EL PLACER DE LA CULTURA

domingo, 16 de agosto de 2026

Acercamiento a la ciencia del patrimonio en el Museo Arqueológico Nacional

Hasta el 18 de octubre se puede visitar en el Museo Arqueológico Nacional la exposición Misterios de la materia. Ciencia del patrimonio en las colecciones del MAN. Se trata de una muestra organizada por el propio museo y por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y tiene como objetivo acercar a los ciudadanos la ciencia y la tecnología aplicadas al conocimiento, la conservación y la difusión del patrimonio histórico.

Se exponen piezas pertenecientes al Museo Arqueológico Nacional, la mayoría habitualmente situadas en las salas de reserva y, por lo tanto, no accesibles al público general. A través de ellas se presentan las diferentes técnicas y métodos de las llamadas ciencias del patrimonio, que, especialmente en las últimas décadas, han conseguido resultados sorprendentes.

Una de las piezas más llamativas que se exponen y a la que se dedica una sala monográfica es la talla en madera policromada y dorada que representa a Santo Toribio y que procede del madrileño monasterio de Santo Domingo el Real, desparecido durante el Sexenio Revolucionario. Ha dejado su ubicación en las salas de reserva del Museo, no accesibles al público, para formar parte de la exposición. Junto a la extraordinaria escultura del siglo XVII se muestran documentos relativos al proceso de investigación previo a su restauración que sirven de ejemplo a la aplicación de las técnicas más recientes al conocimiento y conservación de los bienes patrimoniales.


Atacama realiza visitas guiadas a la exposición. A través de la web del Museo se puede consultar el calendario de las mismas y reservar de manera gratuita.


domingo, 22 de marzo de 2026

Reabre el túnel de Bonaparte, pero no tiene salida

Un rey instalado en el trono de un país extranjero por su poderosísimo hermano. Un soberano, que, a regañadientes, aceptó el reto y trató de cumplir de la mejor manera su difícil encargo. Un monarca sitiado en Madrid por un pueblo que no aceptó la injerencia. No es difícil entender por qué José Bonaparte pidió en 1809 a su arquitecto, el gran Juan de Villanueva, un "paso secreto" para poder trasladarse rápida y discretamente del Palacio Real a la Casa de Campo con la intención de evadirse durante algunos momentos de situación tan complicada.

Fachada del "túnel de Bonaparte" desde el Campo del Moro. Marzo de 2023.

Villanueva ofreció al monarca intruso una compleja solución compuesta por una bajada arbolada desde la fachada occidental del Palacio hacia el río para atravesar el Parque de Palacio (todavía no existían los jardines del Campo del Moro), seguida de un túnel por debajo del paseo de la Virgen del Puerto construido en talud en la segunda mitad del siglo XVIII, a continuación, un paso elevado sobre los lavaderos de la Reina y finalmente un puente sobre el Manzanares. El sistema se llevó a cabo de manera provisional, hasta que en, ya en la época de Fernando VII, se consolidó con la construcción del puente del Rey, que, transformado y muy ampliado, da hoy acceso a la Casa de Campo desde la glorieta del Príncipe Pío. 

Interior del túnel. Marzo de 2023

El arquitecto del Museo del Prado construyó el túnel en forma de paso abovedado de ladrillo, con las fachadas de cantería. A lo largo del tiempo el pasadizo, situado exactamente en eje con respecto a la fachada del Palacio, ha sufrido modificaciones, como la elevación del suelo o la colocación de rocalla en los frentes de sus fachadas a finales del siglo XIX. Ya hace unos años se retiró la rocalla del arco, aunque se conserva en las escaleras de acceso al jardín desde el paseo de la Virgen del Puerto. Recientemente el túnel ha sido restaurado y abierto al público por Patrimonio Nacional y ha recuperado el nivel original del suelo, lo que ha permitido comprobar que la altura y anchura del túnel tienen las mismas dimensiones.

Detalle de la bóveda de ladrillo. Marzo de 2023.

Hay que celebrar la posibilidad de acceder desde el Campo del Moro a este espacio tantos años cerrado. Desgraciadamente, tras recorrer el túnel. el visitante se encuentra con una verja que impide el paso a Madrid Río. Cuando se enterró la M-30, el Ayuntamiento construyó un extraño edificio situado al otro lado del túnel, que se mantiene cerrado y que, de todos modos, cuando alguna vez se abra, tan sólo permitirá una comunicación en recodo y salvando desniveles, lo que desvirtúa la claridad compositiva de Villanueva.