domingo, 21 de agosto de 2011

Paisajes sublimes de Mary Shelley

Frankenstein de Mary W. Shelley incluye algunas maravillosas descripciones de paisajes que se pueden relacionar con imágenes artísticas contemporáneas. Recordemos que la obra fue concebida en el frío verano de 1816 y publicada un año después, nada más terminar las Guerras Napoleónicas, un periodo de efervescencia de la pintura de paisaje.

En el prólogo, la autora indica que la fascinante historia se comenzó a escribir en los alrededores de Ginebra, “la majestuosa región donde se desarrolla la obra principalmente”. Ya a principios del siglo XVIII algunos viajeros ingleses se manifestaron sobrecogidos y fascinados por el tenebroso espectáculo de las cumbres alpinas. Joseph Addison en su obra Los placeres de la imaginación (1712) recuperó el concepto de lo sublime, como un agradable horror, para referirse a estos paisajes, pero fue Burke el que, a mediados de siglo, estableció nítidamente la diferencia entre las dos categorías estéticas opuestas: lo bello y lo sublime. Burke se refiere a lo sublime como un atractivo temor controlado que atrae al alma y que podemos sentir ante la inmensidad, el vacío o la soledad. Para Kant, en Lo bello y lo sublime (1764), “la vista de una montaña cuyas nevadas cimas se alzan sobre las nubes, la descripción de una tempestad furiosa, o la pintura del infierno por Milton producen agrado, pero unido a terror; en cambio, la contemplación de campiñas floridas, valles con arroyos serpenteantes, cubiertos de rebaños pastando; la descripción del Elíseo o la pintura del cinturón de Venus en Homero, proporcionan también una sensación agradable, pero alegre y sonriente. Para que aquella primera impresión ocurra en nosotros con fuerza apropiada debemos tener un sentimiento de lo sublime; para disfrutar bien la segunda es preciso el sentimiento de lo bello. Altas encinas y sombrías soledades en el bosque sagrado son sublimes; platabandas de flores, setos bajos y árboles recortados en figuras son bellos”.

Los Alpes se convirtieron también en el escenario favorito para los pintores de paisajes sublimes desde mediados del siglo XVIII. Así, por ejemplo, el pintor inglés Francis Towne pintó en 1781 El nacimiento del Arveiron, que podemos comparar con el texto que Mary Shelley pone en boca del Dr. Frankenstein:

Visitamos el nacimiento del Arveiron, y paseamos a caballo por el valle hasta el atardecer. Este paisaje, tan sublime y magnífico, me proporcionó el mayor consuelo que en esos momentos podía recibir. Me elevó por encima de las pequeñeces del sentimiento y, aunque no me libraba de la tristeza, sí me la amainaba y calmaba
….

La contemplación de todo lo que de majestuoso y sobrecogedor hay en la naturaleza siempre ha tenido la virtud de ennoblecer mis sentimientos y me ha hecho olvidar las efímeras preocupaciones de la vida.




El texto de Frankenstein construye un escenario sublime, apropiado para la terrible acción de la novela, comparable a la obra pictórica de Towne, que exalta la grandiosa soledad y las formas agrestes de las fuentes del Arveiron.

El ascenso al Montenvers que describe el Dr. Frankenstein es casi una definición del paisaje sublime alpino, que podemos comparar al sobrecogedor Turner de 1803 que ilustra este paisaje.

El ascenso es pronunciado, pero el sendero zigzagueante permite escalar la enorme perpendicularidad de la montaña. Es un paraje de terrible desolación. Múltiples lugares muestran el rastro de aludes invernales; hay árboles tronchados esparcidos por el suelo; unos están totalmente destrozados, otros se apoyan en rocas protuberantes o en otros árboles. A medida que se asciende más, el sendero cruza varios heleros, por los cuales caen sin cesar piedras desprendidas. Uno de entre ellos es especialmente peligroso, pues el más mínimo ruido –una palabra dicha en voz alta- produce una conmoción de aire suficiente para provocar una avalancha. Los pinos no son enhiestos ni frondosos, sino sombríos, y añaden un aire de severidad al panorama.



Una estampa de 1812, obra del propio Turner, recrea un sublime Mer de Glace, el glaciar septentrional del macizo del Mont Blanc, comprable a la descripción del Dr. Frankenstein:

Era casi mediodía cuando llegué a la cima. Permanecí un rato sentado en la roca que dominaba aquel mar de hielo. La neblina lo envolvía, al igual que a los montes circundantes. De pronto, una brisa disipó las nubes y descendí al glaciar. La superficie es muy irregular, levantándose y hundiéndose como las olas de un mar tormentoso, y está surcada por profundas grietas. Este campo de hielo tiene casi una legua de anchura, y tardé cerca de dos horas en atravesarlo. La montaña del otro extremo es una roca desnuda y escarpada. Desde donde me encontraba, Montenvers se alzaba justo enfrente, a una legua, y por encima de él se levantaba el Mont Blanc, en su tremenda majestuosidad. Permanecí en un entrante de la roca admirando la impresionante escena. El mar, o mejor dicho: el inmenso río de hielo, serpenteaba por entre las circundantes montañas, cuyas altivas cimas dominaban el grandioso abismo.





