EL PLACER DE LA CULTURA

lunes, 27 de agosto de 2012

Atacama con el Centro Dato en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander

Invitados por el Centro Dato, a quien agradecemos su deferencia, hemos realizado el día 22 de agosto un itinerario guiado por el centro histórico de Santander. El paseo es una de las actividades que han sido organizadas por el Centro Dato dentro del curso “Utopía: movilidad y comunicación sin barreras” de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo 2012, dirigido por el profesor José Gabriel Zato.

Vista de la Península de la Magdalena, sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, desde la Playa de Peligros

El curso ha propuesto la incorporación en redes de ciudades aquellos elementos fundamentales que permitan la movilidad y la comunicación sin barreras entre todas las personas que pueblan dichas ciudades. Además se pretende que la movilidad y el transporte sean sostenibles. La comunicación y la movilidad entre estas ciudades y su entorno deben permitir que cualquier persona con independencia de sus limitaciones funcionales (niños, personas con discapacidad, ancianos, etc.) sea capaz de desarrollar plenamente las actividades que deseen para la consecución de sus objetivos, teniendo en cuenta la oferta de servicios y productos que hoy se ofrecen en sociedades tan complejas como las nuestras.

A partir de esta propuesta teórica el Centro Dato ha organizado todas las tardes actividades concretas sobre accesibilidad en la práctica: baño en la playa (lunes), degustación de productos de Cantabria (martes), turismo en Santander (miércoles) y coloquio sobre las actividades de los días anteriores (jueves).

En el itinerario del miércoles, en el que participaron unas 30 personas, pudimos comprobar la buena accesibilidad, en líneas generales, de las calles de la ciudad de Santander. Comenzamos el paseo en los Jardines de Pereda, seguimos por el muelle hasta llegar al Real Club Náutico y regresemos por el Paseo de Pereda para a continuación realizar una parada en el Mercado del Este, donde repusimos fuerzas. Paseamos seguidamente por la zona histórica de la Puebla Vieja, donde se encuentra la peculiar Catedral y terminamos el itinerario en la Plaza del Ayuntamiento.


Foto de grupo ante el Ayuntamiento de Santander al final del itinerario

Enlace a la web de prensa de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo: Aquí
 

domingo, 19 de agosto de 2012

William Blake, un visionario en Caixa Forum

A partir de la segunda mitad del siglo XVIII, la iconografía cristiana fue desapareciendo progresivamente de la historia del arte occidental, al ritmo del proceso secularizador que caracteriza a la sociedad contemporánea. Sin embargo, precisamente la falta de encargos religiosos provocó la aparición de un arte sagrado más íntimo y personal, alejado de la propaganda oficial, que alumbró obras tan fascinantes como la del inclasificable William Blake (1757-1827).

Caixa Forum de Madrid ofrece una magnífica muestra de dibujos, acuarelas, estampas y pinturas del artista y poeta inglés, incomprendido por sus contemporáneos y obsesionado por conseguir una independencia radical. Se trata de un conjunto de obras prestadas por la Tate Britain de Londres que pueden verse en el Paseo del Prado madrileño hasta el 21 de octubre.

Generalmente se emplea el término visionario para definir a este artista, cuyo retrato, realizado por Thomas Philips, abre la exposición. La muestra está organizada en capítulos temáticos en relación con las técnicas y las temáticas de Blake. Se inicia con sus primeros grabados y acuarelas, en los que ya se aprecia su alejamiento de las modas de la época. A continuación la exposición se centra en sus libros proféticos, realizados en el convulso tránsito del siglo XVIII al XIX, en forma de poemas iluminados. Otra sala está dedicada a grandes grabados en color, inspirados en las mitologías personales del artista, en Shakespeare o en la Biblia. Las composiciones del artista inglés, con sus dinámicas figuras que ocupan casi todo el espacio, conmueven y sobrecogen, como en Dios juzgando a Adán o en David sacado de las muchas aguas. Extraordinaria es también la obra llamada He aquí tu madre, un impresionante calvario que ilustra las palabras de Cristo en la cruz, así como las imágenes de Judas o Lucifer.

William Blake. David sacado de las muchas aguas. Inspirado en el Salmo 18

Salmo 18, 16-17

Emergieron los lechos de las aguas,
se mostraron los cimientos del mundo
por tu estruendo, Señor,
por el soplo de tu ira

Desde la atura me asió con su mano,
me sacó de las aguas turbulentas.

Una de las salas de la exposición reúne algunos de los cuadros al temple realizados por Blake, según una técnica marcadamente historicista que el pintor inglés renovó extraordinariamente, lo que no ha impedido que la mayor parte de sus obras hayan llegado a nosotros en mal estado. Enorme fuerza presentan las ilustraciones del Libro de Job, pese a su pequeño formato, con prodigiosos contrastes luminosos; Blake se identificaba con la historia de Job, el hombre que sufre y rechaza la idea de que su sufrimiento se deba a sus propios pecados, lo que le lleva a enfrentarse a Dios. Y no olvidemos que la muestra también recoge imágenes de la Divina Comedia, otro de los textos que fascinaron a Blake.

