EL PLACER DE LA CULTURA

miércoles, 10 de octubre de 2012

Madrid durante la guerra de sucesión entre Isabel y Juana

Durante la Baja Edad Media, Castilla experimentó un profundo cambio social y político que provocó una continua inestabilidad. Madrid, una ciudad modesta pero de creciente importancia, se vio envuelta en los numerosos conflictos que asolaron el reino. La colisión entre el impulso centralizador de la Corona y el conservadurismo de la gran nobleza, ocupada en mantener sus enormes privilegios, estaba en el origen de estos enfrentamientos.

Uno de los episodios de mayor tensión fue el de la guerra civil que estalló tras el fallecimiento de Enrique IV en diciembre de 1474 en el Alcázar de Madrid. La sucesión en la Corona de Castilla provocó un enfrentamiento armado entre los partidarios de Juana, la hija del rey, y los de su hermana de padre, Isabel.

Retrato anónimo de Isabel la Católica. Museo Casa de los Tiros de Granada. S. XVI

Seguramente la inclinación del rey hacia Madrid influyó en que la ciudad se decantara hacia la primera. Personalidades de gran influencia en el Madrid de la época, como Juan de Zapata, señor de Barajas y Alameda, y el alcaide del alcázar, Rodrigo de Castañeda, señor de Torrejón, determinaron el posicionamiento de Madrid a favor de Juana, prácticamente desde el momento en que murió Enrique IV,

Durante todo 1475 Madrid permaneció fiel a Juana, defendida por los partidarios del marqués de Villena, uno de los pilares del bando de la llamada “Beltraneja”. Pero la ciudad se encontraba en medio de un territorio que controlaban los Mendoza, comprometidos con el bando isabelino


Detalle de la Topographia de la Villa, de Pedro de Texeira. 1656. Se aprecia la ubicación de la Puerta de Guadalajara, derribada en el siglo XVI, pero que dejó su huella en el callejero de la ciudad

En enero de 1476 se iniciaron contactos secretos para procurar un alzamiento en Madrid, sin resultados. El primer duque del Infantado, Diego Hurtado de Mendoza, destacado miembro del bando isabelino, cercó la ciudad y consiguió finalmente un acuerdo con el alcaide de la Puerta de Guadalajara, Pedro de Ayala, apoyado también por los principales linajes de Madrid, como los Vargas, los Luján o los Zapata. A finales del mes de febrero, la Puerta de Guadalajara se abrió para Mendoza y los partidarios de Isabel, que forzaron a los de Juana a retirarse al Alcázar, donde fueron vencidos a finales de abril de 1476. La conquista de Madrid fue, sin duda, un capítulo decisivo para la victoria definitiva del bando isabelino.

Uno de los madrileños que estuvo siempre al lado de Isabel en esta pugna fue el artillero Francisco Ramírez de Madrid. Especialmente importante fue su participación en la batalla de Zamora durante la guerra de sucesión, lo que aumentó la confianza de los Reyes Católicos en él, al que nombraron secretario. Su matrimonio en 1491 con la célebre Beatriz Galindo, notable humanista y colaboradora de la reina, seguramente fue acordado por la propia soberana, lo que demuestra su aprecio por Ramírez.


jueves, 20 de septiembre de 2012

Teresa Cabarrús, una carabanchelera en la revolución francesa

Teresa Cabarrús, hija de Antonia Galabert y Francisco Cabarrús, nació en Carabanchel Alto el 31 de julio de 1773. Fue bautizada en la parroquia de San Pedro, apenas seis años antes de que Manuel Martín Rodríguez y Ventura Rodríguez construyeran la nueva torre, que aún permanece en pie. Del resto del templo, cuyo origen se remonta al siglo XV, nada queda y un anodino edificio religioso moderno sustituye al original. Un cartón para tapiz, obra de Ramón Bayeu, nos ofrece una imagen muy interesante de la iglesia, precisamente de la época en la que Teresa vivió en Carabanchel, puesto que está fechada en 1777. El cartón ilustra una corrida de toros en la plaza del pueblo ante la iglesia de San Pedro, que aparece al fondo a la derecha.



Reinaba entonces Carlos III y Francisco Cabarrús, su padre, aún no era el gran hombre de estado en que luego se convirtió. Cabarrús era francés de origen, nacido en Bayona y emigrado a nuestro país, donde se naturalizó español años después. Se casó en 1771 con Antonia, hija de un comerciante francés instalado en Zaragoza para el que trabajaba. Un año después de la boda, el suegro de Cabarrús envió al matrimonio junto a su hermano, dueño de una fábrica de jabón en Carabanchel Bajo. Cabarrús y su esposa se instalaron en la localidad y Francisco se convirtió en director de la fábrica. Al año siguiente nació Teresa, en una finca a la que llamaban Château Saint Pierre, cuya ubicación precisa se desconoce, pero que al parecer se encontraba aproximadamente donde hoy se levanta el hospital de la Fundación Instituto San José, muy cerca del Aeródromo de Cuatro Vientos y del límite con Leganés.

Más adelante, un primo de Francisco Cabarrús fue introduciendo a éste en negocios más importantes y pronto se convirtió en representante de comercios franceses en Madrid. Inició entonces una carrera que le llevó a relacionarse con los hombres más importantes de la época, a ingresar en la Sociedad Económica Matritense y a proponer la creación del Banco de San Carlos, del que fue director, lo que propició que Carlos IV le otorgara el título de conde en 1789. Creó importantes compañías comerciales, desarrolló grandes proyectos y expuso sus ideas ilustradas en un buen número de interesantes textos. Falleció en 1810, cuando era ministro de Hacienda de José Bonaparte.