(Los textos de Frankenstein proceden de la edición de El País de 2004, con traducción de María Engracia Pujals)




martes, 2 de agosto de 2011

Una cúpula de tipo cordobés califal en Galicia

La iglesia del monasterio de Santa María de Armenteira, en la provincia de Pontevedra, es un magnífico ejemplo de arquitectura cisterciense. Erigida en torno al año 1200, presenta una fachada monumental, tres naves y cabecera tripartita. Destaca por su calidad constructiva y la ausencia de ornamentación, características propias de los templos del Císter.


Fachada de la iglesia y, a la derecha, entrada al monasterio de Armenteira
Foto de Beatriz García Traba, agosto de 2010

Un elemento arquitectónico, excepcional en Galicia, llama poderosamente la atención: sobre el crucero se eleva una cúpula de tipo califal cordobés, es decir reforzada con arcos que se cruzan dejando libre un espacio central.


Cúpula del crucero de la iglesia del monasterio de Armenteira Foto de Beatriz García Traba, agosto de 2010

En efecto, los modelos paradigmáticos de esta peculiar tipología se encuentran en la maqsura de la Gran Mezquita de Córdoba. El tipo más próximo al de Armenteira lo encontramos en el inicio de la maqusura, en la Capilla de Villaviciosa.


Cúpula de Villaviciosa de la Mezquita-Catedral de Córdoba

En la mezquita de Bib al-Mardun de Toledo, luego transformada en la iglesia del Cristo de la Luz, cuatro columnas visigodas reutilizadas, que soportan arcos de herradura, determinan nueve espacios cuadrangulares, cubiertos cada uno de ellos con una cúpula diferente, pero todas de raigambre cordobesa. Una de ellas, la señalada en rojo en el siguiente esquema del edificio, presenta el modelo imitado 200 años después en Armenteira.




En efecto, en algunos edificios cristianos de los siglos XII y XIII de la Península Ibérica aparecen cúpulas del mismo tipo, aunque con algunas diferencias constructivas con respecto a los modelos islámicos. El crucero de la iglesia de Armenteira es. en este sentido, un caso comparable a edificios segovianos o sorianos de la misma época, pero más alejado geográficamente de los paradigmas andalusíes. Se trata de una cúpula esquifada de ocho paños, es decir con base en un octógono, construida sobre trompas. La cúpula se apoya en dos parejas perpendiculares entre sí de arcos paralelos que se cruzan, pero que no se unen en el centro y dejan un cuadrado libre. Además cuatro nervios parten desde las trompas hasta las intersecciones de los arcos.


Cúpula del crucero de la iglesia del monasterio de Armenteira
Foto de Beatriz García Traba, agosto de 2010
 Según creemos, no se ha encontrado documentación que demuestre la presencia de maestros musulmanes trabajando en la cúpula de la iglesia del monasterio de Armenteira, aunque sí está probado que los monasterios gallegos de la época contaban con siervos musulmanes que se dedicaban a variadas tareas. No es descartable, por tanto, la intervención directa de artífices islámicos en esta magnífica obra, pero también podríamos considerar la posibilidad de que se tratarse de maestros cristianos conocedores de los modelos andalusíes, o, más probablemente, de modelos castellanos inspirados a su vez en la arquitectura califal. En cualquier caso, lo más interesante es la presencia de esta maravillosa cúpula de origen omeya en una región tan alejada de Córdoba.

domingo, 17 de julio de 2011

Los cartones de Goya para el dormitorio de las infantas del Palacio de El Pardo

 Goya comenzó a pintar cartones, es decir modelos para tapices, poco después de su llegada a Madrid en 1775. Actualmente conservamos buena parte de estos cartones y también algunos bocetos preparatorios para los mismos, mucho más conocidos y valorados que los tapices tejidos a partir de ellos; de hecho, forman parte de la extraordinaria colección de Goya del Museo del Prado. Sin embargo, en su época eran considerados una tarea modesta y de escasa valía; sólo a finales del siglo XIX pasaron al Prado, tras pasar un siglo almacenados en la Real Fábrica de Tapices.