Es interesante también la segunda parte de la exposición dedicada a los artistas británicos influidos por Blake, comenzando con los jóvenes pintores del grupo Los Antiguos, sus contemporáneos, y siguiendo por los prerrafaelitas y simbolistas. Quizás sólo el último capítulo de la muestra, dedicado a la influencia de Blake en los neorrománticos ingleses del siglo XX, contiene obras cuya relación con el artista visionario está demasiado forzada.

martes, 31 de julio de 2012

Exposición fotográfica sobre la camanchaca en Documenta-13

Nos llega la noticia desde Chile de que nuestro amigo el investigador chileno Horacio Larrain, miembro del Centro de Estudios del Desierto de Atacama  (CDA) perteneciente a la Pontificia Universidad Católica, ha sido seleccionado para participar en la muestra internacional Documenta-13 en Kassel, Alemania.


La historia que narra en su blog sobre cómo uno accede con su trabajo a los demás o cómo los demás acceden a él a través de una vida dedicada a la investigación, casi legendaria ya, nos enseña a confiar en nuestro trabajo, que en muchas ocasiones se realiza al margen de la lógica imperante pero que tiene siempre como objetivo el bien de los demás, la mejora de sus condiciones de vida y la lucha por unos pobladores que ven amenazado su modo de vida tradicional.


Documenta-13 no es una exposición al uso, sus objetivos se resumen de la siguiente manera:

dedicada a la investigación artística y formas de imaginación que exploran el compromiso, la materia, las cosas, y la vida activa en conexión con una determinada teoría, pero sin subordinarse a ésta"

El objetivo es por tanto exponer soluciones innovadoras y bellas que nos ayuden a todos a avanzar en un contexto más respetuoso y menos invasivo. La creatividad y la imaginación a la hora de aportar soluciones nuevas a problemas viejos es la base de esta exposición.


Recomendamos vivamente la lectura de este artículo, para que aprendamos todos que lo último que debe hacer el hombre es desfallecer ante las dificultades y  perder las ganas de soñar con un futuro mejor.
eco-antropología



jueves, 14 de junio de 2012

Pedro de Urdemalas en Florencia

Pedro de Urdemalas es un personaje de ficción, de raíz folclórica, que aparece en diversos textos literarios españoles y latinoamericanos desde finales de la Edad Media hasta época moderna. Escritores de la talla de Juan del Encina, Lope de Rueda, Cervantes, Lope de Vega o Quevedo lo han acogido en sus textos. Actualmente es más conocido en algunos países de América que en España, su país de origen.

Quizá la primera obra en la que Urdemalas aparece plenamente conformado como personaje literario es el Viaje a Turquía, relato fechado en 1557 y que se atribuye a Cristóbal de Villalón, Andrés Laguna, Juan de Ulloa Pereira y otros. A través de sus páginas, su protagonista, Pedro de Urdemalas, relata sus desventuras, que empiezan en Italia, siguen por las aguas del Mediterráneo, donde los turcos le apresan, y continúan en Turquía, hasta que logra evadirse del cautiverio para proseguir con un itinerario lleno de peripecias.

En primer plano, a la izquierda, el Baptisterio de San Juan Bautista y al fondo la Catedral de Santa Maria del Fiore, con el campanile a la derecha. Florencia. Foto de Francisco Juez

Aunque el autor del Viaje a Turquía, relato plagado de observaciones agudas y curiosidades varias, no es muy proclive a referirse a las obras de arte, es muy interesante el comentario que hacen dos de sus protagonistas en relación con los mosaicos del Baptisterio de San Juan Bautista en Florencia. A continuación incluimos el díálogo entre Pedro de Urdemalas y Mátalas Callando, tal como se reproduce en la edición de Antonio G. Solalinde y cuya versión completa puede verse en el siguiente enlace.

En él, Urdemalas describe brevemente el magnífico edificio poligonal, construido en la Alta Edad Media y redecorado en el siglo XIII y en el Renacimiento y situado junto a la Catedral. Realiza una breve alusión a sus maravillosas puertas de bronce, pero se detiene especialmente en los aspectos técnicos de los mosaicos del siglo XIII que cubren todo el interior de la cúpula, tal vez lo más llamativo del edificio a ojos de un castellano de 1557.

Vista general del interior de la cúpula del Baptisterio de San Juan. Florencia. Foto de Javier Zamanillo

He aquí el texto del Viaje a Turquía:

PEDRO.-. Luego fui en Florençia, çibdad, por çierto, en bondad, riqueza y hermosura, no de menos dignidad que las demás, cuyas calles no se pueden comparar a ningunas de Italia. La iglesia es muy buena, de cal y canto toda, junto a la qual está una capilla de Sant Juan, donde está la pila del baptismo, toda de obra musaica de las buenas y costosas pieças de Italia, con quatro puertas muy soberbias de metal y con figuras de vulto.

MATA.-¿Qué llaman obra musaica?

PEDRO.-Antiguamente, que agora no se haze, usaban hazer çiertas figuras todas de piedreçitas quadradas como dados y del mesmo tamaño, unas doradas, otras de colores, conforme a como era menester.

JUAN.-No lo acabo bien de entender.

PEDRO.-En la pared ponen un betún blanco.

JUAN.-Bien.

PEDRO.-Y sobre él asientan un papel agujerado con la figura que quieren, que llaman padrón, y déxala allí señalada. Ya lo habréis visto esto.

JUAN.-Muchas vezes los brosladores lo usan.

PEDRO.-Ansí, pues, sobre esta figura que está señalada asientan ellos sus piezezicas quadradas, como los vigoleros las taraçeas.