Mucho tiempo antes, Francisco Cabarrús había decidido enviar a Teresa y a sus dos hijos varones a su país natal para que completaran allí su educación. Con sólo 15 años, en 1788, se casó con el joven aristócrata Jean Jacques Devin de Fontanay, que la introdujo en los salones aristocráticos, en los que se hizo muy conocida por su personalidad, su inteligencia y su belleza. Además en aquellos frenéticos tiempos se vinculó a los círculos revolucionarios moderados.

En 1792 se divorciaron Jean Jacques y Teresa, que decidió entonces seguramente poner rumbo a España para huir de la Revolución, que había entrado en su periodo más radical. De camino a su país natal, fue encarcelada en Burdeos, donde Jean-Lambert Tallien, político jacobino enviado desde París para establecer el Terror en provincias, le salvó la vida; en efecto, Tallien estaba haciendo trabajar a la guillotina en Burdeos a buen ritmo cuando se enamoró de la carabanchelera Teresa, a la que tal vez conocía desde antes. A la relación que iniciaron ambos y a la influencia de la Cabarrús se suele atribuir el descenso en el número de ejecuciones en Burdeos.

Tal vez por este motivo, Tallien fue entonces víctima de las purgas internas impulsadas por Robespierre. Teresa fue encarcelada en París y condenada a muerte, aunque la pena no llegó a ejecutarse. El 9 de termidor del año II (27 de julio de 1794) Saint-Just fue interrumpido en el Comité de Salvación Pública por Tallien, que acusó a Robespierre de ejercer una tiranía. Estalló entonces la conspiración que acabó con el periodo del Terror y dio paso a la Convención Termidoriana. Tallien y Cabarrús se casaron ese mismo año y Teresa empezó a ser conocida como Notre-Dame de Thermidor, ya que a su influencia se atribuyó la decisiva evolución política de Tallien, desde el Terror hasta la Reacción Termidoriana. Al año siguiente, Tallien fue elegido Presidente de la Convención, aunque su poder pronto decayó con el inicio del Directorio a finales de 1795.

Durante su matrimonio y después de su divorcio en 1802 se le conocen sucesivas relaciones con destacados militares, políticos y banqueros de la Francia revolucionaria y napoleónica, lo que provocó su expulsión de los salones imperiales, ya que su conducta se consideraba escandalosa. En 1805 se casó por tercera vez con François Joseph de Riquet de Caraman, conde de Caraman, y más adelante príncipe de Chimay. De esa época es el delicado retrato que se conserva en el Museo Carnavalet de Historia de París, obra de Françoise Gérard; Teresa aparece representada de cuerpo entero, ataviada a la moda neoclásica francesa del Directorio, con tocado de flores.



 
Después de disfrutar del periodo tal vez más tranquilo en su vida, en el que, sin embargo no dejó de ser una verdadera estrella de los salones parisinos, Teresa Cabarrús falleció en 1835 en el Château des Princes de Chimay, en Bélgica.



lunes, 10 de septiembre de 2012

El origen de la Plaza de la Independencia de Madrid

Dentro del Sexenio Revolucionario (1868-1874), periodo de importante actividad urbanística en el casco histórico madrileño, destaca la labor de Ángel Fernández de los Ríos, autor de importantes proyectos, aunque realizados sólo de manera parcial. En su obra El futuro Madrid, escrita desde su exilio parisino (1866-1868) y editada por el ayuntamiento popular de Madrid en 1868, planteó soluciones muy interesantes a los problemas de Madrid desde el punto de vista urbano y social, con una perspectiva global de la ciudad. Dentro de las reformas que concibió para el centro histórico de la ciudad, inspiradas en la mayor parte de los casos en París, cabe destacar uno que sí se llevó a cabo cuando Fernández de los Ríos desempeñó el cargo de presidente de la Comisión de Obras del Ayuntamiento revolucionario, entre enero y mayo de 1869: nos referimos a la plaza de Zaragoza, luego llamada de la Independencia.


Retrato de Ángel Fernández de los Ríos, obra de Rufino Casado. Biblioteca Nacional de España.

La Puerta de Alcalá había sido hasta 1860 uno de los accesos, sin duda el más monumental, de una ciudad que hasta entonces se había mantenido encerrada en su cerca histórica del siglo XVII. Una vez derribado el viejo recinto tras la aprobación del Ensanche de Madrid, Fernández de los Ríos tuvo la feliz idea de transformar la Puerta de Alcalá, ya exenta, en un monumento, desprovisto de su función original, al convertirla en el centro de una nueva glorieta.

La plaza de Zaragoza tuvo como modelo la Place de l’Étoile parisina, entorno urbano del Arco de Triunfo napoleónico, rediseñada a expensas del barón Haussmann poco años antes de que Fernández de los Ríos la conociera personalmente. El proyecto madrileño incluía algunas diferencias: los doce ejes de la estrella de París quedaron convertidos en ocho, aunque acabaron siendo sólo seis, los formados por las calles de Alcalá, Salustiano Olózaga, Serrano, Alfonso XII y el paseo hacia el Estanque del Retiro. Las dimensiones de la plaza en el proyecto de Fernández de los Ríos, las mismas que las de plaza parisina, quedaron también sensiblemente reducidas. Además, el autor de El Futuro Madrid propuso dar el nombre de Zaragoza a la plaza, en recuerdo a la defensa de la ciudad durante la Guerra de la Independencia y denominar a las ocho calles de la estrella con nombres de resonancias históricas nacionales: Numancia, Sagunto, Covadonga, Granada, Padilla, Bravo, Maldonado y Lanuza.

