EL PLACER DE LA CULTURA

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domingo, 23 de octubre de 2022

El santuario de los libros en Zutphen, Países Bajos

Zutphen, habitada desde el siglo IX, es una de las ciudades más antiguas de los Países Bajos y una de las nueve localidades neerlandesas que formaban parte de la Liga Hanseática. Situada en la región de Gelderland, o Güeldres, junto a su muralla se libró una de las batallas más destacadas de la guerra de los Ochenta Años, con victoria española, en 1586. Pese a los avatares históricos, la ciudad conserva un precioso casco histórico, con un destacado patrimonio.

Fachada de la Broederenkerk de Zutphen

Entre los muchos monumentos de la ciudad se encuentra la Broederenkerk, iglesia gótica del siglo XIV perteneciente a un antiguo convento dominico. El templo cuenta con una elevada nave central y dos laterales más bajas, carece de crucero y su cabecera es poligonal. El interior recibe la iluminación del exterior merced a los grandes ventanales con vitrales transparentes, que se sitúan entre los arbotantes exteriores, los cuales soportan las bóvedas de crucería, decoradas con vistosas pinturas del siglo XVI. La fachada situada a los pies de la iglesia, en ladrillo visto, cuenta con una pequeña puerta de acceso y destaca por sus amplias ventanas, sobre todo en el caso de la nave central.

Vista de la nave central y la cabecera

Detalle de la cabecera

El monasterio fue habitado por los dominicos hasta finales del siglo XVI, cuando las Provincias Unidas conquistaron la ciudad a los españoles. Los protestantes siguieron utilizando la iglesia como tal, pero el complejo monástico pasó a ser propiedad pública y hoy aloja un hotel. Actualmente, el templo es la sede de una preciosa biblioteca pública municipal; continúa así la tradición del monasterio, que contó también con biblioteca y scriptorium.

Vista de la nave hacia los pies

La sala de lectura no puede ser más acogedora y a la vez monumental. Además de los libros y otros documentos, hay plantas, te puedes tomar un café, jugar al ajedrez o quedarte embelesado con las tracerías de los ventanales góticos. Es un ejemplo de las numerosas iglesias de los Países Bajos que en las últimas décadas han perdido su uso original y que han sido reutilizadas con gran pragmatismo como, bibliotecas, librerías, restaurantes, salas de concierto o pistas de patinaje. 

Puerta de la iglesia, hoy biblioteca


martes, 25 de febrero de 2020

Concepción Arenal: doble conmemoración


Atacama participa en las celebraciones del Día Internacional de la Mujer 8 de marzo de 2020 dentro de las actividades programadas por las Bibliotecas Públicas de la Comunidad de Madrid en torno a dicha conmemoración. Concretamente hemos preparado una conferencia y un itinerario guiado que tienen como protagonista a Concepción Arenal, de cuyo nacimiento celebramos este año el segundo centenario.


La Biblioteca Elena Fortún (Retiro) nos ha propuesto realizar una actividad que tiene como objetivo fomentar el conocimiento de esta gran precursora de la igualdad de género. La conferencia Concepción Arenal, una mujer a contracorriente será el martes 3 de marzo a las 18:30 h. Más información: aquí.

Por otra parte, la Biblioteca Regional nos invita a participar en la doble conmemoración del Día de la Mujer y del centenario de la pensadora y activista gallega mediante el itinerario Concepción Arenal en Madrid, que realizaremos tres miércoles, el 4 y el 11 de marzo, ambos días a las 17 h. y el 18 de marzo a las 11 h.

sábado, 4 de enero de 2020

4 de enero de 1920: Ha muerto el patriarca de las letras españolas


Así titulaba el diario El Imparcial a toda página, con el antetítulo “Duelo nacional”. “Esta madrugada a las tres y media se extinguió la gloriosa vida de D. Benito Pérez Galdós”, informaba en el subtítulo. Un magnífico dibujo de Salvador Bartolozzi centra la primera página, donde se detalla la noticia, acompañada de una amplia semblanza del escritor que se extiende hasta la segunda del periódico publicado el 4 de enero de 1920.

Portada de El Imparcial, 4/01/1920. Hemeroteca Digital. Biblioteca Nacional de España

Toda la prensa de Madrid expresó su dolor por la muerte del gran escritor, aunque se publicaron muy diversas valoraciones sobre su figura y su obra. En El Sol, Clarín, Pérez de Ayala y Menéndez y Pelayo le dedicaron elogiosas palabras. En El Liberal, escribieron Unamuno, Ortega Munilla, Gregorio Marañón y Enrique Borrás. La prensa más conservadora se mostró en general respetuosa, pero no ocultó sus desavenencias ideológicas con Galdós. Hombres muy alejados en este sentido de don Benito, como el citado Menéndez y Pelayo o Antonio Maura no ocultaron su admiración por el autor de Fortunata y Jacinta.  Pero algunos escritores, cuyo nombre es mejor no recordar, lanzaron críticas vehementes sobre su compañero. Los diarios recogieron también las manifestaciones de duelo procedentes de otros lugares de España, en especial de las islas Canarias, y del extranjero.

