EL PLACER DE LA CULTURA

domingo, 22 de marzo de 2026

Reabre el túnel de Bonaparte, pero no tiene salida

Un rey instalado en el trono de un país extranjero por su poderosísimo hermano. Un soberano, que, a regañadientes, aceptó el reto y trató de cumplir de la mejor manera su difícil encargo. Un monarca sitiado en Madrid por un pueblo que no aceptó la injerencia. No es difícil entender por qué José Bonaparte pidió en 1809 a su arquitecto, el gran Juan de Villanueva, un "paso secreto" para poder trasladarse rápida y discretamente del Palacio Real a la Casa de Campo con la intención de evadirse durante algunos momentos de situación tan complicada.

Fachada del "túnel de Bonaparte" desde el Campo del Moro. Marzo de 2023.

Villanueva ofreció al monarca intruso una compleja solución compuesta por una bajada arbolada desde la fachada occidental del Palacio hacia el río para atravesar el Parque de Palacio (todavía no existían los jardines del Campo del Moro), seguida de un túnel por debajo del paseo de la Virgen del Puerto construido en talud en la segunda mitad del siglo XVIII, a continuación, un paso elevado sobre los lavaderos de la Reina y finalmente un puente sobre el Manzanares. El sistema se llevó a cabo de manera provisional, hasta que en, ya en la época de Fernando VII, se consolidó con la construcción del puente del Rey, que, transformado y muy ampliado, da hoy acceso a la Casa de Campo desde la glorieta del Príncipe Pío. 

Interior del túnel. Marzo de 2023

El arquitecto del Museo del Prado construyó el túnel en forma de paso abovedado de ladrillo, con las fachadas de cantería. A lo largo del tiempo el pasadizo, situado exactamente en eje con respecto a la fachada del Palacio, ha sufrido modificaciones, como la elevación del suelo o la colocación de rocalla en los frentes de sus fachadas a finales del siglo XIX. Ya hace unos años se retiró la rocalla del arco, aunque se conserva en las escaleras de acceso al jardín desde el paseo de la Virgen del Puerto. Recientemente el túnel ha sido restaurado y abierto al público por Patrimonio Nacional y ha recuperado el nivel original del suelo, lo que ha permitido comprobar que la altura y anchura del túnel tienen las mismas dimensiones.

Detalle de la bóveda de ladrillo. Marzo de 2023.

Hay que celebrar la posibilidad de acceder desde el Campo del Moro a este espacio tantos años cerrado. Desgraciadamente, tras recorrer el túnel. el visitante se encuentra con una verja que impide el paso a Madrid Río. Cuando se enterró la M-30, el Ayuntamiento construyó un extraño edificio situado al otro lado del túnel, que se mantiene cerrado y que, de todos modos, cuando alguna vez se abra, tan sólo permitirá una comunicación en recodo y salvando desniveles, lo que desvirtúa la claridad compositiva de Villanueva.