La Place de l’Étoile de París, en Google Maps


La Plaza de la Independencia de Madrid, en Google Maps



Pese a las diferencias con el proyecto original, la plaza de la Independencia acabó siendo una de las obras urbanas más espléndidas de todas las realizadas en el Madrid contemporáneo y es una de las realidades de la ciudad que tenemos que agradecer a Fernández de los Ríos.

lunes, 3 de septiembre de 2012

La portada mudéjar de la iglesia de Nuestra Señora de la O en Sanlúcar de Barrameda

Uno de los mejores ejemplos del rico patrimonio histórico-artístico de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) es la Iglesia de Nuestra Señora de la O. Construida a mediados del siglo XIV, junto al viejo Alcázar, y modificada entre los siglos XVI y XVIII, es hoy la Iglesia Mayor Parroquial de la ciudad. Es de planta basilical, con tres naves separadas por pilares y cobijadas por techumbres de madera y cabecera poligonal cubierta con bóveda gótica, siguiendo el modelo sevillano. Más tarde se le añadieron capillas.

Su portada de los pies, que da a la plaza de los condes de Niebla, destaca por su belleza y monumentalidad. Se discute su cronología, entre la segunda mitad del siglo XIV y mediados del siglo XV. Presenta una única puerta, cobijada por un arco apuntado con arquivoltas (sólo están decoradas las dos exteriores), sobre el que se desarrolla una decoración profusa, variada y de gran belleza, toda ella labrada en piedra arenisca. La organización geométrica del gran paño decorativo remite evidentemente a modelos islámicos: arco con alfiz, con las albanegas ornamentadas, remontado por una arquería ciega y coronado por otra arquería con sebka a modo de remate.


Vista general de la portada de Nuestra Señora de la O

Si analizamos con más detalle, de abajo a arriba, los elementos de la portada, podemos comprobar que se yuxtaponen elementos plenamente góticos con otros andalusíes, tanto de raíz almohade como de origen nazarí. En las albanegas, es decir, los espacios situados entre los arcos y el alfiz, podemos observar tres campos decorativos que se repiten simétricamente: dos están adornados con hojas carnosas y realistas de estilo gótico y el tercero con una curiosa red de sebka, por tanto de influencia islámica, pero formada por arquitos góticos que incluyen florones cuadrifoliados también góticos.

Sobre la clave del arco, en una franja horizontal con esquema simétrico se sitúan los escudos de los Medinaceli, a la izquierda, y de los Guzmanes, a la derecha, protegidos por sendos leones. Dos franjas decorativas con motivos góticos se sitúan por encima de cada escudo y, curiosamente, son diferentes, por lo que, aunque la organización es simétrica, no lo son los detalles, tal vez para subrayar la diferencia entre los dos escudos. En efecto, la iglesia fue erigida por iniciativa de Isabel de la Cerda y Guzmán, primera condesa de Medinaceli y nieta del primer señor de Sanlúcar, Guzmán el Bueno.


Detalle de la portada

En el siguiente cuerpo hay una galería formada por cuatro arcos conopiales ciegos. Todo el rectángulo del gran paño decorativo está abrazado por dos baquetones que parten de la línea de impostas de la portada, como una traducción al gótico del alfiz islámico; otra semicolumna, más corta divide en dos la fachada a partir de la clave del arco.

Por último, el cuerpo superior, algo más ancho que el resto de la portada, se desarrolla en forma de una larga hilera de columnillas que sostienen una arquería ciega que forma un paño de sebka. Finalmente, diez canecillos con figuras de rostros sujetan un pequeño alero de piedra. Existe una gran similitud entre esta parte superior de la puerta de Sanlúcar y la de la iglesia de San Marcos de Sevilla.


Detalle de la portada

Es, en definitiva, una bella y original fachada de piedra, que pone de manifiesto la combinación de elementos góticos con esquemas y motivos andalusíes, propia de la arquitectura mudéjar de la Baja Edad Media en la Andalucía Occidental.



Más información Aquí

lunes, 27 de agosto de 2012

Atacama con el Centro Dato en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander

Invitados por el Centro Dato, a quien agradecemos su deferencia, hemos realizado el día 22 de agosto un itinerario guiado por el centro histórico de Santander. El paseo es una de las actividades que han sido organizadas por el Centro Dato dentro del curso “Utopía: movilidad y comunicación sin barreras” de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo 2012, dirigido por el profesor José Gabriel Zato.

Vista de la Península de la Magdalena, sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, desde la Playa de Peligros

El curso ha propuesto la incorporación en redes de ciudades aquellos elementos fundamentales que permitan la movilidad y la comunicación sin barreras entre todas las personas que pueblan dichas ciudades. Además se pretende que la movilidad y el transporte sean sostenibles. La comunicación y la movilidad entre estas ciudades y su entorno deben permitir que cualquier persona con independencia de sus limitaciones funcionales (niños, personas con discapacidad, ancianos, etc.) sea capaz de desarrollar plenamente las actividades que deseen para la consecución de sus objetivos, teniendo en cuenta la oferta de servicios y productos que hoy se ofrecen en sociedades tan complejas como las nuestras.

A partir de esta propuesta teórica el Centro Dato ha organizado todas las tardes actividades concretas sobre accesibilidad en la práctica: baño en la playa (lunes), degustación de productos de Cantabria (martes), turismo en Santander (miércoles) y coloquio sobre las actividades de los días anteriores (jueves).