Casi 58 años después de su llegada a Madrid, Benito Pérez Galdós, fallecía en la casa de su sobrino José Hurtado de Mendoza en la calle de Hilarión Eslava, donde había vivido los últimos años de su existencia. La muerte le llegó en la madrugada del 4 de enero de 1920, cuando tenía 76 años. En los últimos días le acompañaron, además de su sobrino, su hija María, su yerno Juan, su secretario, su criado y algunos otros allegados.

Apuntes del cadáver de don Benito, publicados en El Liberal, 5/01/1920. Hemeroteca Digital. Biblioteca Nacional de España

Apunte del cadáver de don Benito, publicado en El Sol, 5/01/1920. Hemeroteca Digital. Biblioteca Nacional de España

Los problemas de salud del escritor se habían iniciado a principios del siglo XX y agravado poco después con la ceguera, causada por una enfermedad neurológica, a la que se sumaron la arterioesclerosis y la hipertensión. Galdós entonces se recluyó y vivió los últimos años en la soledad y el silencio y su figura fue cayendo en el olvido. Desde el verano de 1919 no volvió a salir a la calle y recibía en casa las atenciones del doctor Marañón.

La capilla ardiente se instaló en el despacho de don Benito, en la planta baja del hotel de Hurtado de Mendoza. El cadáver, cubierto con la bandera nacional y a los pies de un gran crucifijo, permaneció todo el día 4 de enero en el edificio, hoy desparecido, pero recordado mediante una placa instalada en un moderno inmueble en el número 7 de la calle de Hilarión Eslava.


Pasaron por el domicilio numerosas personas, entre ellas “el general de ingenieros señor Rodríguez Mourelo, quien en representación y en nombre del Rey, expresó á la familia el sentimiento que en la Casa Real ha producido el fallecimiento del glorioso autor de los Episodios Nacionales”, según informó La Época. Por su parte, El Imparcial recogió la visita de diferentes personalidades, como el ministro de Instrucción Pública, Emilia Pardo Bazán, el torero Machaquito, ahijado de Pérez Galdós, la actriz Margarita Xirgu, el alcalde de Madrid, el escritor Jacinto Benavente, los hermanos Álvarez Quintero, así como “significadas damas de la aristocracia, modestas obreras y obreros” y, en definitiva, “todo Madrid”. La mayor parte de los periódicos señalaron que don Benito murió cristianamente, lo que algunos especialistas han puesto en duda o han negado posteriormente.

Galdós fue despedido con admiración y cariño por la ciudad que tanto amó. Miles de personas pasaron por su capilla ardiente formada el día 5 en el patio de cristales de la Casa de la Villa. Según La Época,la inmensa cola que se situaba á la puerta del Ayuntamiento llegaba hasta la Capitanía general”. El diario El Sol del día 6 afirmaba que “nunca como en la mañana de ayer tuvo más justificada su denominación la Casa de la Villa, que invadieron las más genuinas representaciones del pueblo y de la clase media. Ancianos y chicuelos, viejas y mozas, cuyos atavíos revelaban desde la posición más humilde hasta la que permite hollar, sin traspasarlos, los linderos del lujo, penetraban en la segunda Casa Consistorial, sin cortedad ni apasionamiento, con la naturalidad propia de quienes llegan a su vivienda propia”.

El entierro fue sufragado por el Estado. Poco después de las tres de la tarde el cadáver fue transportado a hombros hasta la carroza fúnebre. El desfile recorrió la calle Mayor hacia el este, abierto por la guardia municipal a caballo, seguida por los bomberos y al compás de la música interpretada por la banda municipal, bajo la dirección del maestro Villa. Detrás iban cinco carruajes con las coronas dedicadas al fallecido y las presidencias del duelo con el gobierno en pleno y representantes del Congreso y el Senado, el Ayuntamiento, las reales academias, las universidades, el Ateneo y otras instituciones culturales, la Asociación de la Prensa y la de Autores, la Casa del Pueblo y un gran número de madrileños anónimos. No obstante, se produjeron importantes ausencias, como la de la Institución Libre de Enseñanza y la de los escritores del 98 y de generaciones literarias posteriores, algo que ya señaló hace algunos años Pablo Beltrán de Heredia. Según El Liberal, “entre la masa humara que llenaba la calle Mayor, y en medio del silencio religioso, una voz resonó potente gritando: ¡Viva Galdós! El vítor encontró eco en el gentío, que respondió unánime a aquella manifestación inesperada y sencilla, que tan bien traducía la proclamación de la inmortalidad del hombre excelso”.

