EL PLACER DE LA CULTURA

Mostrando entradas con la etiqueta Discapacidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Discapacidad. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de agosto de 2012

Atacama con el Centro Dato en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander

Invitados por el Centro Dato, a quien agradecemos su deferencia, hemos realizado el día 22 de agosto un itinerario guiado por el centro histórico de Santander. El paseo es una de las actividades que han sido organizadas por el Centro Dato dentro del curso “Utopía: movilidad y comunicación sin barreras” de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo 2012, dirigido por el profesor José Gabriel Zato.

Vista de la Península de la Magdalena, sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, desde la Playa de Peligros

El curso ha propuesto la incorporación en redes de ciudades aquellos elementos fundamentales que permitan la movilidad y la comunicación sin barreras entre todas las personas que pueblan dichas ciudades. Además se pretende que la movilidad y el transporte sean sostenibles. La comunicación y la movilidad entre estas ciudades y su entorno deben permitir que cualquier persona con independencia de sus limitaciones funcionales (niños, personas con discapacidad, ancianos, etc.) sea capaz de desarrollar plenamente las actividades que deseen para la consecución de sus objetivos, teniendo en cuenta la oferta de servicios y productos que hoy se ofrecen en sociedades tan complejas como las nuestras.

A partir de esta propuesta teórica el Centro Dato ha organizado todas las tardes actividades concretas sobre accesibilidad en la práctica: baño en la playa (lunes), degustación de productos de Cantabria (martes), turismo en Santander (miércoles) y coloquio sobre las actividades de los días anteriores (jueves).

En el itinerario del miércoles, en el que participaron unas 30 personas, pudimos comprobar la buena accesibilidad, en líneas generales, de las calles de la ciudad de Santander. Comenzamos el paseo en los Jardines de Pereda, seguimos por el muelle hasta llegar al Real Club Náutico y regresemos por el Paseo de Pereda para a continuación realizar una parada en el Mercado del Este, donde repusimos fuerzas. Paseamos seguidamente por la zona histórica de la Puebla Vieja, donde se encuentra la peculiar Catedral y terminamos el itinerario en la Plaza del Ayuntamiento.


Foto de grupo ante el Ayuntamiento de Santander al final del itinerario

Enlace a la web de prensa de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo: Aquí
 

lunes, 14 de marzo de 2011

La cocina en su tinta

Hay exposiciones que sorprenden por su escasez de contenido y la desidia en su organización. Es el caso de la muestra recién clausurada en la Biblioteca Nacional de Madrid comisariada por Isabel Moyano, Carmen Simón y Ferrán Adrià.

No es ya sólo el pésimo diseño de los expositores: especie de cubos de cerámica que hacen muy difícil la visión a personas con movilidad reducida, si no también la pírrica información que acompaña a las piezas. Es necesario hacer en todo momento un ejercicio de imaginación más allá de lo razonable intentando dilucidar el porqué de algunos de los materiales expuestos.

Sorprende, que ante las quejas realizadas por las “vitrinas”, responsables de la Biblioteca –en los tiempos que corren- te digan que “los expositores están medidos para que una persona con discapacidad se “eleve” un poco y pueda verlo”, sorprende, que en instituciones públicas del calibre de la Nacional nadie piense en que la adaptabilidad nos beneficia a todos y sorprende que con dinero público se prime el diseño frente a la accesibilidad.

Indigna el desconocimiento sobre discapacidad proponiendo que “se eleven” para ver las piezas colocadas al fondo del expositor, cuando deberían saber que hay discapacidades relacionadas con la parálisis cerebral que no permiten más que un ligero movimiento de cabeza ¡ya quisieran ellos poder “elevarse” un poco en la silla! y fastidian –por decirlo suavemente- los comentarios sobre la conveniencia o no de que un grupo grande de personas con movilidad reducida quieran visitar a la vez la exposición ¡¡es que no está pensada para un grupo tan grande!! –me dijeron- ¿por qué hay gente que sigue pensando que los discapacitados no tienen el mismo derecho que los demás a ir en masa a los sitios que les apetezcan?. Menos mal que los vigilantes de sala –como casi siempre en estos casos- demuestran más humanidad y sentido común que los responsables técnicos de la BN.

Lamentablemente al tratarse de un organismo público y por tanto de funcionarios, seguro que no rodarán cabezas por el derroche del dinero ajeno en una exposición donde lo último que importa es la accesibilidad y la difusión del rico legado patrimonial de nuestro país.

En cualquier caso, la muestra era una magnífica ocasión para hacer un recorrido por la historia de la humanidad a través de sus hábitos culinarios, para comprender las dificultades con las que se ha encontrado el hombre a lo largo de su historia para conservar y distribuir los alimentos y para ver hasta qué punto la religión influye en lo que comemos y en lo que somos. Estaba expuesto un magnífico documento de 1491 permitiendo comer huevos y leche en Cuaresma y los libros del Sent Soví y el Libre del Coch eran igualmente joyas dignas de verse con recetarios completísimos sobre distintos platos de la cocina catalana de los siglos XIV y XV.