En el itinerario del miércoles, en el que participaron unas 30 personas, pudimos comprobar la buena accesibilidad, en líneas generales, de las calles de la ciudad de Santander. Comenzamos el paseo en los Jardines de Pereda, seguimos por el muelle hasta llegar al Real Club Náutico y regresemos por el Paseo de Pereda para a continuación realizar una parada en el Mercado del Este, donde repusimos fuerzas. Paseamos seguidamente por la zona histórica de la Puebla Vieja, donde se encuentra la peculiar Catedral y terminamos el itinerario en la Plaza del Ayuntamiento.


Foto de grupo ante el Ayuntamiento de Santander al final del itinerario

Enlace a la web de prensa de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo: Aquí
 

domingo, 19 de agosto de 2012

William Blake, un visionario en Caixa Forum

A partir de la segunda mitad del siglo XVIII, la iconografía cristiana fue desapareciendo progresivamente de la historia del arte occidental, al ritmo del proceso secularizador que caracteriza a la sociedad contemporánea. Sin embargo, precisamente la falta de encargos religiosos provocó la aparición de un arte sagrado más íntimo y personal, alejado de la propaganda oficial, que alumbró obras tan fascinantes como la del inclasificable William Blake (1757-1827).

Caixa Forum de Madrid ofrece una magnífica muestra de dibujos, acuarelas, estampas y pinturas del artista y poeta inglés, incomprendido por sus contemporáneos y obsesionado por conseguir una independencia radical. Se trata de un conjunto de obras prestadas por la Tate Britain de Londres que pueden verse en el Paseo del Prado madrileño hasta el 21 de octubre.

Generalmente se emplea el término visionario para definir a este artista, cuyo retrato, realizado por Thomas Philips, abre la exposición. La muestra está organizada en capítulos temáticos en relación con las técnicas y las temáticas de Blake. Se inicia con sus primeros grabados y acuarelas, en los que ya se aprecia su alejamiento de las modas de la época. A continuación la exposición se centra en sus libros proféticos, realizados en el convulso tránsito del siglo XVIII al XIX, en forma de poemas iluminados. Otra sala está dedicada a grandes grabados en color, inspirados en las mitologías personales del artista, en Shakespeare o en la Biblia. Las composiciones del artista inglés, con sus dinámicas figuras que ocupan casi todo el espacio, conmueven y sobrecogen, como en Dios juzgando a Adán o en David sacado de las muchas aguas. Extraordinaria es también la obra llamada He aquí tu madre, un impresionante calvario que ilustra las palabras de Cristo en la cruz, así como las imágenes de Judas o Lucifer.

William Blake. David sacado de las muchas aguas. Inspirado en el Salmo 18

Salmo 18, 16-17

Emergieron los lechos de las aguas,
se mostraron los cimientos del mundo
por tu estruendo, Señor,
por el soplo de tu ira

Desde la atura me asió con su mano,
me sacó de las aguas turbulentas.

Una de las salas de la exposición reúne algunos de los cuadros al temple realizados por Blake, según una técnica marcadamente historicista que el pintor inglés renovó extraordinariamente, lo que no ha impedido que la mayor parte de sus obras hayan llegado a nosotros en mal estado. Enorme fuerza presentan las ilustraciones del Libro de Job, pese a su pequeño formato, con prodigiosos contrastes luminosos; Blake se identificaba con la historia de Job, el hombre que sufre y rechaza la idea de que su sufrimiento se deba a sus propios pecados, lo que le lleva a enfrentarse a Dios. Y no olvidemos que la muestra también recoge imágenes de la Divina Comedia, otro de los textos que fascinaron a Blake.

Es interesante también la segunda parte de la exposición dedicada a los artistas británicos influidos por Blake, comenzando con los jóvenes pintores del grupo Los Antiguos, sus contemporáneos, y siguiendo por los prerrafaelitas y simbolistas. Quizás sólo el último capítulo de la muestra, dedicado a la influencia de Blake en los neorrománticos ingleses del siglo XX, contiene obras cuya relación con el artista visionario está demasiado forzada.

martes, 31 de julio de 2012

Exposición fotográfica sobre la camanchaca en Documenta-13

Nos llega la noticia desde Chile de que nuestro amigo el investigador chileno Horacio Larrain, miembro del Centro de Estudios del Desierto de Atacama  (CDA) perteneciente a la Pontificia Universidad Católica, ha sido seleccionado para participar en la muestra internacional Documenta-13 en Kassel, Alemania.


La historia que narra en su blog sobre cómo uno accede con su trabajo a los demás o cómo los demás acceden a él a través de una vida dedicada a la investigación, casi legendaria ya, nos enseña a confiar en nuestro trabajo, que en muchas ocasiones se realiza al margen de la lógica imperante pero que tiene siempre como objetivo el bien de los demás, la mejora de sus condiciones de vida y la lucha por unos pobladores que ven amenazado su modo de vida tradicional.


Documenta-13 no es una exposición al uso, sus objetivos se resumen de la siguiente manera:

dedicada a la investigación artística y formas de imaginación que exploran el compromiso, la materia, las cosas, y la vida activa en conexión con una determinada teoría, pero sin subordinarse a ésta"

El objetivo es por tanto exponer soluciones innovadoras y bellas que nos ayuden a todos a avanzar en un contexto más respetuoso y menos invasivo. La creatividad y la imaginación a la hora de aportar soluciones nuevas a problemas viejos es la base de esta exposición.