 
En la carta de 31 de mayo de 1788 escrita por Francisco de Goya a su amigo Martín Zapater podemos leer una interesante referencia a estos cartones:

Querido Martín, supongo que estarás en la Yntelijencia, de que lo que no haga por ti ó por tu Ynfluxo, no lo hare por ningun otro, que quiere decir, que te hubiera Cumplido la palabra de tenerte hecha la Ymajen de Nuestra Señora del Carmen para el tiempo que ofreci, á no haverme mandado por orden superior el tener hechos los Diseños, para el Dormitorio de las Serenísimas Ynfantas para quando venga aqui la Corte, en lo que estoy travajando con mucho empeño y desazon, por ser poco el tiempo, y ser cosa que ha de ver el Rey Principes etc.; á mas de esto, ser los asumptos tan dificiles, y de tanto que hacer, como la Pradera de San Ysidro, en el mismo dia del santo, con todo el bullicio que en esta Corte, acostumbra haver, te aseguro en feé de amigo, que no las tengo todas Conmigo, pues ni duermo ni sosiego, hasta salir del asumpto, y no le llames vivir, á esta vida que yo hago, y sino testigo el escribiente, que es Perico el de Caravanchel quien estubo en esa Ziudad con mi Cuñado Bayeu, que ahora le tengo yo por el Rey.
(Francisco de Goya. Cartas a Martín Zapater. Edición de Mercedes Águeda y Xavier de Salas. Ediciones Turner. Madrid, 1982, carta 104)



 
Goya refiere a Zapater, por lo tanto, que estaba realizando en la primavera de 1788 los bocetos preparatorios de los cartones para los tapices destinados al dormitorio de las Infantas en el Palacio de El Pardo, residencia real entre el día de Reyes y el Domingo de Ramos, según la costumbre de Carlos III. Se trataba de La gallina ciega, La ermita de San Isidro el día de la fiesta y La pradera de San Isidro, tres esbozos que no llegaron a ser cartones y que se conservan actualmente en el Museo del Prado. Se trata, por lo tanto, de motivos festivos y lúdicos destinados al dormitorio de las hijas de los reyes. Goya comenta en la carta que estaba trabajando de manera apresurada, ya que se retrasó el comienzo de los trabajos. De todos modos, el fallecimiento del rey Carlos III provocó la interrupción de la serie, ya que la Corte dejó de ir al Pardo. Goya se refiere en su misiva especialmente a La Pradera, de la que destaca su extrema dificultad. El maravilloso boceto, que no llegó ni siquiera a ser cartón para tapiz, fue vendido por Goya a los duques de Osuna y estuvo colgado en su palacio de El Capricho en La Alameda. La valoración de un “simple” boceto por parte de la duquesa es una buena prueba de su sensibilidad artística y su gusto moderno.

lunes, 11 de julio de 2011

La abolición de la inquisición española por Napoleón

Aunque en el siglo XVIII, especialmente en las décadas finales, se alzaron voces contra el mantenimiento del Santo Oficio, lo cierto es que el primer decreto de abolición de la Inquisición Española fue promulgado por Napoleón Bonaparte el 4 de diciembre de 1808. En la Gaceta de Madrid nº 151, de 11 de diciembre de 1808, puede leerse el texto íntegro:

Extracto de las minutas de la Secretaría de Estado.

En nuestro campo Imperial de Madrid á 4 de diciembre de 1808.

NAPOLEÓN, Emperador de los Franceses, Rey de Italia, y Protector de la Confederacion del Rin.

Hemos decretado y decretamos lo siguiente:

ART. 1º El Tribunal de la Inquisición queda suprimido como atentatorio á la Soberanía y a la Autoridad civil.

ART. 2º Los bienes pertenecientes á la Inquisición se seqüestrarán y reunirán á la corona de España, para servir de garantía á los Vales y cualesquiera otros efectos de la deuda de la Monarquía.

ART. 3º El presente Decreto será publicado, y de él se hará registro en todos los Consejos, Audiencias y demás Tribunales para que se cumpla como Ley del Estado. = Firmado = NAPOLEÓN = Por el Emperador, el Ministro Secretario de Estado, Hugues B. Maret

Recordemos que tras la derrota de Bailén, la salida de Madrid de José Bonaparte y la constitución de la Junta Suprema Central gubernativa del reino, Napoleón decidió intervenir personalmente en España. Al frente de la Grand Armée, el Emperador entró en la Península a comienzos de noviembre y sólo un mes después, alcanzó las puertas de Madrid, tras su victoria en Somosierra. Al mediodía del 2 de diciembre el Emperador instaló su cuartel general en Chamartín, donde dictó en los días siguientes decretos revolucionarios, como el citado de la disolución de la Inquisición, la abolición de los derechos señoriales y las aduanas interiores o la reducción drástica de las comunidades religiosas. .