También la polémica, que acompañó toda su vida a don Benito, estuvo presente en su entierro, ya que el Gobierno no concedió honores militares al cadáver del escritor, lo que provocó las protestas de los intelectuales y políticos izquierdistas. Los diarios progresistas mostraron su airada repulsa por la tibia, a su juicio, implicación gubernamental en el entierro.

Mundo Gráfico, 7/01/1920. Hemeroteca Digital. Biblioteca Nacional de España

Una multitud ocupó la Puerta del Sol al paso del cortejo fúnebre. Margarita Xirgu, entre lágrimas arrojó flores al paso de féretro por el Hotel París. Las juventudes socialistas trataron de hacerse con el control de la carroza fúnebre, lo que provocó enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Los balcones de muchas casas estaban adornados con crespones negros y los comercios de las calles recorridas por el cortejo fúnebre habían cerrado espontáneamente.

La Unión Ilustrada, 15/01/1920. Hemeroteca Digital. Biblioteca Nacional de España

Numerosas personas, especialmente mujeres y hombres del pueblo, acompañaron al escritor a pie por la calle de Alcalá hasta la Necrópolis del Este. “Galdós era del pueblo, y nadie, nadie, tan intensamente como el pueblo, ha sentido su muerte”, aseguraba El Socialista en su edición del 5 de enero. Por expreso deseo del anticlerical Galdós, el entierro tuvo lugar en el Cementerio católico de la Almudena, muy cerca del Cementerio Civil, porque el escritor quiso que sus restos reposaron junto a los de sus familiares. Por cierto, Mariano de Cavia había pedido en El Sol que se enterrara a Galdós “en el corazón de Madrid, en una de sus plazuelas, en póstumo y perenne contacto con el pueblo”. Se rezaron sendos responsos en la capilla neorrománica y al pie de la tumba. Tras la sobria ceremonia, las multitudes regresaron a pie hasta la ciudad de los vivos.

Esquela de Galdós, publicada en La Época, 5/01/1920. Hemeroteca Digital. Biblioteca Nacional de España

Un siglo después, no es fácil encontrar la tumba del gran novelista, autor teatral y periodista, ya que no está señalada en el cementerio, las letras de su lápida de granito apenas pueden leerse, desgastadas por el tiempo, y el nombre de don Benito se pierde entre los de otros familiares que le acompañan. Las instituciones políticas y culturales del estado central, como la Biblioteca Nacional y el Instituto Cervantes, las autonómicas de Canarias y Madrid, así como las municipales de Las Palmas y la capital de España han programado numerosas actividades para difundir la obra de Galdós a lo largo de 2020. Y Atacama tiene el honor de contribuir modestamente, pero con gran emoción, a estas celebraciones con nuestra participación en alguna de las muchas actividades de difusión sobre la obra y la vida del autor impulsadas por la Subdirección General de Bibliotecas de la Comunidad de Madrid y la Biblioteca Regional.

Pero lo más importante es que el autor canario continúa vivo a través de sus muchos lectores actuales, que un siglo después de su fallecimiento seguimos conmoviéndonos, disfrutando y aprendiendo con y de sus personajes, tan reales, que tenemos la impresión de que vamos a encontrarnos con alguno de ellos al doblar la esquina de una calle cualquiera de Madrid.

lunes, 24 de septiembre de 2018

Atacama participa con las Bibliotecas Públicas en la XV Semana de la Arquitectura

Por sexto año consecutivo Atacama Servicios Culturales participa en la Semana de la Arquitectura de la mano de una de las instituciones que toman parte en el evento, las Bibliotecas Públicas de Madrid. Con el objetivo de dar a conocer la historia de la ciudad a través de su arquitectura y urbanismo, hemos preparado cinco itinerarios guiados y una gymkana que se unen a una gran cantidad de actividades que se celebran entre los días 28 de septiembre y 7 de octubre en Madrid, en este caso con Milán como ciudad invitada.


La gymkana permitirá a los participantes conocer de manera divertida y activa la historia de algunas puertas, fuentes y edificios que a lo largo del tiempo han sido trasladados de un sitio a otro de la ciudad. Los paseos guiados conducirán a los inscritos por un barrio del casco histórico con tanta personalidad como Lavapiés y por otro de la periferia que es un verdadero hito del urbanismo, la Ciudad Lineal de Arturo Soria. Recorreremos distintas épocas, desde el tránsito de la Edad Media a la Moderna, siguiendo los pasos de Beatriz Galindo, hasta los mercados del siglo XXI, pasando por la arquitectura de la II República en el centro de la ciudad.

lunes, 30 de abril de 2018

Las Bibliotecas de la Comunidad de Madrid celebran el 175 aniversario del nacimiento de Galdós

Las Bibliotecas Públicas de Madrid celebran en 2018 el 175 aniversario del nacimiento de Benito Pérez Galdós con un amplio programa de actividades del que Atacama Servicios Culturales tiene el honor de formar parte. Itinerarios guiados, talleres y clubes de lectura tienen como objetivo fomentar la lectura de la obra del escritor canario que vivió en Madrid la mayor parte de su existencia y que dedicó a esta ciudad casi todos sus trabajos.