JUAN.-Entiéndolo agora muy bien. ¿Pero será de grandíssima costa?

PEDRO.-En eso yo no me entremeto, que bien creo que costará.

MATA.-Muchas vezes había oído deçir obra musaica, y nunca lo había entendido hasta agora; y apostaré que hay más de mill en España que presumen de bachilleres que no lo saben.


Detalle de la cúpula del Baptisterio de San Juan, con el Pantocrator que se encuentra sobre el ábside. Foto de Javier Zamanillo


 

martes, 29 de mayo de 2012

Conociendo Madrid: historia y geografía

Siguiendo con nuestras actividades educativas en colegios, el lunes 28 realizamos un taller sobre historia y geografía de Madrid en el C.P. Parque Aluche.

La actividad arrancaba con la fundación de Madrid en el siglo IX y se extendía hasta la actualidad de modo que tuvieron que localizar el distrito al que pertenecían y ubicarlo en un plano con áreas diferenciadas.


Aprendieron también a hacer un cronograma con la evolución de la población madrileña en los últimos 500 años de manera que fueran conscientes de los hechos históricos que habían influido en su incremento o disminución.

El hilo conductor fue la revalorización y conservación del patrimonio histórico de nuestra ciudad, para lo cual pudieron comparar un plano del Teixeira de 1656 y una foto aérea actual.


Por último tuvieron la oportunidad de manejar algunas piezas arqueológicas, lo que les ayudó a comprender mejor la evolución y complejidad de su ciudad.
En relación al uso del territorio en épocas remotas nos  remitimos a la etapa prehistórica para lo cual contaron con la reproducción de una punta de flecha, lo que les ayudó a situar las actividades cazadoras realizadas hace miles de años en los márgenes del río Manzanares.


martes, 22 de mayo de 2012

Ya os lo decía yo...

A veces sorprende la lucidez de textos escritos hace más de 2.000 años, no tanto por su cercanía al momento actual sino por su percepción del género humano a través del tiempo y uno quizá se asombra de ese afán por que le gobiernen, incluso sabiendo de antemano las consecuencias.

En momentos de crisis como los actuales, de desintegración de estructuras y valores, de pérdida de rumbo, de caída de modelos que parecían inamovibles puede que sea bueno volver a releer el texto del profeta Samuel para adivinar por qué recibió ese apelativo…


Samuel transmitió al pueblo que le había pedido un rey todo lo que le había dicho Yavé. Les dijo: Miren lo que les va a exigir su rey: les tomará a sus hijos y los destinará a sus carros de guerra o a sus caballos, o bien los hará correr delante de su propio carro; los empleará como jefes de mil y como jefes de cincuenta; los hará labrar y cosechar sus tierras; los hará fabricar sus armas y los aperos de sus caballos; les tomará sus hijas para peluqueras, cocineras y panaderas; a ustedes les tomará sus campos, sus viñas y sus mejores olivares y se los dará a sus oficiales; les tomará la décima parte de sus sembrados y de sus viñas para sus funcionarios y servidores; les tomarás sus sirvientes, sus mejores bueyes y burros y los hará trabajar para él, a ustedes les sacará la décima parte de sus rebaños y ustedes mismos serán sus esclavos. Ese día se lamentarán del rey que hayan elegido, pero Yavé ya nos les responderá” (1Samuel 8, 10-18)

Gustave Courbet. El mar tormentoso. 1870

jueves, 22 de marzo de 2012

1812: El hambre de Madrid

En tiempos de crisis no viene mal volver la vista atrás y descubrir en nuestro pasado episodios mucho más funestos que los actuales. De este modo podremos, no sólo cerciorarnos de que cualquier situación, por mala que sea, es susceptible de empeorar, sino también, lo que es más importante, comprobar que se puede salir de los más profundos abismos, si bien sólo mediante el impulso de una transformación radical.

Cuando la mayoría de los congresistas de Cádiz celebraban el nacimiento de la Constitución de 1812, no por casualidad en el día del santo del “rey intruso”, el Madrid de José Bonaparte se retorcía de hambre. El devastador conflicto que asolaba España había convertido a los campesinos en soldados y guerrilleros y el abandono de los cultivos propició un paisaje desolador. Al mismo tiempo, la guerra de desgaste emprendida por ambos bandos había diezmado los víveres y dificultado enormemente las comunicaciones. En estas circunstancias, la populosa sede de la Corte josefina, que congregaba cerca de 200.000 habitantes, sufría posiblemente más que ninguna otra ciudad española, las consecuencias de la falta de alimentos. Los investigadores cifran en más de 20.000 los fallecidos a causa de la hambruna en Madrid entre el verano de 1811 y el de 1812.