También las Cortes de Cádiz eliminaron el Santo Oficio en 1813, pero cuando Fernando VII recuperó el trono en 1814 restableció la Inquisición, que se mantuvo en vigor hasta su extinción definitiva en 1834 por Real Decreto de María Cristina de Borbón. Previamente, durante el paréntesis del trienio liberal (1820-1823), había sido abolida por tercera vez.


jueves, 7 de julio de 2011

Taller de cartografía madrileña

Presentamos aquí uno de los talleres escolares que hemos llevado a cabo en el Colegio Público Parque Aluche en los últimos días del mes de mayo.

La actividad, realizada con alumnos de 6º curso de primaria, se desarrolló durante el horario lectivo y tuvo una duración de hora y media.



A través de un sencillo sistema de cartulinas de colores, los alumnos tuvieron que formar un mapa en el que se mostraba el progresivo crecimiento de la ciudad desde su fundación en el siglo IX por parte de Muhammad I hasta la construcción de la M-40.




Se les proporcionó también un pequeño cuadernillo donde ellos mismos iban señalando los límites de Madrid y localizaban lugares estratégicos (Alcázar, Pl. de Oriente, el Manzanares, la Puerta del Sol, el Retiro, La Castellana…)



El ejercicio supuso una excusa perfecta para hablar de urbanismo, historia, demografía, geografía… y para que los chicos fueran conscientes de la diferencia de tamaño entre la ciudad correspondiente al antiguo régimen y el nuevo así como del relativamente reciente crecimiento urbanístico de la ciudad de Madrid.




jueves, 30 de junio de 2011

La rivalidad Bayeu-Goya

Goya fue uno de los elegidos para decorar las capillas de la basílica de San Francisco el Grande de Madrid, que se convirtió en escenario de la competencia entre los mejores pintores españoles de la época. En 1781, el rey Carlos III encargó al pintor aragonés uno de los cuadros de altar para la iglesia, dedicado a San Bernardino de Siena predicando en presencia del rey Alfonso V de Aragón, que fue pintado entre 1782 y 1783. A través de algunas de las cartas enviadas por Goya a su amigo Martín Zapater podemos darnos cuenta de que el pintor estaba convencido de la superioridad de su cuadro de San Bernardino sobre el de Francisco Bayeu; el prestigioso cuñado de Goya, al que se le adjudicó la pintura del altar mayor, pintó una Visión de San Francisco en la Porciúncula, que, sin embargo, no gustó a la familia real.


En una carta fechada en Madrid a 11 de enero de 1783, Goya le transmite a Zapater una curiosa anécdota en la que el Príncipe de Asturias y futuro Carlos IV critica con dureza el cuadro de Bayeu. Sin duda Goya se recrea contando a su amigo este fracaso de su cuñado, con la polémica sobre los frescos de El Pilar de Zaragoza, que enfrentó a los dos pintores, en la memoria:

Lo que sucedió a Bayeu fué lo siguiente: Abiendo presentado su cuadro en palacio y aber dicho el Rey “bueno, bueno, bueno” como acostumbra; despues lo bio el Príncipe y Ynfantes, los que digeron, nada ay a fabor de dicho Bayeu, sino en contra pues es publico que a estos Señores nada a gustado. Llegó a Palacio Don Juan de Villanueba, su Arquitecto y le preguntó el Principe, “qué te parece de ese cuadro”, respondio: “Señor, bien”; “eres un bestia” le dijo el Príncipe, “que no tiene ese cuadro claro obscuro ni efecto ninguno y muy menudo, ni ningun mérito. Dile a Bayeu que es un bestia”.
Eso me lo han contado 6 o 7 profesores y dos amigos de Villanueba que el se los a contado, aunque el echo fue delante de algunos Señores que no se ha podido ocultar.

(Francisco de Goya. Cartas a Martín Zapater. Edición de Mercedes Águeda y Xavier de Salas. Ediciones Turner. Madrid, 1982, carta 37)

viernes, 24 de junio de 2011

El Puente Verde sobre el Manzanares

Durante las obras de soterramiento de la M-30 y de adecuación del espacio en torno al Manzanares han aparecido restos arqueológicos de varios puentes históricos sobre el río, que a lo largo de los siglos han ido dejando su lugar a los actuales. Uno de ellos fue el conocido como Puente Verde, que servía para cruzar el Manzanares a la altura de la ermita de San Antonio de la Florida. Fue construido en el siglo XVIII y se mantuvo en uso, con varias reformas, hasta principios del siglo XX. En el magnífico plano de Ibáñez de Ibero de 1874 podemos ver con precisión su ubicación en el siguiente detalle:





En una ilustración de Capuz publicado en El Museo Universal de 1 de febrero de 1854 podemos comprobar cómo utilizaban el Puente Verde las lavanderas del Manzanares.