La alimentación no es sólo placer, es salud y a lo largo de los siglos se aprecia la preocupación por el control de las enfermedades mediante el consumo de los alimentos apropiados (control del escorbuto, la gota…) igualmente es interesante resaltar las discusiones bizantinas que se originaron por el consumo del café o del chocolate o la influencia que el Descubrimiento de América tuvo en la variación de la dieta de los europeos con la introducción del tomate, la patata, el pimiento, el pavo… y cómo muchos de los nuevos alimentos asombraron a los descubridores del nuevo mundo. Destacamos el siguiente comentario realizado por Diego de Landa en su libro “Relación de las cosas de Yucatán”:

“Las iguanas y largartos se guarecen en el agua y en la tierra, por lo cual las comen los españoles en tiempos de ayuno y la hallan muy singular comida y sana. Hay de éstas tantas, que ayudan a todos por la cuaresma”.

Ésto nos lleva también a la reflexión sobre los aspectos culturales de la comida, lo que es “bueno para comer”, como diría Marvin Harris, en función de su utilidad en la obtención de las proteínas necesarias para la supervivencia y cómo los distintos pueblos ven “comestibles” unos alimentos y otros no, haciendo apetecibles a la vista y el paladar sabores que a otros pueblos rechazan.

Es interesante también observar como muchos “inventos” relacionados con la alimentación se han desarrollado en función de las necesidades de los ejércitos en tiempos de guerra: como el encargo que Napoleón hizo a su cocinero para encontrar un método de conservación que permitiera el transporte a gran escala de alimentos que ayudasen a sus tropas en la conquista de Europa. El cocinero cumplió con el encargo inventado las conservas en su modo más rudimentario: cociendo y envasando al vacío las verduras en botellas de champán.

Rituales relacionados con la agricultura para pedir la fecundidad de la tierra, férreas prescripciones religiosas en múltiples religiones en relación a la carne (cristianismo, islam, judaísmo, budismo, hinduismo), rituales mortuorios donde a los difuntos había que proveerles de comida en su tránsito hacia el más allá… multitud de costumbres y fiestas relacionadas con la alimentación que hoy en día van perdiendo poco a poco su significado para dar paso –en Occidente- a un modo de entender la comida como algo hedonista desprovisto de su función original de permitir la supervivencia en condiciones óptimas: evitando el hambre, la obesidad , la superabundancia y fomentando en muchas épocas la distribución equitativa de alimentos entre sus miembros.

Comer es un placer, efectivamente, pero para TODOS.

(Visita realizada por Atacama con la Asociación Adamar)


La cocina. Homenaje a Santa Teresa. Marina Abramovic

viernes, 8 de octubre de 2010

¿Por qué ponemos límites a la libertad?

Queremos destacar hoy en el blog dos vídeos que nos hablan del afán de superación y de la educación "especial" porque si hay alguien de verdad especial, ésos son ellos.

El ansia de vivir

El ansia de amar

"La gente debe entender que los niños con discapacidad no sufren un enfermedad, por lo tanto no hay cura y no es contagioso. Lo que ellos quieren (y merecen) es simplemente ser aceptados. Esta es la semana de la EDUCACIÓN ESPECIAL. En honor a todos los niños... que necesitan un poco de ayuda y entendimiento"
Marta Santaolalla Juarros

lunes, 6 de septiembre de 2010

Discapacidad

Hace ya unos cuantos años –lo menos 5- que “los atacamas” trabajamos con personas con discapacidad motórica.

Es un trabajo que en principio puede resultar complicado y que sin embargo es muy gratificante ya que te estimula a buscar soluciones y adaptaciones con el único fin de que puedan acceder a la misma oferta cultural que el resto de la población.

Con ellos hemos ido a lo largo del año a diversos museos y hemos visitado varias exposiciones, como la de “Las caracolas de Neruda” donde es justo destacar la buena disposición de toda la gente del Instituto Cervantes tanto a la hora de aparcar la furgoneta (nos reservaron un espacio) como en la organización para que los chicos salvasen el desnivel de escalones que hay entre las dos plantas. Igualmente fue estupenda la acogida que nos brindaron en la Residencia de Estudiantes donde visitamos la muestra sobre “La generación del 27”, los responsables de difusión incluso nos brindaron un espacio accesible para que pudiesen comer a cubierto.

Este año asistimos al teatro a ver la obra "La moza de cántaro" de Lope de Vega y hemos organizado paseos por el centro de Madrid haciendo todo tipo de rutas históricas, y ahí es cuando uno se da cuenta de lo inaccesible y agresiva que puede ser una gran ciudad ya que los mismos obstáculos que ellos encuentran dificultan la vida de los ancianos, las embarazadas o las madres con carritos de bebé; es incesante el reguero de obras, bordillos mal rebajados, motos y coches mal aparcados… porque hay una cosa que está clara: las adaptaciones para los discapacitados nos ayudan a todos, pero parece que algo tan simple es difícil de lograr.

Nuestras actividades se completan con charlas y talleres en el propio centro donde trabajamos (Asociación Adamar y Centro Dato). Hay talleres de fotografía realizados por nuestro amigo y colaborador Román Navarro (99zetas), talleres de jeroglíficos, de antropología, taller de lectura… así como charlas sobre los más variados temas: La historia a través del cómic, en busca de El Dorado, los viajes de Ibn Batuta, el Madrid oculto…

En todas las actividades los chicos aprenden cosas nuevas y nosotros aprendemos con ellos a adaptar nuestros conocimientos en un intercambio que siempre es enriquecedor

Página web del Centro Dato
Página web de Polibea sobre turismo accesible
Página web de Polibea