Recomendamos vivamente la lectura de este artículo, para que aprendamos todos que lo último que debe hacer el hombre es desfallecer ante las dificultades y  perder las ganas de soñar con un futuro mejor.
eco-antropología



jueves, 14 de junio de 2012

Pedro de Urdemalas en Florencia

Pedro de Urdemalas es un personaje de ficción, de raíz folclórica, que aparece en diversos textos literarios españoles y latinoamericanos desde finales de la Edad Media hasta época moderna. Escritores de la talla de Juan del Encina, Lope de Rueda, Cervantes, Lope de Vega o Quevedo lo han acogido en sus textos. Actualmente es más conocido en algunos países de América que en España, su país de origen.

Quizá la primera obra en la que Urdemalas aparece plenamente conformado como personaje literario es el Viaje a Turquía, relato fechado en 1557 y que se atribuye a Cristóbal de Villalón, Andrés Laguna, Juan de Ulloa Pereira y otros. A través de sus páginas, su protagonista, Pedro de Urdemalas, relata sus desventuras, que empiezan en Italia, siguen por las aguas del Mediterráneo, donde los turcos le apresan, y continúan en Turquía, hasta que logra evadirse del cautiverio para proseguir con un itinerario lleno de peripecias.

En primer plano, a la izquierda, el Baptisterio de San Juan Bautista y al fondo la Catedral de Santa Maria del Fiore, con el campanile a la derecha. Florencia. Foto de Francisco Juez

Aunque el autor del Viaje a Turquía, relato plagado de observaciones agudas y curiosidades varias, no es muy proclive a referirse a las obras de arte, es muy interesante el comentario que hacen dos de sus protagonistas en relación con los mosaicos del Baptisterio de San Juan Bautista en Florencia. A continuación incluimos el díálogo entre Pedro de Urdemalas y Mátalas Callando, tal como se reproduce en la edición de Antonio G. Solalinde y cuya versión completa puede verse en el siguiente enlace.

En él, Urdemalas describe brevemente el magnífico edificio poligonal, construido en la Alta Edad Media y redecorado en el siglo XIII y en el Renacimiento y situado junto a la Catedral. Realiza una breve alusión a sus maravillosas puertas de bronce, pero se detiene especialmente en los aspectos técnicos de los mosaicos del siglo XIII que cubren todo el interior de la cúpula, tal vez lo más llamativo del edificio a ojos de un castellano de 1557.

Vista general del interior de la cúpula del Baptisterio de San Juan. Florencia. Foto de Javier Zamanillo

He aquí el texto del Viaje a Turquía:

PEDRO.-. Luego fui en Florençia, çibdad, por çierto, en bondad, riqueza y hermosura, no de menos dignidad que las demás, cuyas calles no se pueden comparar a ningunas de Italia. La iglesia es muy buena, de cal y canto toda, junto a la qual está una capilla de Sant Juan, donde está la pila del baptismo, toda de obra musaica de las buenas y costosas pieças de Italia, con quatro puertas muy soberbias de metal y con figuras de vulto.

MATA.-¿Qué llaman obra musaica?

PEDRO.-Antiguamente, que agora no se haze, usaban hazer çiertas figuras todas de piedreçitas quadradas como dados y del mesmo tamaño, unas doradas, otras de colores, conforme a como era menester.

JUAN.-No lo acabo bien de entender.

PEDRO.-En la pared ponen un betún blanco.

JUAN.-Bien.

PEDRO.-Y sobre él asientan un papel agujerado con la figura que quieren, que llaman padrón, y déxala allí señalada. Ya lo habréis visto esto.

JUAN.-Muchas vezes los brosladores lo usan.

PEDRO.-Ansí, pues, sobre esta figura que está señalada asientan ellos sus piezezicas quadradas, como los vigoleros las taraçeas.

JUAN.-Entiéndolo agora muy bien. ¿Pero será de grandíssima costa?

PEDRO.-En eso yo no me entremeto, que bien creo que costará.

MATA.-Muchas vezes había oído deçir obra musaica, y nunca lo había entendido hasta agora; y apostaré que hay más de mill en España que presumen de bachilleres que no lo saben.


Detalle de la cúpula del Baptisterio de San Juan, con el Pantocrator que se encuentra sobre el ábside. Foto de Javier Zamanillo


 

martes, 29 de mayo de 2012

Conociendo Madrid: historia y geografía

Siguiendo con nuestras actividades educativas en colegios, el lunes 28 realizamos un taller sobre historia y geografía de Madrid en el C.P. Parque Aluche.

La actividad arrancaba con la fundación de Madrid en el siglo IX y se extendía hasta la actualidad de modo que tuvieron que localizar el distrito al que pertenecían y ubicarlo en un plano con áreas diferenciadas.


Aprendieron también a hacer un cronograma con la evolución de la población madrileña en los últimos 500 años de manera que fueran conscientes de los hechos históricos que habían influido en su incremento o disminución.

El hilo conductor fue la revalorización y conservación del patrimonio histórico de nuestra ciudad, para lo cual pudieron comparar un plano del Teixeira de 1656 y una foto aérea actual.


Por último tuvieron la oportunidad de manejar algunas piezas arqueológicas, lo que les ayudó a comprender mejor la evolución y complejidad de su ciudad.
En relación al uso del territorio en épocas remotas nos  remitimos a la etapa prehistórica para lo cual contaron con la reproducción de una punta de flecha, lo que les ayudó a situar las actividades cazadoras realizadas hace miles de años en los márgenes del río Manzanares.


martes, 22 de mayo de 2012

Ya os lo decía yo...