En enero de 1906 fue destruido por una crecida y poco después el bello Puente de la Reina Victoria lo sustituyó, muy cerca, aguas arriba Al parecer su nombre procedía del color de sus barandillas y no debe confundirse con el Puente de San Fernando, aún en pie, próximo a la Puerta de Hierro, y llamado también Puente Verde en numerosos documentos.

Uno de los tajamares del Puente Verde fue encontrado en la margen izquierda del río, frente a la citada ermita, pero, al igual que los restantes vestigios arqueológicos hallados con motivo de las obras de soterramiento de la autopista de circunvalación, no son visibles en el nuevo paseo Madrid-Río.

miércoles, 8 de junio de 2011

Estreno de "Goya, el secreto de la sombra"

El jueves 16 de junio de 2011, a las 19,30, se estrena el largometraje documental “Goya, el secreto de la sombra” (España, 2011, 77 min.), la nueva película de David Mauas. La proyección tendrá lugar en el Auditorio del Museo Nacional del Prado (Puerta de los Jerónimos), uno de los escenarios principales del documental y templo sagrado de la obra de Goya. El evento está organizado por la Casa de Velázquez.



El argumento de la película es el siguiente: Ramón, un fotógrafo de obras de arte, compra un día un cuadro en una casa de subastas de Barcelona, un retrato anónimo del siglo XIX, que, según él y los singulares expertos que le asesoran, es nada menos que un Goya, un Goya en la sombra... Esta historia es el punto de partida de un viaje personal hacia Goya, una aproximación sui generis, un recorrido 'de autor' y contemporáneo por el mundo del arte y el universo de Goya, por su extraordinaria leyenda.


 
Recomendamos fervientemente la asistencia al estreno de esta fascinante película de David Mauas, a cuya documentación histórica ha contribuido ATACAMA



Más información: AQUÍ
Ver el resumen de la película: TRAILER

Para asistir al estreno descargar: INVITACIÓN

viernes, 3 de junio de 2011

Exposición en el Museo Arqueológico Nacional: Retratos de Fayum + Adrian Paci: Sin futuro visible

Trece retratos y un vídeo. Es la propuesta de Gerardo Mosquera, comisario de la exposición, incluida en PhotoEspaña2011, que puede verse en una de las nuevas salas del Museo Arqueológico Nacional. Una selección de los famosos retratos greco-egipcios de al-Fayum, y de otros lugares próximos, considerados las primeras “fotos de carné” de la historia, según Mosquera, que también es comisario general de PHE11, se ponen en relación con un video del albanés Adrian Paci.



Los realistas retratos fueron realizados entre los siglos I y IV después de Cristo sobre tablas de madera empleando la técnica de la encáustica, es decir con la cera como aglutinante de los colores y con una capa del mismo material a modo de protección extendida sobre la pintura. Las obras, procedentes del British y otros museos europeos, nos muestran un trabajo maravilloso, que combina las sutiles veladuras con los vibrantes empastes de los negros cabellos de los retratados y de algunos rasgos puntuales de sus caras. Estos retratos funerarios cubrían los rostros de individuos momificados a la manera tradicional egipcia, pero por su realismo y frescura se aproximan al mundo helenístico y romano. Los pintores trataban de reproducir de la forma más fidedigna posible los rasgos de los difuntos para que sus almas pudieran conducirlos al reino de Osiris. Por tanto, esperan una incierta travesía a una nueva realidad. Sus ojos profundos nos miran desde sus rostros inexpresivos a través de los siglos y se parecen tanto a nosotros que nos sobrecogemos.


Junto a los retratos podemos disfrutar de un breve vídeo de Adrian Paci, llamado Centro di Permanenza temporanea, en el que un grupo de inmigrantes, cuyos rostros se nos muestran también como retratos, esperan partir hacia un futuro mejor. Esta exposición, por la que debería empezarse cualquier itinerario de PHE11, propone al visitante que establezca relaciones entre los trece retratos antiguos y el vídeo contemporáneo. Y es un ejercicio muy saludable.



Museo Arqueológico Nacional. C/ Serrano, 13
Del 31 de mayo al 24 de julio de 2011
Entrada libre y gratuita. De martes a sábado: 9:30 a 20:00 h. Domingos y festivos: 9:30 a 15:00 h. Lunes: cerrado

jueves, 19 de mayo de 2011

Tabernas históricas de Chueca y Malasaña

La ubicación actual de las calles Sagasta y Carranza nos recuerda el límite norte de la ciudad histórica de Madrid que se hallaba cerrada por la cerca de Felipe IV. Desde aquí arrancaban los caminos a los pueblos de Fuencarral y Hortaleza, y será aquí donde posteriormente se irán formando los primeros arrabales.

Para dar atención a las clases populares que se emplazaron en esta zona límite de Madrid se fundaron a lo largo de finales del siglo XIX y principios del XX una serie de tabernas, algunas de las cuales perduran hasta hoy.