Un “setentón, natural y vecino de Madrid”, Mesonero Romanos recordaba así muchos años después, la ciudad de su infancia:

El espectáculo, en verdad, que presentaba entonces la población de Madrid, es de aquellos que no se olvidan jamás. -Hombres, mujeres y niños de todas condiciones abandonando sus míseras viviendas, arrastrándose moribundos a la calle para implorar la caridad pública, para arrebatar siquiera no fuese más que un troncho de verdura, que en época normal se arroja al basurero; un pedazo de galleta enmohecida, una patata, un caldo que algún mísero tendero pudiera ofrecerles para dilatar por algunos instantes su extenuación y su muerte; una limosna de dos cuartos para comprar uno de los famosos bocadillos de cebolla con harina de almortas que vendían los antiguos barquilleros, o algunas castañas o bellotas, de que solíamos privarnos con abnegación los muchachos que íbamos a la escuela; este espectáculo de desesperación y de angustia; la vista de infinitos seres humanos espirando en medio de las calles y en pleno día; los lamentos de las mujeres y de los niños al lado de los cadáveres de sus padres y hermanos tendidos en las aceras, y que eran recogidos dos veces al día por los carros de las parroquias; aquel gemir prolongado, universal y lastimero de la suprema agonía de tantos desdichados, inspiraba a los escasos transeúntes, hambrientos igualmente, un terror invencible y daba a sus facciones el propio aspecto cadavérico. -La misma atmósfera, impregnada de gases mefíticos, parecía extender un manto fúnebre sobre toda la población, a cuyo recuerdo solo, siento helarse mi imaginación y embotarse la pluma en mi mano. -Bastárame decir, como un simple recuerdo, que en el corto trayecto de unos trescientos pasos que mediaban entre mi casa y la escuela de primeras letras, conté un día hasta siete personas entre cadáveres y moribundos, y que me volví llorando a mi casa a arrojarme en los brazos de mi angustiada madre, que no me permitió en algunos meses volver a la escuela.

Más adelante, Mesonero se refiere a la actitud de los soldados franceses y del rey José ante la crítica situación:

Los mismos soldados franceses, que también debían participar relativamente de la escasez general, mostrábanse sentidos y aterrorizados, y se apresuraban a contribuir con sus limosnas al socorro de los hambrientos moribundos; limosnas que, en algunas ocasiones solían estos rechazar, no sé si heroica o temerariamente, por venir de mano de sus enemigos; y en esta actitud es como nos los representa el famoso cuadro de Aparicio, titulado El Hambre de Madrid, al cual seguramente podrán hacerse objeciones muy fundadas bajo el aspecto artístico, pero que en cuanto al pensamiento general ofrece un gran carácter de verdad histórica, como así debió reconocerlo el pueblo de Madrid, que acudió a la exposición de este cuadro, verificada en el patio de la Academia de San Fernando el año de 1815.


José Aparcio. El hambre de Madrid. 1818. Museo del Prado (en depósito en el Museo de Historia de Madrid)

El mismo rey José, que a su vuelta de París, adonde había ido a felicitar al Emperador por el nacimiento de su hijo el Rey de Roma, o más bien, para impetrar algún auxilio pecuniario, que le fue concedido, y se halló con esta angustiosa situación del pueblo de Madrid, desde el primer momento acudió con subvenciones o limosnas, dispensadas a la Municipalidad, a los curas párrocos y a las diputaciones de los barrios. -Quiso además reunir en su presencia a estas tres clases, y las convocó con este objeto en el Palacio Real. Allí acudió mi padre, como todos los demás, y a su regreso a casa no podía menos de manifestar la sorpresa que le había causado la presencia del Rey, que, según él mismo decía con sincera extrañeza, ni era tuerto, ni parecía borracho, ni dominado tampoco por el orgullo de su posición; antes bien, en la sentida arenga que les dirigió en su lenguaje chapurrado (y que mi padre remedaba con suma gracia) se manifestó profundamente afligido por la miseria del pueblo, haciéndoles saber su decisión de contribuir a aliviarla hasta donde fuera posible, rogándoles encarecidamente se sirvieran ayudarle a realizar sus propósitos y sus disposiciones benéficas, para lo cual había destinado una crecida suma, que se repartió a prorrata entre las clases congregadas. -Seguramente (decía mi padre) este hombre es bueno: ¡lástima que se llame Bonaparte!

Texto de Ramón Mesonero Romanos. Memorias de un Setentón natural y vecino de Madrid. 1881

lunes, 20 de febrero de 2012

Oasis de niebla en el desierto de Atacama

Hace apenas unos meses hemos desarrollado una actividad para estudiantes de educación secundaria en el CSIC-CCHS en el marco de la XI Semana de la Ciencia en el apartado: “Juventud e innovación social”.


Propusimos una actividad centrada en una experiencia realizada en pleno desierto de Atacama en el norte de Chile en un lugar denominado Alto Patache.




La actividad comenzó con una pequeña introducción de 5 minutos sobre el lugar de investigación y la proyección de diversas fotos que situaban a los estudiantes en el área de desierto. A continuación se les habló del fenómeno de la neblina costera y de la existencia de una caleta de pescadores situada a pocos kilómetros del lugar.


Se propuso entonces el problema del agua como fundamental para el desarrollo de la zona y se instó a los participantes a que buscaran soluciones sostenibles, viables e innovadoras. Se dividió al grupo de alumnos por profesiones: geógrafos, ingenieros, antropólogos, arqueólogos, biólogos…y se les proporcionó mapas o fichas con el fin de que cada uno en su ámbito profesional buscase nuevas soluciones al problema del agua.


Orientándoles en cada momento mediante fotografías y explicaciones se les fue reconduciendo para que “vieran” la cantidad de soluciones que se pueden aportar en un medio geográfico extremo.
El proyecto de los oasis de niebla ha conseguido transformar un lugar desértico en un punto internacional de interés científico creando un centro experimental y un museo al aire libre al que acuden tanto investigadores de todas partes del mundo como estudiantes de secundaria.