A veces sorprende la lucidez de textos escritos hace más de 2.000 años, no tanto por su cercanía al momento actual sino por su percepción del género humano a través del tiempo y uno quizá se asombra de ese afán por que le gobiernen, incluso sabiendo de antemano las consecuencias.

En momentos de crisis como los actuales, de desintegración de estructuras y valores, de pérdida de rumbo, de caída de modelos que parecían inamovibles puede que sea bueno volver a releer el texto del profeta Samuel para adivinar por qué recibió ese apelativo…


Samuel transmitió al pueblo que le había pedido un rey todo lo que le había dicho Yavé. Les dijo: Miren lo que les va a exigir su rey: les tomará a sus hijos y los destinará a sus carros de guerra o a sus caballos, o bien los hará correr delante de su propio carro; los empleará como jefes de mil y como jefes de cincuenta; los hará labrar y cosechar sus tierras; los hará fabricar sus armas y los aperos de sus caballos; les tomará sus hijas para peluqueras, cocineras y panaderas; a ustedes les tomará sus campos, sus viñas y sus mejores olivares y se los dará a sus oficiales; les tomará la décima parte de sus sembrados y de sus viñas para sus funcionarios y servidores; les tomarás sus sirvientes, sus mejores bueyes y burros y los hará trabajar para él, a ustedes les sacará la décima parte de sus rebaños y ustedes mismos serán sus esclavos. Ese día se lamentarán del rey que hayan elegido, pero Yavé ya nos les responderá” (1Samuel 8, 10-18)

Gustave Courbet. El mar tormentoso. 1870

jueves, 22 de marzo de 2012

1812: El hambre de Madrid

En tiempos de crisis no viene mal volver la vista atrás y descubrir en nuestro pasado episodios mucho más funestos que los actuales. De este modo podremos, no sólo cerciorarnos de que cualquier situación, por mala que sea, es susceptible de empeorar, sino también, lo que es más importante, comprobar que se puede salir de los más profundos abismos, si bien sólo mediante el impulso de una transformación radical.

Cuando la mayoría de los congresistas de Cádiz celebraban el nacimiento de la Constitución de 1812, no por casualidad en el día del santo del “rey intruso”, el Madrid de José Bonaparte se retorcía de hambre. El devastador conflicto que asolaba España había convertido a los campesinos en soldados y guerrilleros y el abandono de los cultivos propició un paisaje desolador. Al mismo tiempo, la guerra de desgaste emprendida por ambos bandos había diezmado los víveres y dificultado enormemente las comunicaciones. En estas circunstancias, la populosa sede de la Corte josefina, que congregaba cerca de 200.000 habitantes, sufría posiblemente más que ninguna otra ciudad española, las consecuencias de la falta de alimentos. Los investigadores cifran en más de 20.000 los fallecidos a causa de la hambruna en Madrid entre el verano de 1811 y el de 1812.

Un “setentón, natural y vecino de Madrid”, Mesonero Romanos recordaba así muchos años después, la ciudad de su infancia:

El espectáculo, en verdad, que presentaba entonces la población de Madrid, es de aquellos que no se olvidan jamás. -Hombres, mujeres y niños de todas condiciones abandonando sus míseras viviendas, arrastrándose moribundos a la calle para implorar la caridad pública, para arrebatar siquiera no fuese más que un troncho de verdura, que en época normal se arroja al basurero; un pedazo de galleta enmohecida, una patata, un caldo que algún mísero tendero pudiera ofrecerles para dilatar por algunos instantes su extenuación y su muerte; una limosna de dos cuartos para comprar uno de los famosos bocadillos de cebolla con harina de almortas que vendían los antiguos barquilleros, o algunas castañas o bellotas, de que solíamos privarnos con abnegación los muchachos que íbamos a la escuela; este espectáculo de desesperación y de angustia; la vista de infinitos seres humanos espirando en medio de las calles y en pleno día; los lamentos de las mujeres y de los niños al lado de los cadáveres de sus padres y hermanos tendidos en las aceras, y que eran recogidos dos veces al día por los carros de las parroquias; aquel gemir prolongado, universal y lastimero de la suprema agonía de tantos desdichados, inspiraba a los escasos transeúntes, hambrientos igualmente, un terror invencible y daba a sus facciones el propio aspecto cadavérico. -La misma atmósfera, impregnada de gases mefíticos, parecía extender un manto fúnebre sobre toda la población, a cuyo recuerdo solo, siento helarse mi imaginación y embotarse la pluma en mi mano. -Bastárame decir, como un simple recuerdo, que en el corto trayecto de unos trescientos pasos que mediaban entre mi casa y la escuela de primeras letras, conté un día hasta siete personas entre cadáveres y moribundos, y que me volví llorando a mi casa a arrojarme en los brazos de mi angustiada madre, que no me permitió en algunos meses volver a la escuela.

Más adelante, Mesonero se refiere a la actitud de los soldados franceses y del rey José ante la crítica situación:

Los mismos soldados franceses, que también debían participar relativamente de la escasez general, mostrábanse sentidos y aterrorizados, y se apresuraban a contribuir con sus limosnas al socorro de los hambrientos moribundos; limosnas que, en algunas ocasiones solían estos rechazar, no sé si heroica o temerariamente, por venir de mano de sus enemigos; y en esta actitud es como nos los representa el famoso cuadro de Aparicio, titulado El Hambre de Madrid, al cual seguramente podrán hacerse objeciones muy fundadas bajo el aspecto artístico, pero que en cuanto al pensamiento general ofrece un gran carácter de verdad histórica, como así debió reconocerlo el pueblo de Madrid, que acudió a la exposición de este cuadro, verificada en el patio de la Academia de San Fernando el año de 1815.