La fisonomía de este tipo de establecimientos era claramente identificable gracias al color rojo de su fachada y al estilo arquitectónico en que se labraba la madera. El origen de estos establecimientos hay que buscarlos en las tiendas de ultramarinos donde se vendía de todo, incluido el vino y de ahí surgió poco a poco la costumbre de acompañar las compras con un vasito de tan popular bebida. De esta época conservan el mostrador convertido ahora en una barra larga y cerrada y la ausencia de taburetes con el fin de que la consumición fuera rápida dando así paso al siguiente cliente. Al poco tiempo se pusieron pequeñas mesas de madera y bancos sin respaldo donde se podían degustar algunos de los productos que allí se vendían.

Una de las tabernas más antiguas nos la encontramos justo en el límite señalado, la de Sagasta, 2 que conserva las características arriba citadas: mostrador sin taburetes y pequeño salón con mesas, además su fachada en color rojo, sin nombre y con el número de la calle, es muy representativa. Al principio las tabernas tuvieron el mostrador de mármol, pero éstos fueron poco a poco sustituyéndose por otros de cinc, traídos de Francia y que son los que se conservan hasta hoy en la inmensa mayoría de las tabernas madrileñas. Muy característico es también el zócalo de cerámica que se sitúa en el interior del local, en muchos casos de estilo andaluz, cuyo fin es la protección de las paredes de posibles roces y desperfectos.

También en la zona de Bilbao-Tribunal se encontraba la fábrica de hielo tan necesaria para la conservación de los productos traídos desde los distintos puntos de la península, la clásica fábrica, de sótanos sin ventanas fue sustituida en 1928 por otra más moderna con electricidad situada en la calle de la Palma.


Fachada lateral de la fábrica de hielo que conserva la arquitectura típica industrial en ladrillo de principios de siglo.



Fachada principal de la fábrica de hielo donde se encontraban ubicadas las oficinas. Su construcción es de 1928. Actualmente hay un edificio de viviendas en el interior.
En estas tabernas populares era costumbre tomar vermouth, vino aromatizado con hierbas procedente de la zona de los Alpes pero muy popular en España y Francia que se servía directamente desde unos barriles que situados a más altura que el grifo cogían la presión suficiente. Como bien es sabido se le podía añadir un golpe de sifón de agua carbonatada y ligeramente aromatizada (seltz).

A continuación ponemos unas cuantas fotos ilustrativas sobre este tipo de establecimientos tradicionales, cuya visita es casi obligatoria.



Taberna situada en la c/ San Vicente.  Los azulejos son un buen reflejo de cómo se conseguía el vino. Normalmente el tabernero era a su vez el propietario de las viñas y el exportador del producto a la ciudad. Era corriente tener en la estación de Peñuelas un vagón de tren propio y un sitio reservado para almacenar el vino y de aquí trasladarlo al establecimiento donde se vendía al público, cerrando así el ciclo comercial.


Bodegas Camacho, C/ San Andrés. Fachada de los años 20 en la que se aprecian variaciones con respecto al modelo tradicional otorgándole un aspecto más moderno. La parte inferior de la fachada es de piedra. Actualmente regenta el local la 3ª generación de "Camachos"


Farmacia de la C/ San Andrés. Los azulejos están realizados por dos sevillanos, E. Guijo y A. Romero, autores también de los azulejos de la Pl. de toros de Las Ventas, los Gabrieles, Villa Rosa...


Bodegas La Ardosa. C/ Colón. En los cristales del establecimiento se puede ver un dibujo de las viñas. El local fue comprado en los años 80 por Gregorio Monje tras ser indemnizado al desaparecer el mercado de San Idelfonso. fue el primer bar en Madrid en servir cerveza negra Guinnes.  


Bodega de Ángel Sierra, Pl. de Chueca. Es uno de los locales más tradicionales y posee un vermouth de grifo extraordinario. Se disputa junto con la taberna "Casa Alberto" de la calle Huertas el honor de ser la más antigua de Madrid. 


lunes, 16 de mayo de 2011

El renovado Museo Arqueológico Nacional

El Museo Arqueológico Nacional se encuentra en la segunda y definitiva fase de unas obras de reforma integral que comenzaron a principios de 2008 y que concluirán a finales de 2012, aunque está prevista una inauguración parcial en noviembre de 2011. Se trata de la principal transformación arquitectónica acometida por el Museo desde que se instaló en el tercio occidental del Palacio de Biblioteca y Museos Nacionales en 1895. Está dirigida por Juan Pablo Rodríguez Frade, arquitecto especializado en museos y, más concretamente, en museos instalados en edificios históricos; en 1995 obtuvo el Premio Nacional de Restauración por su trabajo en el Palacio de Carlos V de la Alhambra.