Antecedentes del proyecto

Las experiencias tempranas hechas en los años 1957-1970 en los alrededores de Antofagasta por el físico chileno Carlos Espinosa Arancibia y su equipo, en la entonces Universidad del Norte, pusieron de manifiesto la viabilidad de captar el agua contenida en las nubes. Entre 1980 y 1992 investigadores del Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, la CONAF y el Atmospheric Environmental Service de Canadá desarrollaron un proyecto en los cerros de "El Tofo", logrando tras años de esfuerzo y el apoyo de instituciones canadienses, surtir de agua potable procedente de la niebla al poblado pescador de Chungungo (IV Región) a unos 70 km al Norte de la ciudad de la Serena, caleta que llegó a albergar más de 600 habitantes.

Situación actual

Desde el año 2005 el predio fiscal de Alto Patache (a 65 km. al sur de la ciudad de Iquique) ha sido destinado por un periodo de 25 años por el Ministerio de Bienes Nacionales para fines de conservación y estudio medioambiental, con el objetivo de crear un área de conservación en el sector de Alto Patache. La explotación fue concedida en 2007 a la Pontificia Universidad Católica de Chile a través de su Centro del Desierto de Atacama, cuyos responsables son Pilar Cereceda y Horacio Larraín.

Los objetivos de conservación definidos para el área son los siguientes:

• Protección el ecosistema de oasis de niebla de Alto Patache.

• Desarrollo de investigaciones sobre los diferentes componentes del ecosistema del oasis de niebla de Alto Patache

• Realización investigaciones científicas y tecnológicas de vanguardia.

• Divulgación entre la población local y los visitantes la importancia de la conservación de los ecosistemas de oasis de niebla

• Educación de la población local y regional para que revaloricen los ecosistemas áridos existentes

• Puesta en marcha y mantenimiento de una estación experimental para acoger a estudiantes e investigadores nacionales y extranjeros



Horacio larraín regando con agua de niebla el pequeño huerto experimental de Patache

El sistema de los atrapanieblas

El método ingeniado para la recogida del agua está formado por dos postes de acero y doble malla Raschel que permite recolectar las gotitas de agua de niebla. Éstas, al pasar en grandes cantidades a través de los orificios de la malla, quedan atrapadas y se van juntando para caer por su propio peso en una la canaleta. Se necesitan 10.000 gotitas minúsculas para formar una gota del tamaño de una cabeza de cerilla que pueda escurrir. También es necesario que se den unas condiciones geográficas adecuadas en la zona. Es imprescindible que exista un acantilado rocoso frente a la costa de una altura aproximada de 750 m. sobre el nivel del mar para que el flujo de viento se encauce por dicha quebrada.

Los neblinómetro SFC (Standard Fog Collector), se utiliza en muchas partes del mundo para medir la recolección de agua de niebla. Este instrumento se emplaza en dos postes a 2 m del suelo y su panel mide 1 m2 cubierto por malla Raschel. El tamaño puede variar en función del objetivo que se pretenda conseguir. Con él se ha medido la niebla durante más de 10 años y su promedio de colecta de agua es de 6 L/m2/día.

También se pueden colocar paneles pequeños a unos 20 cm del suelo que tienen la finalidad de conocer la cantidad de agua que podría recoger la vegetación arbustiva y herbácea cercana al suelo.

En las laderas del acantilado, entre el sustrato rocoso se pueden observar arbustos vivos y muertos que son testimonio de un pasado más lluvioso y húmedo


Atrapanieblas en Alto Patache


Para más información es imprescindible consultar la página del Centro del Desierto de Atacama: CDA: Aquí
Y el blog del profesor Horacio Larraín: Eco-antropología: Aquí
El cartel con las actividades de la Semana de la Ciencia: Aquí
Programa de TVE sobre climas extremos en el que, a partir del minuto 35, hay un reportaje sobre la Camanchaca y los oasis de niebla con Horacio Larraín: Aquí

jueves, 9 de febrero de 2012

Antoni Tàpies

En aquella exposición, ya lejana,

descubrí un paisaje

que, desde entonces, no he dejado de habitar.

En él,

los signos son huellas

de un trance secreto.

Sobre un muro infranqueable

que se está deshaciendo,

el tiempo

es una encrucijada entre la vida y la muerte.

Sólo lo más humilde

trasciende

y, en silencio,

la materia se aparece sobrenatural





viernes, 13 de enero de 2012

Los patios del Museo Arqueológico Nacional

El Museo Arqueológico Nacional ocupa un tercio del decimonónico Palacio de Biblioteca y Museos Nacionales, ubicado en la manzana delimitada por las calles de Serrano, Jorge Juan y Villanueva y el Paseo de Recoletos. La planta del Museo, que comparte el edificio con la Biblioteca Nacional, es un rectángulo alargado que cuenta con un núcleo central, donde se sitúa la escalinata de entrada flanqueada por esfinges, el vestíbulo neogriego, la escalera imperial y las salas nobles de la planta superior. A ambos lados se encuentran las alas, sur y norte, organizadas en torno a sendos patios.

Estos fueron concebidos en los primeros proyectos de Francisco Jareño como espacios abiertos, pero finalmente fueron cubiertos para aumentar la superficie expositiva. Cuando el Museo Arqueológico Nacional se inauguró en su actual ubicación, en 1895, en el patio sur se exponían las colecciones andalusíes en torno a una reproducción de la Fuente de los Leones de la Alhambra y el patio norte albergaba las colecciones romanas. Ruiz de Salces, el arquitecto que culminó la construcción del Palacio, había cubierto previamente estos espacios con unas novedosas cubiertas de hierro y vidrio, de gran belleza, pero poco funcionales, ya que originaron durante varias décadas graves problemas: goteras, descontrol térmico, polvo, etc.