José Aparcio. El hambre de Madrid. 1818. Museo del Prado (en depósito en el Museo de Historia de Madrid)

El mismo rey José, que a su vuelta de París, adonde había ido a felicitar al Emperador por el nacimiento de su hijo el Rey de Roma, o más bien, para impetrar algún auxilio pecuniario, que le fue concedido, y se halló con esta angustiosa situación del pueblo de Madrid, desde el primer momento acudió con subvenciones o limosnas, dispensadas a la Municipalidad, a los curas párrocos y a las diputaciones de los barrios. -Quiso además reunir en su presencia a estas tres clases, y las convocó con este objeto en el Palacio Real. Allí acudió mi padre, como todos los demás, y a su regreso a casa no podía menos de manifestar la sorpresa que le había causado la presencia del Rey, que, según él mismo decía con sincera extrañeza, ni era tuerto, ni parecía borracho, ni dominado tampoco por el orgullo de su posición; antes bien, en la sentida arenga que les dirigió en su lenguaje chapurrado (y que mi padre remedaba con suma gracia) se manifestó profundamente afligido por la miseria del pueblo, haciéndoles saber su decisión de contribuir a aliviarla hasta donde fuera posible, rogándoles encarecidamente se sirvieran ayudarle a realizar sus propósitos y sus disposiciones benéficas, para lo cual había destinado una crecida suma, que se repartió a prorrata entre las clases congregadas. -Seguramente (decía mi padre) este hombre es bueno: ¡lástima que se llame Bonaparte!

Texto de Ramón Mesonero Romanos. Memorias de un Setentón natural y vecino de Madrid. 1881

lunes, 20 de febrero de 2012

Oasis de niebla en el desierto de Atacama

Hace apenas unos meses hemos desarrollado una actividad para estudiantes de educación secundaria en el CSIC-CCHS en el marco de la XI Semana de la Ciencia en el apartado: “Juventud e innovación social”.


Propusimos una actividad centrada en una experiencia realizada en pleno desierto de Atacama en el norte de Chile en un lugar denominado Alto Patache.




La actividad comenzó con una pequeña introducción de 5 minutos sobre el lugar de investigación y la proyección de diversas fotos que situaban a los estudiantes en el área de desierto. A continuación se les habló del fenómeno de la neblina costera y de la existencia de una caleta de pescadores situada a pocos kilómetros del lugar.


Se propuso entonces el problema del agua como fundamental para el desarrollo de la zona y se instó a los participantes a que buscaran soluciones sostenibles, viables e innovadoras. Se dividió al grupo de alumnos por profesiones: geógrafos, ingenieros, antropólogos, arqueólogos, biólogos…y se les proporcionó mapas o fichas con el fin de que cada uno en su ámbito profesional buscase nuevas soluciones al problema del agua.


Orientándoles en cada momento mediante fotografías y explicaciones se les fue reconduciendo para que “vieran” la cantidad de soluciones que se pueden aportar en un medio geográfico extremo.
El proyecto de los oasis de niebla ha conseguido transformar un lugar desértico en un punto internacional de interés científico creando un centro experimental y un museo al aire libre al que acuden tanto investigadores de todas partes del mundo como estudiantes de secundaria.



Antecedentes del proyecto

Las experiencias tempranas hechas en los años 1957-1970 en los alrededores de Antofagasta por el físico chileno Carlos Espinosa Arancibia y su equipo, en la entonces Universidad del Norte, pusieron de manifiesto la viabilidad de captar el agua contenida en las nubes. Entre 1980 y 1992 investigadores del Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, la CONAF y el Atmospheric Environmental Service de Canadá desarrollaron un proyecto en los cerros de "El Tofo", logrando tras años de esfuerzo y el apoyo de instituciones canadienses, surtir de agua potable procedente de la niebla al poblado pescador de Chungungo (IV Región) a unos 70 km al Norte de la ciudad de la Serena, caleta que llegó a albergar más de 600 habitantes.

Situación actual

Desde el año 2005 el predio fiscal de Alto Patache (a 65 km. al sur de la ciudad de Iquique) ha sido destinado por un periodo de 25 años por el Ministerio de Bienes Nacionales para fines de conservación y estudio medioambiental, con el objetivo de crear un área de conservación en el sector de Alto Patache. La explotación fue concedida en 2007 a la Pontificia Universidad Católica de Chile a través de su Centro del Desierto de Atacama, cuyos responsables son Pilar Cereceda y Horacio Larraín.

Los objetivos de conservación definidos para el área son los siguientes:

• Protección el ecosistema de oasis de niebla de Alto Patache.

• Desarrollo de investigaciones sobre los diferentes componentes del ecosistema del oasis de niebla de Alto Patache

• Realización investigaciones científicas y tecnológicas de vanguardia.

• Divulgación entre la población local y los visitantes la importancia de la conservación de los ecosistemas de oasis de niebla

• Educación de la población local y regional para que revaloricen los ecosistemas áridos existentes

• Puesta en marcha y mantenimiento de una estación experimental para acoger a estudiantes e investigadores nacionales y extranjeros



Horacio larraín regando con agua de niebla el pequeño huerto experimental de Patache

El sistema de los atrapanieblas

El método ingeniado para la recogida del agua está formado por dos postes de acero y doble malla Raschel que permite recolectar las gotitas de agua de niebla. Éstas, al pasar en grandes cantidades a través de los orificios de la malla, quedan atrapadas y se van juntando para caer por su propio peso en una la canaleta. Se necesitan 10.000 gotitas minúsculas para formar una gota del tamaño de una cabeza de cerilla que pueda escurrir. También es necesario que se den unas condiciones geográficas adecuadas en la zona. Es imprescindible que exista un acantilado rocoso frente a la costa de una altura aproximada de 750 m. sobre el nivel del mar para que el flujo de viento se encauce por dicha quebrada.