Patio sur. Foto: Ministerio de Cultura

El proyecto ha respetado el aspecto exterior del edificio, el jardín histórico y el área central, es decir el vestíbulo, la escalera imperial y las salas nobles del primer piso. Pero el resto del Museo, que se organiza en torno a dos patios, situados al sur y al norte del área central respectivamente, ha sido remodelado de manera integral. El objetivo de esta profunda intervención es modernizar el museo y solucionar algunas deficiencias y problemas, propios de un edificio del siglo XIX. De este modo, se ha resuelto la accesibilidad del edificio y se han mejorado lo sistemas de seguridad. Asimismo se han separado nítidamente los espacios de visitas de los de trabajo y se han mejorado todas las comunicaciones internas. Todos los usos se han racionalizado y se ha conseguido un circuito continuo para el visitante. Además, dentro de las limitaciones que impone el mantenimiento de la fisonomía del emblemático edificio, se ha aumentado la superficie útil del mismo.

Nueva entrada al Museo. Foto: Ministerio de Cultura

Una de las novedades más llamativas es la marginación de la escalinata y puerta centrales, que quedarán para el personal del museo y las recepciones oficiales, y su sustitución por una nueva entrada a la izquierda de la antigua, accesible mediante rampa y situada en la anterior planta -1, actual baja. Las características del terreno y la situación del jardín permiten la iluminación de la nueva zona de acogida, que sustituye al bello y reducido vestíbulo central, y que destaca por su amplitud, accesibilidad y funcionalidad. En el nuevo sótano se han construido una nueva sala de exposiciones, sensiblemente mayor que la antigua, y dos magníficos auditorios, uno con capacidad para 70 personas y otro para más de 200.

Los patios se han acristalado y se han habilitado como zona de exposición permanente, que discurre de manera lineal en torno a ellos por las plantas baja, primera y segunda. Sendas áreas de comunicación vertical, una en cada patio, con escaleras y ascensores permiten una comunicación fluida y racional al visitante. La planta tercera es área de trabajo, dedicada a almacenes y despachos. La planta cuarta es nueva y ha permitido ganar superficie útil al edificio; en la zona central se ha construido una nueva estructura, no visible desde el exterior, que acoge el área de dirección y otras funciones internas, mientras que las crujías perimetrales se han habilitado como un nuevo espacio bajo cubierta destinado a archivo, biblioteca, documentación, difusión y restauración.

jueves, 21 de abril de 2011

Arkeokomix andino

De nuevo nos remitimos al excelente blog de nuestro querido amigo el antropólogo chileno Horacio Larraín Barros para resaltar un estupendo cómic realizado por dos de sus alumnos en la carrera de arqueología de la Universidad Bolivariana con sede en la ciudad de Iquique: Luis Reyes Pérez y María José Capetillo.

A lo largo de 16 viñetas se nos presenta el modo de vida de los antiguos pobladores del interior, instalados en plena Pampa del Tamarugal a medio camino entre las poblaciones cordilleranas y la costa del Pacífico.

A través de una sencilla historia se nos muestra el encuentro entre dos culturas de una forma más amable de como en realidad sucedió: sin dominios, sin violencia, sin imposiciones, sino más bien desde el diálogo respetuoso, la comprensión y el interés por diferentes soluciones culturales a los mismos problemas de supervivencia que son inherentes al ser humano.

Ya que entonces no pudo ser, hagamos hoy en día un mundo más dialogante. Enseñemos a las nuevas generaciones, a través de instrumentos sencillos como en que aquí se presenta, a respetar los diferentes modos de enfrentarse con el mundo.


Para ver el cómic completo y el estudio previo pinchar AQUÏ

martes, 19 de abril de 2011

Al otro lado del tiempo

Al final del recodo
cuando transcurran los siglos
si nos vemos
tu pelo blanco y tu figura incólume,
indoblegable, erguida
tras tantos latigazos de soledades
elegantemente vestidas
de entrepaño negro.

Al final del infinito camino pedregoso
de imaginarios geranios recubierto
habré de darte la razón y la mano
pero firmes ambas,
no cabizbaja la mirada
ni las pupilas, entreabiertas de pestañas,
las mismas que han ido reconociendo
la huella de tus palabras
silentes y con eco
sobre el frío empedrado
que me dictaban mis zapatos

(Isabel Sánchez-Paredes García)



Foto: Martín Juez

miércoles, 13 de abril de 2011

El Gran Espíritu y los indios de las praderas

El pasado sábado 9 de abril iniciamos una colaboración con Fun Fun Servicios de Ocio, que nos ha propuesto la idea de adaptar nuestros talleres escolares a un nuevo formato de taller-cumpleaños.