En los años 30 del siglo XX, Luis Moya proyectó reformar los patios mediante la construcción de una galería perimetral de dos plantas, con un estilo inspirado en la arquitectura islámica y romana respectivamente, para mejorar las condiciones de estos espacios expositivos, pero este proyecto no llegó a realizarse, ya que se vio interrumpido por el estallido de la Guerra Civil. Nos quedan sus bellos diseños, conservados en el Archivo del Museo.

En la década de los 40 en el patio romano las columnas de hierro fueron sustituidas por pilares de fábrica y la cubierta de vidrio por una gran bóveda parcialmente acristalada y se construyó una galería perimetral. Pero el patio árabe se mantuvo hasta los años 50 en un estado calamitoso, hasta que se limpió y se reabrió como espacio expositivo.

Con la gran reforma de 1968-1982 se eliminaron las cubiertas y los patios dejaron de ser salas de exposición, fueron reducidos para permitir la circulación a su alrededor y su nivel fue rebajado hasta la planta -1, para permitir la iluminación de la salas de dicho sótano.

La actual reforma dirigida por Juan Pablo Rodríguez Frade ha vuelto a convertir los patios en espacios expositivos, el sur destinado a Roma y el norte a Protohistoria. Ambos mantienen el tamaño que tenían desde los años 70, pero recuperan la cota de los patios del siglo XIX, es decir, la del vestíbulo histórico. Las modernas cubiertas de acero y cristal permitirán que los patios vuelvan a ser parte fundamental de la exposición permanente del museo, como en sus orígenes, pero sin los defectos funcionales del pasado.


Patio sur del MAN el 12/01/2012


martes, 15 de noviembre de 2011

Goya, el secreto de la sombra

Tras las presentaciones de Goya, el secreto de la sombra (España, 2011, 77 min.) en Madrid, Zaragoza y Barcelona, la película estará disponible hasta el próximo 4 de diciembre en la página web de filmin. Para ver pinchar AQUÍ
Para más detalles sobre la película, os invitamos a visitar http://www.goyafilm.es/



sábado, 5 de noviembre de 2011

El rey David en la portada de Platerías de la Catedral de Santiago de Compostela

La fachada meridional del crucero de la Catedral de Santiago recibe el nombre de Platerías. Esta denominación se relaciona con los establecimientos de orfebres que se sitúan junto a ella desde la Edad Media hasta nuestros días. Se edificó en el primer cuarto del siglo XII, por impulso del arzobispo Diego Gelmírez y consta de dos puertas repletas de esculturas. Ciertamente se configura como un abigarrado y delicioso puzzle de escultura románica, que mezcla elementos originales, algunos cambiados de lugar tras un incendio, con otros procedentes de diferentes portadas de la Catedral e incluso del famoso coro del Maestro Mateo.

No entraremos ahora en la compleja y debatida cuestión de la autoría de las esculturas y relieves de la puerta, ni en la dificultad en descifrar el programa iconográfico original, para centrarnos en una de las figuras más hermosas. Se trata de la que representa al rey David, situada en un contrafuerte lateral de la puerta izquierda. Esta figura procede de la original fachada meridional del crucero, la del Paraíso, luego sustituida por la actual de la Azabachería.

Foto de Guillermo Juez. Agosto 2011.

La escultura de David se caracteriza por una elegante geometrización que convive con una palpitante vitalidad. El rey aparece tañendo un instrumento musical, sentado y con las piernas cruzadas, con un movimiento que rompe la frontalidad. Coronado, descansa en un trono bajo, rematado en cabezas de león, elemento que demuestra su carácter regio. Los mechones de su cabello caen rítmicamente, su barba está rizada, los carrillos hinchados, los ojos abultados y los labios son gruesos. Las piernas cruzadas se adivinan por debajo de su túnica pegada al cuerpo, con bellísimos pliegues en forma de U. Pisa una fiera diabólica que sin duda simboliza al diablo o al mal.

El instrumento que toca es un rabel, representado con gran detalle. El rey David era considerado en la Edad Media como el autor de los Salmos, aunque hoy sabemos que éstos son composiciones de autoría mucho más compleja. Dulce Ocón ha subrayado que en la exégesis bíblica medieval se dio gran importancia al pasaje en el que la música de David ahuyentaba el espíritu del mal que anidaba en Saúl y que enlazaba con la tradición pitagórica, recogida por los neoplatónicos sobre la música de las esferas y su carácter ordenador y moral frente a las fuerzas del caos. La misma autora ha destacado que el carácter sanador de la música de David se relaciona con la composición material del instrumento, hecho de madera y cuerdas, al igual que la cruz de Cristo.