Atacama ha preparado para las Bibliotecas un itinerario sobre el 2 de mayo de 1808 en los Episodios Nacionales que se celebrará en la misma fecha pero 210 años después de los hechos revividos por Galdós en su vibrante relato histórico. 

Asimismo hemos ideado un ciclo de seis itinerarios a través de los cuales recorreremos casi todos los escenarios de la monumental novela Fortunata y Jacinta. El primero está dedicado al territorio de Jacinta, es decir el espacio de la burguesía textil del Madrid de Sexenio Revolucionario y el inicio de la Restauración. Los otros cinco permitirán conocer los diversos territorios habitados por Fortunata, espacios populares del centro y el ensanche de la ciudad decimonónica.

Más información en el Portal del Lector


martes, 5 de enero de 2016

Cien años de bibliotecas públicas madrileñas


Las bibliotecas públicas, abiertas a todos, han sido y siguen siendo fundamentales como agentes activos para la educación de la sociedad. Aunque su influencia sea difícilmente cuantificable, son espacios imprescindibles y nuestra vida sería muy diferente sin ellas.

Su misión histórica es la de ser mediadoras en la lectura, puentes de acceso a la cultura, la formación y el ocio inteligente del ciudadano. El 18 de noviembre de 2015 se inauguró en la Sala El Águila la exposición ‘Leyendo Madrid: 100 años de bibliotecas públicas’, con la que la Comunidad de Madrid analiza y celebra el centenario de las bibliotecas madrileñas. Sus comisarias, Marina Navarro Álvarez y Belinda Yúfera Rodríguez han realizado un excelente trabajo, como podrá comprobar quien se acerca hasta el número 3 de la calle Ramírez de Prado antes del domingo 24 de enero.

 

Las bibliotecas han evolucionado al ritmo de la sociedad a lo largo de estos cien años que ahora se cumplen desde la inauguración de la primera en el distrito de Chamberí, la cual sigue abierta para los lectores, hoy con el nombre de Ruiz Egea. De los 3.000 ejemplares con que contaban las bibliotecas en su origen hemos pasado a los casi dos millones de documentos en la actualidad.En esta evolución se ha transitado desde la titularidad pública a la autonómica. Las bibliotecas han superado dificultades enormes y situaciones muy difíciles. Sus colecciones se han ido haciendo más complejas, con formatos más variados, y se han hecho más accesibles.

Las bibliotecas han ido evolucionando con sus usuarios, se han adaptado a los cambios sociales y culturales, pero también han sido motor de transformaciones fundamentales. Un ejemplo lo encontramos en el protagonismo de las mujeres en el ámbito bibliotecario, como María Moliner o Elena Amat. También se destaca en la muestra el esfuerzo realizado por las bibliotecas por atraer al público infantil y juvenil y por su ingente tarea de fomentar la lectura.

Primer Bibliobús, 1953. Fotografía de Santos Yubero.
Archivo Regional  de la Comunidad de Madrid
En la muestra podemos ver fotografías que van del blanco y negro al color y de la precariedad a la abundancia, pero que siempre tienen como protagonistas a gente que lee. Vemos a los libros y a los lectores en las bibliotecas, en la calle, en bibliobuses o en espacios singulares, como el Palacio de Cristal del Retiro. Vemos actividades de fomento de la lectura, educativas y culturales muy diversas.

También podemos observar en la muestra abundante material documental y audiovisual. Destacan los libros y revistas, que ilustran las lecturas más destacadas de cada época, y los variados objetos que dan testimonio del trabajo de los bibliotecarios y de su capacidad para adaptarse a las necesidades del usuario.

Sala infantil de una Biblioteca Pública, años 60
 
La exposición se ordena cronológicamente y se divide en cinco periodos:

1915-1930 Años locos, tiempos de avance

1$930-1945 Años revueltos, tiempos de cambio

1945-1965 años difíciles, tiempos de desarrollo

1965-1985 Años de progreso, tiempos de transición

1985-2015 Años de modernidad, tiempos tecnológicos.

Se puede visitar, de forma gratuita, en Centro Cultural El Águila (C/ Ramírez de Prado,3. Madrid) hasta el domingo 24 de enero, de lunes a viernes de 11:00 a 19:00 y sábados, domingos y festivos de 11:00 a 15:00. Y en el Portal del Lector se puede descargar el catálogo.