La idea principal es por tanto hacer de los cumpleaños un medio de aprendizaje lúdico sobre todo a partir de cierta edad (7 años) cuando las piscinas de bolas y otras alternativas de ocio centradas exclusivamente en el consumo no son las más buscadas por los padres.

Foto de Nuria Abad
  
De una manera sencilla pero rigurosa, los chavales aprendieron a situar geográficamente las culturas de los pobladores de las Grandes Llanuras norteamericanas, escucharon su música, conocieron su mitología y sus dioses, aprendieron su modo de vida y realizaron su propio tipi (tienda india) con materiales sencillos. También fueron capaces de elegir su nombre al modo “indio” y pintar un tótem mediante pictogramas que remitían a él.

Foto de Nuria Abad
Por supuesto, el cumple terminó como todos: con pizza y tarta, como está “mandao”.

Otras propuestas de cumple-taller son:
  • Transfórmate en arqueólogo
  • Aprende a hacer tu propio cómic 
  • Conviértete en investigador por un día
  • Escrituras de América y el calendario maya

En todas ellas Atacama aporta el material necesario y son eminentemente prácticos, con ejercicios y juegos pero con un esquema claro para despertar el gusto por la investigación y la historia en los más pequeños.

Más información sobre Fun Fun AQUÍ

martes, 5 de abril de 2011

Se inaugura el renovado Palacio de Comunicaciones

Un conocido pasaje del libro de Ramón Gómez de la Serna El Paseo del Prado (1920), incluido en Elucidario de Madrid (1931), se ha puesto de actualidad en estos días iniciales de la primavera de 2011.


Afirmaba el gran Ramón que el Palacio de Comunicaciones, rebautizado ahora como Palacio de Cibeles “ha cambiado un poco la fisonomía del Prado y las gentes de su abono”. Recuerda su construcción entre 1905 y 1917: “lo hemos visto crecer, lo hemos visto de primera piedra, o sea como quien dice de niño”. Y aunque “todos se metían con él como pasa con todas las arquitecturas siempre. Pero aún a tiempo fuimos los primeros que dijimos a los amigos ".




Según Ramón, “con este edificio llegaban a Madrid oficialmente las arquitecturas inauditas, ni para Dios ni para la aristocracia pura de antes, sino un poco para el comunismo y señalando la cúspide de la democracia. Es esta arquitectura de tipo híbrido y razonable al mismo tiempo, la cosa moderna y estrafalaria, que, sin embargo, caracteriza a Madrid, y más que nada le caracterizará en el porvenir”.

Continúa Gómez de la Serna que “con los edificios modernos nos indignamos. Mal hecho. Eso es ser tan ultramontanos como los hombres oscuros que abominamos. Hay que ver a esos edificios en la hora en que se abren, como los girasoles, la hora en que están más en pompa, frente a un cielo maravilloso, la hora en que cogen la hora de Madrid”.



Al final del artículo Ramón profetiza: “Ya todo el edificio está hormigueado, y la hormiga humana no le dejará. Su destino puede hasta mejorar, y es probable que en lo futuro sea el ministerio de la Gobernación de los nuevos movimientos. Los nuevos Poderes quizás le usurpen el local en lo futuro; ¡él también usurpó el lugar de los jardines del Buen Retiro!”. En efecto, el Palacio fue construido en el solar de los citados jardines, una especie de parque de atracciones decimonónico.

Además Ramón se refiere a la inauguración del edificio en unos términos que bien pueden aplicarse hoy: “Hasta que, por fin, un día se inauguró, y entramos a verlo. Fué al atardecer, y se nos hizo de noche dentro. Su interior tenía aspectos contrastantes; de pronto notaba que tenía algo de Teatro de la Música o de Music-hall sin música y sin espectáculo, pero con un aire de espectáculo con el escenario desvanecido, y de pronto también la sensación de barco se acentuaba después en sus adentros y donde hay dos puentes como entre el barco y el desembarcadero. Subimos a la terraza como esperando que desde ella se viera el mundo y los caminos postales universales. Desde tan gran altura se veía la patina obscura que tiene el Prado, la humedad y la abismada condición de paraje del otro mundo que tiene el Prado; se veía el Retiro y sobre las cimeras de los árboles y como sin su alto pedestal, Alfonso XII montado en su caballo sobre una colina natural a ras de nosotros; se veía el ocaso de Madrid, que nadie contempla, como si todos estuviésemos de espaldas a él, y que tiene aberturas y rasgaduras enormes, como escotillas por las que podríamos escaparnos de este mundo, aberturas de la mina hacia la luz dorada; se veían terrazas frías, terrazas de barrio elegante llenas de ropa tendida; se vela ese palacio cerrado con su coronilla de cinc; se veían los tiburones que hay en el fondo…”
Cafetería y sala de lectura con wifi
Todas las fotografías son de nuestro colaborador: Eduardo Escudero de Castro