David músico recibía a los peregrinos del Templo de Jerusalén y, en el caso de la portada de Platerías, por extensión, recibe a los peregrinos jacobeos, como señala Carlos Villanueva. La música aparece entonces relacionada con la penitencia y el perdón y con el triunfo de Cristo sobre el mal.

viernes, 21 de octubre de 2011

Taller de arqueología para niños

Recientemente hemos iniciado en Atacama una colaboración con FUN FUN Servicios de Ocio. Hasta la fecha hemos realizado varios talleres-cumpleaños sobre indios de las praderas y en fechas próximas realizaremos un taller sobre arqueología para niños: información sobre el taller


Los participantes deberán excavar varios estratos arqueológicos en un cajón habilitado para ello en el que se enterrarán distintas piezas arqueológicas. Los estratos inferiores corresponderán a los primitivos pueblos de cazadores-recolectores y en los superiores nos situaremos en la época actual. Los chicos deberán también rellenar unas fichas donde quedarán registrados los datos de la excavación: estrato, periodo histórico, dimensiones de la pieza, dibujo o fotografía…




Cuando los chavales terminen el taller sabrán exactamente cómo se realiza el trabajo arqueológico, qué datos son importantes y deben registrar y cuán necesaria es la paciencia para que una investigación arqueológica dé sus frutos.


Modelo de ficha que deberán rellenar con los datos de la excavación


FUN FUN servicios de ocio nace como un lugar de encuentro, un lugar de ocio, una nueva forma de aprender y disfrutar de tu tiempo. Un lugar distinto, pensado tanto para niños como adultos… donde el aprender va unido al disfrutar. No es una academia, sus cursos y talleres van más allá del conocimiento. En el centro podrás disfrutar de un té o un café mientras escuchas una charla sobre historia, arte o filosofía… Podrás charlar con tus amigos mientras aprendes cómo preparar un jarrón con flores de temporada, cómo realizar un álbum de fotos o cómo sacar partido a tu cámara digital….


Situado en un entorno céntrico pero tranquilo, el local cuenta con dos amplias salas que cuentan con los medios técnicos necesarios para la realización de todo tipo de talleres, cursos y charlas. Nuestros profesores, con una amplia experiencia en la realización de cursos, te ofrecen una atención personalizada en grupos muy reducidos.

Para obtener más información sobre FUN FUN pincha AQUÍ

viernes, 14 de octubre de 2011

El Casino de la Reina

El Ayuntamiento de Madrid donó a la Corona en 1817 una finca de recreo situada en el extremo sur de la ciudad, cuyo muro de cerramiento meridional coincidía con la cerca de la villa en el tramo que discurría entre la puerta de Toledo y el portillo de Embajadores. El municipio la había adquirido tras el regreso de Fernando VII en 1814, ya que la mayor parte de ella había pertenecido a Manuel Romero, ministro de José Bonaparte, y antes a la comunidad de San Cayetano y al mayorazgo de Gil Imón.

El nombre que recibió el nuevo Sitio Real fue el de Casino de la Reina, ya que la donación municipal de abril de 1817 se realizó con motivo del segundo embarazo de la reina Isabel de Braganza, segunda esposa de Fernando VII. Estaba situada entre las actuales calles de Ribera de Curtidores, Casino, Embajadores y Ronda de Toledo.

Romero había construido un palacete y jardines con terrazas, emparrados y fuentes, que la reina Isabel quiso transformar en un pequeño Trianon, aunque falleció sólo un año y medio después de la formación del Real Sitio.

Fernando VII y luego su hija Isabel II continuaron con las obras arquitectónicas y jardineras en la finca, con la intervención de los arquitectos reales, como Antonio López Aguado y Narciso Pascual y Colomer, escultores de la talla de José Tomás, pintores tan destacados como Vicente López o jardineros como Santos Santolín, José Ramos Amat o Fidel Amat de Gatineau.

El Casino de la Reina en el Plano de Madrid de Ibáñez de Ibero. 1874

El Casino de la Reina fue un pintoresco espacio de recreo de la familia real, en el que tampoco se despreciaban las funciones productivas, como la explotación hortofrutícola, la cría de peces o la producción de mantequilla. Se plantaron árboles de sombra y frutales, arbustos y flores y se crearon varios emparrados. Una ría navegable recorría la finca de norte a sur, con una gruta y un dique en forma de rotonda. Se erigieron templetes chinescos, cenadores, una casa rústica, dos invernaderos, una capilla, puentecitos de madera o de piedra, esculturas y un palacete, que se conserva, aunque muy transformado. Contaba con una puerta monumental, abierta al sur, ubicada desde 1885 en la entrada al Retiro por la plaza de la Independencia.

Mesonero Romanos describió así el lugar: “el precioso jardín llamado el Casino de la Reina, que mide nada menos que la considerable extensión de más de 13 fanegas de tierra, y en su centro tiene un lindísimo palacio, decorado con ellas pinturas al fresco y suntuoso adorno de muebles. Este magnífico jardín y mansión Real, una de las más preciadas curiosidades de Madrid, fue conocido en lo antiguo por la Huerta del clérigo Bayo, y adquirido por la villa de Madrid en 1816 para regalarlo a la reina doña María Isabel de Braganza. El principal ingreso a esta Real posesión por la parte de la Ronda consiste en una elegante portada de granito, decorada con dos columnas dóricas a cada lado, con remates y adornos correspondientes y separados por una verja de hierro” (Ramón de Mesonero Romanos. El antiguo Madrid: paseos histórico-anecdóticos por las calles y casas de esta villa, Madrid, 1881, t. II, p. 209).

El palacete, de planta rectangular, contaba con dos plantas y estaba cubierto con un chapitel central. En su salón principal, decoraba el techo un lienzo al temple de Vicente López que representaba una alegoría de la donación del Casino a Isabel de Braganza. Hoy se encuentra en el Museo del Prado e incluye una pequeña representación del edificio.