Los neblinómetro SFC (Standard Fog Collector), se utiliza en muchas partes del mundo para medir la recolección de agua de niebla. Este instrumento se emplaza en dos postes a 2 m del suelo y su panel mide 1 m2 cubierto por malla Raschel. El tamaño puede variar en función del objetivo que se pretenda conseguir. Con él se ha medido la niebla durante más de 10 años y su promedio de colecta de agua es de 6 L/m2/día.

También se pueden colocar paneles pequeños a unos 20 cm del suelo que tienen la finalidad de conocer la cantidad de agua que podría recoger la vegetación arbustiva y herbácea cercana al suelo.

En las laderas del acantilado, entre el sustrato rocoso se pueden observar arbustos vivos y muertos que son testimonio de un pasado más lluvioso y húmedo


Atrapanieblas en Alto Patache


Para más información es imprescindible consultar la página del Centro del Desierto de Atacama: CDA: Aquí
Y el blog del profesor Horacio Larraín: Eco-antropología: Aquí
El cartel con las actividades de la Semana de la Ciencia: Aquí
Programa de TVE sobre climas extremos en el que, a partir del minuto 35, hay un reportaje sobre la Camanchaca y los oasis de niebla con Horacio Larraín: Aquí

jueves, 9 de febrero de 2012

Antoni Tàpies

En aquella exposición, ya lejana,

descubrí un paisaje

que, desde entonces, no he dejado de habitar.

En él,

los signos son huellas

de un trance secreto.

Sobre un muro infranqueable

que se está deshaciendo,

el tiempo

es una encrucijada entre la vida y la muerte.

Sólo lo más humilde

trasciende

y, en silencio,

la materia se aparece sobrenatural





viernes, 13 de enero de 2012

Los patios del Museo Arqueológico Nacional

El Museo Arqueológico Nacional ocupa un tercio del decimonónico Palacio de Biblioteca y Museos Nacionales, ubicado en la manzana delimitada por las calles de Serrano, Jorge Juan y Villanueva y el Paseo de Recoletos. La planta del Museo, que comparte el edificio con la Biblioteca Nacional, es un rectángulo alargado que cuenta con un núcleo central, donde se sitúa la escalinata de entrada flanqueada por esfinges, el vestíbulo neogriego, la escalera imperial y las salas nobles de la planta superior. A ambos lados se encuentran las alas, sur y norte, organizadas en torno a sendos patios.

Estos fueron concebidos en los primeros proyectos de Francisco Jareño como espacios abiertos, pero finalmente fueron cubiertos para aumentar la superficie expositiva. Cuando el Museo Arqueológico Nacional se inauguró en su actual ubicación, en 1895, en el patio sur se exponían las colecciones andalusíes en torno a una reproducción de la Fuente de los Leones de la Alhambra y el patio norte albergaba las colecciones romanas. Ruiz de Salces, el arquitecto que culminó la construcción del Palacio, había cubierto previamente estos espacios con unas novedosas cubiertas de hierro y vidrio, de gran belleza, pero poco funcionales, ya que originaron durante varias décadas graves problemas: goteras, descontrol térmico, polvo, etc.

En los años 30 del siglo XX, Luis Moya proyectó reformar los patios mediante la construcción de una galería perimetral de dos plantas, con un estilo inspirado en la arquitectura islámica y romana respectivamente, para mejorar las condiciones de estos espacios expositivos, pero este proyecto no llegó a realizarse, ya que se vio interrumpido por el estallido de la Guerra Civil. Nos quedan sus bellos diseños, conservados en el Archivo del Museo.

En la década de los 40 en el patio romano las columnas de hierro fueron sustituidas por pilares de fábrica y la cubierta de vidrio por una gran bóveda parcialmente acristalada y se construyó una galería perimetral. Pero el patio árabe se mantuvo hasta los años 50 en un estado calamitoso, hasta que se limpió y se reabrió como espacio expositivo.

Con la gran reforma de 1968-1982 se eliminaron las cubiertas y los patios dejaron de ser salas de exposición, fueron reducidos para permitir la circulación a su alrededor y su nivel fue rebajado hasta la planta -1, para permitir la iluminación de la salas de dicho sótano.

La actual reforma dirigida por Juan Pablo Rodríguez Frade ha vuelto a convertir los patios en espacios expositivos, el sur destinado a Roma y el norte a Protohistoria. Ambos mantienen el tamaño que tenían desde los años 70, pero recuperan la cota de los patios del siglo XIX, es decir, la del vestíbulo histórico. Las modernas cubiertas de acero y cristal permitirán que los patios vuelvan a ser parte fundamental de la exposición permanente del museo, como en sus orígenes, pero sin los defectos funcionales del pasado.


Patio sur del MAN el 12/01/2012


martes, 15 de noviembre de 2011

Goya, el secreto de la sombra

Tras las presentaciones de Goya, el secreto de la sombra (España, 2011, 77 min.) en Madrid, Zaragoza y Barcelona, la película estará disponible hasta el próximo 4 de diciembre en la página web de filmin. Para ver pinchar AQUÍ
Para más detalles sobre la película, os invitamos a visitar http://www.goyafilm.es/