Vicente López. Alegoría de la donación del Casino a la reina Isabel de Braganza por el Ayuntamiento de Madrid. 1818. Museo Nacional del Prado

Detalle del citado cuadro, en el que se puede ver el palacete del Casino de la Reina

La historia del Casino como real sitio terminó en 1871, cuando se ubicó en él provisionalmente (durante 24 años) y “harto impropiamente”, según Mesonero Romanos, el Museo Arqueológico Nacional (Íbid., t. II, p. 349). Se inició así una larga decadencia de la finca que continuó cuando a finales del siglo XIX, aunque el Museo se trasladó al monumental Palacio de la calle Serrano, vio construir en su solar la sede de la Escuela de Veterinaria, bello edificio de Francisco Jareño, transformado en los años 60 del pasado siglo en el Instituto de Enseñanza Secundaria Cervantes. A comienzos del siglo XX llegó la actual verja que rodea el jardín, procedente de los desparecidos Jardines del Buen Retiro, que dejaron su sitio al Palacio de Comunicaciones. La reforma de finales de la pasada centuria ha mejorado el mutilado jardín, que hoy es un espacio público que conserva algunos vestigios del antiguo Real Sitio, pero que ha perdido su esplendor original. Los almeces y las acacias del Japón, casi bicentenarios, son los testigos mudos y frondosos de esta historia.

viernes, 9 de septiembre de 2011

El asesinato del primer obispo de Madrid

En 1885 la diócesis de Madrid-Alcalá se segregó de la archidiócesis de Toledo. Culminaba así un larguísimo proceso, que se remonta al menos a 1561, cuando Felipe II decidió establecer la sede de la Corte de manera permanente en Madrid. Desde entonces, la ciudad trató de obtener la independencia con respecto a la sede de Toledo, tropezando siempre la negativa del arzobispo toledano. La Corte de la monarquía católica más importante no contó, por tanto, con obispado, ni por consiguiente, catedral, ni con los Austrias, ni con los Borbones del siglo XVIII. Tampoco la capital liberal que se fue consolidando en el siglo XIX consiguió arrancar a Toledo este privilegio hasta el último año de reinado de Alfonso XII.

Narciso Martínez Izquierdo fue el primer obispo de Madrid-Alcalá. Además de haber desarrollado una brillante carrera eclesiástica, que le había llevado a ser obispo de Salamanca, destacó por su participación en la política como diputado y senador desde las filas carlistas. Sin embargo, poco más de un año después de la creación de la diócesis, Martínez Izquierdo fue asesinado en la escalinata de acceso a la catedral provisional (durante más de un siglo) de Madrid, la actual colegiata de San Isidro. Así daba noticia de los hechos la edición de la noche del 18 de abril de 1886, domingo de Ramos, del diario monárquico liberal El Día, con un lenguaje muy alejado de la prensa actual:

Adornaban la entrada del templo el romero florido, que traía a la ciudad el aroma del campo; el olivo, símbolo de la paz; la palma erguida y gallarda que esperaba la bendición del sacerdote para ser colgada en el balcón de la casa y alejar de allí las desdichas.

Todo ha sido turbado por el horrible crimen que ha derramado la sangre del prelado en las gradas del templo, donde iba a desempeñar su elevada misión.

La sotana morada, que debía ser cubierta con las vestiduras pontificales, está extendida sobre la mesa del juzgado de guardia al lado del revólver, que ha servido para cometer el crimen.

El prelado, que salió de su palacio para hacer descender la bendición del cielo sobre los ramos y las palmas, yace tendido en humilde catre de hierro en una dependencia de la catedral…”

Según El Día los hechos tuvieron lugar de esta forma:

A las diez y media llegaba el obispo en su carruaje a la catedral. A derecha e izquierda de las escaleras del templo había numerosos fieles que deseaban besar el anillo pastoral del prelado. El clero ocupaba el atril. Su eminencia desciende del coche y comienza a subir pausadamente las escaleras contestando con cariño a los saludos que recibía. Al poner el pie en el tercer peldaño el prelado, se dirige hacia éste un hombre vestido de sacerdote, quítase el sombrero, inclínase con fingido respeto, y sacando del bolsillo de la sotana un revólver, dispara tres tiros sobre el obispo, el cual cae ensangrentado en brazos de varias personas que más próximas a la suya estaban...

Más adelante continúa la información de El Día, haciendo una breve semblanza del sacerdote, que fue inmediatamente detenido. Se trataba de “Cayetano Galeote; tiene de treinta y siete a cuarenta años de edad (en realidad tenía 47); es alto y de tez morena. Nació en Vélez-Málaga; es, aunque parece inverosímil, sacerdote. Vivía en la casa número 31 de la calle Mayor…”

El obispo falleció al día siguiente como consecuencia de las heridas de bala y está enterrado en la propia colegiata. El cura Galeote explicó que asesinó al obispo para restituir lo que él consideraba una injusticia y una deshonra: había sido destituido de la capilla del Cristo de la Salud, del desaparecido hospital de Antón Martín, y había solicitado en repetidas ocasiones a Martínez Izquierdo y a otras autoridades su reposición; ante la negativa, amenazó al obispo y terminó asesinándolo. Galeote fue condenado a muerte, pero acabó recluido de por vida en el manicomio de Leganés.